Comenzamos el dia con sol, aunque con el paraguas en el bolso, y decidimos pasar por el Royal Albert Hall para hacernos unas fotitos antes de acercarnos al famoso Speaker's Corner de Hyde Park a escuchar los dircursos de la gente. Cogimos nuestro querido 74 hasta South Kensington (nos bajamos frente al museo de Historia Natural) y allí de repente vimos la luz!!
Frente al Albert Hall nos hicimos unas cuantas fotos y pillamos otro bus hasta Marble Arch, donde antes de bajarnos divisamos una multitud en una esquina de Hyde Park y deducimos que era Speaker's Corner. Aquello era todo un espectáculo, uno que si Jesús es Dios, otro que si no, el de más allá que si el partido socialista y de todos el mejor era el que se dedicaba sólo a discutir con la gente. Después de un ratito escuchando y unas fotos en las sillitas de rayas (que parecen de la playa) nos fuimos hacia la boca del tube para ira hacia el paraíso de los mercadillos: Candem Town.
De camino a Candem tuvimos un pequeño altercado con el metro. Entramos corriendo en el vagón porque se cerraban las puertas automáticas (que por cierto son un poco asesinas) y al poner el segundo pie dentro se cerraron y me dejaron a mí dentro y a mi mochila fuera. Yo tiraba y tiraba pero no habia forma. Normalmente en el metro de Madrid cuando las puertas se van a cerrar, si notan algo que las obstruye se vuelven a abrir. Estas no y ademas están duras como piedras. Menos mal que un chaval que estaba dentro nos ayudó y otro que estaba en el andén también y conseguimos meter la mochila dentro (todavía tengo el moratón en la rodilla del golpe que me dió la puerta). Dos españoles que estaban dentro del tren, mientras que yo forcejeaba con la puerta y mi mochila me miraban con cara de pánfilos como si estuviesen en el teatro. Vaya par!
Bueno, contada la anécdota, bajamos en Candem y voilá! Tiendas y tiendas, puestos y puestos. Lo primero que nos encontramos fue una tienda de ropa con imitaciones (donde por cierto se quedaron los dos españoles pánfilos y ya no los volvimos a ver). En Candem estuvimos metidos aproximadamente 5 horas y compramos cuadros, bolsos y velas. Yo me quedé con el antojo de unas Doc Martins rojas, pero bueno
En fin, aquello era un laberinto de puestecillos por todas partes. La gente comía por la calle porque te venden todo tipo de comido, sobre todo asiática, aunque nosotros decidimos comer en un Diner americano y descansar un poco los pies (27 libras). Después entramos en una sala con un bar donde estaba tocando un grupo de rock en directo. Allí había fotos de muchos grupos y solistas ingleses que habían pasado por Candem durante su trayectoria musical (Sex Pistols
Salimos de Candem alrededor de las 5 de la tarde y justo empezó a llover. Nos pillamos un bus que nos llevó hasta Leicester Square, a nuestra querida Leicester Square Box Office donde compramos entradas para ver el musical Billy Elliot por 35 libras cada una.
Después volvimos a coger el metro hacia la estación de King's Cross porque yo quería ver el anden 9 y 3/4 que sale en la peli de Harry Potter.
Tras un descansito de una hora volvimos a la calle a cenar y a hacer una ruta por bares rockeros, pero nos comimos un poco los mocos porque estaba todo bastante muerto. Buscando un sitio para comer terminamos en Baker Street en un supermercado comprando una chocolatina y chuches mientras que llegaba el autobus. Al final, al hotel y a dormir.