A la hora en punto embarcamos en el vuelo de Air Asia rumbo a Singapur. Como no habíamos reservado asientos, nos tocó en la misma fila pero separados por el pasillo, no pasa nada, el viaje a Singapur apenas dura una hora.
A eso de las 11 am, aproximadamente, tomamos tierra en la terminal 1 de Singapur.
Tras salir del avión nos dirigimos al control de pasaportes, donde había bastante cola y tuvimos que esperar como 20 minutos hasta que nos tocó.
Una vez pasado el control, el siguiente objetivo era llegar a la ciudad, para ello, primero seguimos las indicaciones del aeropuerto y nos dirigimos al monorail para llegar hasta la T2 del aeropuerto. Una vez en la T2, siguiendo las indicaciones, llegamos hasta el metro que nos llevaría a la ciudad.
Nuestra reserva de hotel nos decia que el check in era a partir de las 14 horas, con lo cual decidimos ir hasta el centro de la ciudad hasta la hora del check in.
Fue cuando tomamos contacto por primera vez con las simpáticas maquinas expendedoras del metro.
Decir que en el metro de Singapur, la única posibilidad de sacar tickets es en las máquinas expendedoras, las cuales no dan cambio de más de 4 dolares.
El funcionamiento puede resultar complejo la primera vez, pero despues de dos veces se hace con los ojos cerrados.
La máquina tiene una pantalla táctil con el plano del metro, hay que seleccionar en el nuestro destino. Una vez seleccionado nos aparecerá en pantalla el precio del billete y la posibilidad de añadir más, en nuestro caso 2. Una vez aceptado, te sale el total a pagar y las monedas y billetes que se acepta para ese pago. Recordar que la máquina no da mas de 4 dolares de cambio. El precio de nuestros billetes desde el aeropuerto hasta Raffle Square eran de 1,10 dolares cada uno a los que ahy que sumar 1 dolar más de fianza por cada tarjeta.
Porqué fianza? Los billetes simples del metro de Singapur son tarjetas, al estilo de las de creditos, verdes, y con un chip NFC interno, que funciona por contacto y son programadas por la máquina. Para evitar que se pierdan o no se devuelvan, se cobra un dolar como fianza que es devuelto cuando se reintegra la tarjeta en la maquina expendedora a la llegada.
El total de nuestro viaje ascendia a 4,20 dolares, así que tuvimos que pagar con un billere de 5 dolares ya que el de 10 no los pillaba la máquina.
Al metro se accede por los tornos de acceso, se acerca la tarjeta al lector y el torno se abre. El metro está muy bien señalizado y una vez subidos a nuestro tren, en unos 15 minutos estabamos en Raffles Square.
Al salir del metro nos paramos en uno de los puestos de comida que hay dentro de la estación donde compramos unos riquisimos pastelitos calientes de carne y verduras, pues el hambre apretaba, nos lo comimos sentados en Raffles Square.

Tras comer nos acercamos al Merlion, con las mochilas a la espalda y el calor que empezaba a hacer de las suyas, tras varias fotos y agotados, decidimos acercarnos hasta el Parque del Merlion donde buscamos una sobra y nos dejamos caer.

Fue cuando me llegó el bajón, después de casi 20 horas sin dormir, el calor, al humedad, la sed, mi cuerpo dijo basta y creí que me moría. Decidimos irnos al hotel, intentar hacer el check in antes, si nos dejaban y darnos una ducha y dormir unas horas.
Reservamos el Hotel V Lavender desde su página web.
Habitación matrimonio + desayuno + wifi = 390 dolares
El Hotel está sobre la estación de metro de Lavender. Al salir de esta estación hay como un pasaje comercial, con puestos de comida, al final de este pasaje a la derecha está la entrada del hotel.
Es un hotel grande, 13 plantas, bien situado. Nuestra habitación era amplia, con cama de matrimonio con sus mesillas a los lados frente a la cual hay un pequeño armario y un escritorio. Tiene su pantalla de Tv en la pared frente a la cama y la maquinaria para hacer café y te en el escritorio. La habitación es luminos, tiene un gran ventanal que da a la piscina, situada en la planta 4.
El baño es cómodo, con un gran espejo, lavabo, toallas de mano y ducha.
La ducha era genial, con mampara transparente, disponia de dispensador de gel. El agua a una presión constante increible y con temperatura constante.
El único defecto de la habitación era la situación de los interruptores de las luces, situados en el escritorio frente a la cama, con lo que desde la cama no se puede apagar ninguna luz. Tampoco hay enchufes cerca de la cama.

El desayuno, en la planta 4 es al aire libre, tipò bufet, algo escaso. Lo poco que ofrecen para desayunar es algo de comida oriental, tipo fideos chinos con verduras, huevos revueltos, salchichas, dos clases de zumos, cafes y té, y poca variedad de fruta.
Puntuación del Hotel:
Habitación: 6/10
Ducha: 9/10
Desayuno: 6/10
Total Hotel: 7