Una vez aterrizados en el Glasgow International Airport, comimos en el mismo sitio ya que pasaban pocos minutos de las dos de la tarde (yo me pedí una hamburguesa, no fuéramos a liarla con las comidas de allí a la primera de cambio) y fue nada más poner un pie fuera del aeropuerto, a echar mano del chubasquero (al menos cuando llovió en todo el viaje, nunca lo hizo de manera intensa: una lluvia ligera de unos pocos minutos y a correr).
Y aquí ya tuvimos nuestra primera “aventura” que fue al recoger el coche alquilado, un monovolumen Renault Espace para los seis que íbamos (y las maletas, claro), por el tema de las marchas automáticas y con la manía que tienen los británicos de poner el volante en el lado derecho del coche.

Pero bueno, una vez dominado el asunto y puesto en marcha el GPS, pusimos rumbo hacia Stirling tras salir de Glasgow, que nos costó bastante debido a que nos estábamos acostumbrando a eso de conducir por la izquierda y a que había algo de atasco.

Fuimos directamente a ver Stirling Castle pero como ya era algo tarde, estaba cerrado. Así que sólo hicimos unas fotos desde el exterior y nos fuimos hacia el Monumento a William Wallace.


Tras subir la colina (está bastante empinado el caminito) nos encontramos con que también estaban cerrando, por lo que volvimos a hacer fotos desde fuera y a contemplar un poco el paisaje.


De allí ya nos dirigimos hacia la casa en la que estaríamos alojados durante tres días, no sin antes llamarles por teléfono para avisarles de que llegaríamos con casi dos horas de retraso sobre el horario previsto. La casa estaba en el pueblo de Beauly, a 10 Km de Inverness, y está regentada por John (escocés) y Joana (de Canarias). A la mujer prácticamente ni la vimos en los tres días, pero John era todo amabilidad y como hablaba perfectamente castellano nos decía dónde ir y hasta nos prestó sus mapas de carretera. La verdad es que la casa estaba muy bien. Podéis consultar su página web en www.escociavacaciones.com/ y si alguien va a viajar a Escocia le recomiendo este sitio para alojarse (John también organiza excursiones guiadas por él mismo, pero tienen que ser un mínimo de cinco días).
La ruta del día:
