DIA 9, MONTAÑAS DE MARMOL – BANAHILLS - HUE (28 de Agosto)
¡Hoy nos marchamos de Hoi An! Negociamos un transporte hasta la ciudad de HUE pero queríamos hacer algunas paradas por el camino. Así que nos recogieron en el hotel para esta etapa de algo menos de 200 Km (pero más de 4 horas de ruta por el estado de las carreteras).

Nuestra primera parada son las Montañas de Mármol.
Son un conjunto de cinco colinas de piedra caliza y mármol situadas en la ciudad de Da Nang (donde aterrizamos hace 3 días) . Este sitio es uno de los destinos más icónicos del país por su mezcla única de cuevas naturales, túneles serpenteantes, pagodas budistas y santuarios hindúes.


Las montañas llevan el nombre de los cinco elementos esenciales de la cosmología oriental: Metal, Madera, Agua, Fuego y Tierra.

Thuy Son (Montaña del Agua) es la más grande, la más famosa y la única accesible para los visitantes. ¡Para allá fuimos! Había opción a subir por un empinado camino pero optamos por el ascensor que era de pago pero no evitaba la caminata (y ganábamos mucho tiempo).


Pudimos visitar estructuras antiguas como la Pagoda Tam Thai y la Pagoda Linh Ung, integradas perfectamente en el paisaje rocoso.


Pero si hay algo que destacar es cueva Huyen Khong, iluminada por haces de luz natural que entran por el techo, y la cueva Am Phu, que representa una visión budista del "infierno" con esculturas dramáticas.

Al subir a la cima de Thuy Son (156 escalones), tuvimos una vista espectacular de la ciudad de Da Nang y de las otras cuatro montañas de mármol
Regresamos a nuestro vehículo donde nos esperaba el chófer. Vamos a por la siguiente parada…¡Ba Na Hills!
Sun World Ba Na Hills es un resort de montaña y parque temático situado a unos 1.500 metros de altitud en las montañas Truong Son, aproximadamente a 25-30 km al oeste de Da Nang, Vietnam. Es famoso por albergar el icónico Puente Dorado (Golden Bridge), sostenido por dos manos gigantes de piedra, y por su recreación de una villa francesa medieval.

Para subir tomamos el teleférico de Ba Na, uno de los sistemas de teleférico más impresionantes del mundo, con récords Guinness por su longitud y desnivel.
Nada más bajar del teleférico nos encontramos con el Puente Dorado (Golden Bridge): Una pasarela de 150 metros de largo que parece una cinta de oro sostenida por las manos de un dios.

Había mucho selfie y mucha gente posando…¡Complicado hacer una foto decente! Pero bueno, alguna hicimos….


De ahí dimos un paseo por la Villa Francesa, es una réplica de un pueblo europeo con castillos, plazas, una catedral gótica y calles empedradas.

También paseamos por los Jardines del amor: Nueve jardines temáticos con flores exóticas y diseños artísticos

La comida la hicimos en el buffet que es muy popular en Ba Na Hills, hay mucha variedad de comida pero nos pareció un poco “batallero”.

Foto: Internet
El recinto de Ba Na Hill dispone también de un parque de atracciones cubierto (el más grande de Vietnam) inspirado en el mundo de Julio Verne. Se llama Fantasy Park y aunque no tiene atracciones espectaculares, la decoración no tiene mala pinta. Lamentablemente no hubo tiempo para esto.

Tampoco pudimos probar una montaña ruso tipo “alpino” que tienen allí

Otro lugar icónico en Ba Na Hill es la Pagoda Linh Ung, un lugar espiritual que alberga una estatua gigante de Buda de 27 metros de altura.

Ba Na Hills es lo más parecido a un parque temático que puedes encontrar en Vietnam. Se ve un poco “cartón piedra” a zonas y no hay atracciones de nivel….pero el viaje en el teleférico bien vale el desvío.
Retomamos el viaje en dirección a nuestro destino final, HUE. La idea era atravesar el Paso de Hai Van, una de las carreteras de montaña más espectaculares de Vietnam. Pero las fuertes lluvias se habían llevado parte de la carretera y tuvimos que dar media vuelta y tomar el túnel del mismo nombre pero con mucho menos encanto. Aún así, la ruta era muy agradable.

Y llegamos a la ciudad imperial de Hue. Una ciudad que no nos llamaba especialmente la atención pero que nos sorprendió muy gratamente en la visita que hicimos al día siguiente.
Teníamos el hotel en una zona a la que no podía llegar nuestra furgoneta pero nos dejó muy cerca. Allí nos esperaba la gerente de la agencia con la que habíamos reservado y nos acompañó hasta el hotel Hue Serene Palace. El nombre suena rimbombante pero es un hotel sencillo que nos costó muy barato (unos 26 Euros la doble con desayuno incluido).

Salimos a cenar a un lugar cercano que nos habían recomendado, el Quan Hanh ¡Un acierto! Este es un restaurante popular en el que solo había “locales”, los únicos turistas éramos nosotros.

La comida no estuvo nada mal, nos enseñaron a comer una especie de pinchitos de carne muy curiosos.

Antes de ir a la cama dimos una vuelta por la orilla del Song Huong (río Perfume), un tranquilo río que discurre por la ciudad casi al nivel del mar.

¡A descansar!