Nos levantamos e hicimos las maletas. Sólo nos quedaban un par de horas antes de emprender camino hacia el aeropuerto. Nos fuimos a hacer las últimas compras que nos quedaban (té para llevar a España, una visita a la nueva tienda londinense Abercrombie & Fitch que está montada como una discoteca en una boca calle en Picadilly, y una par de visitas a dos Gaps en búsqueda de unas camisetas que habíamos visto pero no encontrábamos talla).
Nos fuimos al hotel, recogimos las maletas e hicimos el mismo trayecto de vuelta a Gatwick. Cuando pasamos seguridad nos dimos cuenta que Harrods tiene una tienda allí que es más barata porque no tiene impuestos.
Bueno, nos montamos en el avión con mucha pena y en dos horas y media estábamos en Sevilla.
Conclusión: Nos ha encantado Londres. Yo diría que es la ciudad que más me ha gustado. Y los londinenses son un encanto, todos dispuestos a ayudarte. La ciudad está limpia, la gente es educada y los transportes funcionan muy bien. Definitivamente una ciudad perfecta para una escapada de fin de semana porque seguro que no te aburres