Zermatt es muy parecido a los pueblos de esquí; supongo que será el típico pueblo alpino: casitas de madera con balcones y ventanas llenos de flores, y tejados de pizarra. Muchas tiendas de souvenirs y restaurantes. Estuve mirando dormir por ahí cuando preparé el viaje pero todo era carísimo así que nos compensaba más hacer el trayecto en tren ida y vuelta, y lo cierto es que con la cantidad de turismo que había por ahí es normal que tuvieran esos precios los alojamientos. Camino al funicular para subir al Klein Matterhorn tuvimos que cruzar el pueblo (siguiendo los carteles no hay perdida), y cerca de las taquillas había unas casas que parecían horreos.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Cuando íbamos a coger el billete para subir al Klein Matterhorn y entrar a la cueva de hielo unos españoles se acercaron para preguntar cuánto costaba la subida con el swiss pass, y tal cual se lo dijeron se marcharon. Hay que decir que la subida no es barata, nosotras preferimos ahorrar en no comer por ahí fuera sino de lo traído de España y subir a todos los sitios pero es cierto que a veces hay que elegir, Suiza es muy bonita pero bastante cara para nuestro nivel de vida. Con el swiss pass hay un descuento para la subida y al final nos costó 172 francos. También en las mismas taquillas se podían comprar los tickets para visitar las cuevas de Zermat, que vimos las pasarelas de madera desde el telecabina y tenía buena pinta pero no teníamos horas suficientes en el día para hacerlo todo.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
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Cuando íbamos a coger el billete para subir al Klein Matterhorn y entrar a la cueva de hielo unos españoles se acercaron para preguntar cuánto costaba la subida con el swiss pass, y tal cual se lo dijeron se marcharon. Hay que decir que la subida no es barata, nosotras preferimos ahorrar en no comer por ahí fuera sino de lo traído de España y subir a todos los sitios pero es cierto que a veces hay que elegir, Suiza es muy bonita pero bastante cara para nuestro nivel de vida. Con el swiss pass hay un descuento para la subida y al final nos costó 172 francos. También en las mismas taquillas se podían comprar los tickets para visitar las cuevas de Zermat, que vimos las pasarelas de madera desde el telecabina y tenía buena pinta pero no teníamos horas suficientes en el día para hacerlo todo.
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