Saliendo desde Dubrovnik en una hora puedes entrar en la península de Peljesac. La primera población que te encuentras es Ston, con sus murallas rodeando una montaña.

En un foro habíamos leído que en Zuljana hay una playita escondida muy tranquila así que cuando vemos el desvío, allá vamos. Llegamos al pueblecito, que son casitas residenciales veraniegas, y se está haciendo tarde, así que decidimos no buscar la playita escondida y nos bañamos en la misma playa del pueblo. De rocas, obviamente. Hay algunas familias y se está super tranquilo.
Después de un corto baño, coche. Y desviamos a Trstenik, para preguntar a la gente de la calle por un alojamiento. Unas chicas hablan inglés y nos entienden, preguntan a una vecina, la vecina llama a otro vecino, que llega y dice que tiene un apartamento para 4 por 50€ la noche. Cuando le decimos que sólo queremos alojarnos una noche, nos dice que ni hablar.
Nos recomiendan acercarnos a Orebic y seguir buscando. Justo antes de llegar a Orebic, la localidad desde dónde mañana tomaremos el ferry a Korcula, encontramos unas casitas al lado de la carretera con un cartel de sobe. Preguntamos a unos señores que estaban en la casa de al lado y hablan un inglés correcto. Hacen una llamada telefónica y de mientras la señora nos invita a un vino.
Esperamos un rato y viene el dueño del sobe, que no habla inglés pero sí italiano y es super amable y nos dice que por 50€ (si fuera más de una noche sería 40€) tenemos una habitación doble con baño y cocina compartidos. El señor nos trae una botella de prosecco (vino) para beber.
No hay nadie más en la casa, así que es todo para nosotros. Disfrutamos de una cena en la terraza del sobe con vistas al mar.