Después de once horas de vuelo desde Madrid llegamos a las 06.15 horas a China.
NI HAO BEIJING!!
Tras desembarcar nos encontramos con la imponente Terminal 3 del aeropuerto de Pekín, un claro ejemplo de lo que nos íbamos a encontrar aquí, todo es gigante y descomunal y, obviamente, su mayor puerta de entrada no podía ser menos. Tras caminar unos diez minutos se llega al control de pasaportes y te encontrarás otra de las notas predominantes en china, la obsesión por la seguridad, a saber: cámaras de vigilancia, controles de temperatura, fotos, etc. Y todo esto es un país en el que uno se siente seguro pero al mismo tiempo te deja perplejo los controles tipo aeropuerto en todas y cada una de las entradas al metro, en los vagones de éste, en hoteles, en las calles, en los espacios públicos, etc.
Tras rellenar un documento como de solicitud de entrada con algunos datos básicos, es bueno guardar la tarjeta de embarque para poner número de vuelo, salimos y ya nos estaba esperando el chico que nos llevaría al hostal puesto que además de desayuno incluía transfer gratuito de recogida en el aeropuerto, eso sí pagas tu el peaje.
Ya por la autopista se ve lo que es china, Audis, BMW, VW, Toyotas, Hondas, todos último modelo y de gama alta, quien tiene coche tiene un cochazo!! En la ciudad será igual grandes coches unos, motitos otros, bicicletas los más y una gran mayoría que no puede permitirse ni eso. Y enseguida vimos cómo es el tráfico por estos lares, el sálvese quién pueda y primero yo!!! Antes de llegar al hostal casi nos chocamos en un stop, son un peligro conduciendo!, no se respeta semáforos en verde o en rojo ni los pasos de peatones ni los stops, así que mucho cuidado si no queremos tener un percance.
Llegamos al hostal, el Beijing Downtown Backpackers, BDB, muy tranquilo situado en el Hutong (barrio tradicional) Nanlou XI. Éste, es precioso, lleno de comercios, bares, restaurantes y puestos de comida a cada paso. Un ambiente espectacular por las noches, con los típicos farolillos rojos chinos encendidos en la calle que le dan aún más un toque encantador.
[img]NI HAO BEIJING!!
Tras desembarcar nos encontramos con la imponente Terminal 3 del aeropuerto de Pekín, un claro ejemplo de lo que nos íbamos a encontrar aquí, todo es gigante y descomunal y, obviamente, su mayor puerta de entrada no podía ser menos. Tras caminar unos diez minutos se llega al control de pasaportes y te encontrarás otra de las notas predominantes en china, la obsesión por la seguridad, a saber: cámaras de vigilancia, controles de temperatura, fotos, etc. Y todo esto es un país en el que uno se siente seguro pero al mismo tiempo te deja perplejo los controles tipo aeropuerto en todas y cada una de las entradas al metro, en los vagones de éste, en hoteles, en las calles, en los espacios públicos, etc.
Tras rellenar un documento como de solicitud de entrada con algunos datos básicos, es bueno guardar la tarjeta de embarque para poner número de vuelo, salimos y ya nos estaba esperando el chico que nos llevaría al hostal puesto que además de desayuno incluía transfer gratuito de recogida en el aeropuerto, eso sí pagas tu el peaje.
Ya por la autopista se ve lo que es china, Audis, BMW, VW, Toyotas, Hondas, todos último modelo y de gama alta, quien tiene coche tiene un cochazo!! En la ciudad será igual grandes coches unos, motitos otros, bicicletas los más y una gran mayoría que no puede permitirse ni eso. Y enseguida vimos cómo es el tráfico por estos lares, el sálvese quién pueda y primero yo!!! Antes de llegar al hostal casi nos chocamos en un stop, son un peligro conduciendo!, no se respeta semáforos en verde o en rojo ni los pasos de peatones ni los stops, así que mucho cuidado si no queremos tener un percance.
Llegamos al hostal, el Beijing Downtown Backpackers, BDB, muy tranquilo situado en el Hutong (barrio tradicional) Nanlou XI. Éste, es precioso, lleno de comercios, bares, restaurantes y puestos de comida a cada paso. Un ambiente espectacular por las noches, con los típicos farolillos rojos chinos encendidos en la calle que le dan aún más un toque encantador.

Beijing Downtown Backpackers Accommodation. por Germán Lemes, en Flickr
La habitación no iba a estar lista hasta las 15.00, así que nos aventuramos a dar nuestro primer paseíto. Nos perdimos. Tuvimos que volver en metro y nos tomamos un café en el McDonald´s al lado del hostal. Por la noche fuimos a cenar a un bar de comida china y aprendimos lo difícil que es pedir de comer en china. Una que nadie habla inglés y dos, lo que crees que es algo, resulta que al final no lo es. Pues en nuestro lenguaje de signos pedimos lo que pensábamos que eran tallarines y resultaron ser unos pero más redondos, estaban fríos y picantes, malísimo. Así que por la noche ajusté cuentas con Don W.C.
El hostal tiene WI-FI, en la recepción y sala de televisión es donde hay mejor cobertura, en las habitaciones depende. El precio incluye desayuno (lo agradecerás), ponen tres tostadas, un vaso de zumo de naranja, media manzana y un huevo frito. El café se paga y cuesta unos 40 yuanes. No son baratas las cervezas y refrescos tampoco. El hostal está a unos 15 minutos del metro más cercano, la estación de Beixinquiao y a unos 20 minutos de la Torre del Tambor y de la campana que están en dirección opuesta al metro. Eso sí, el Hutong bien vale el paseo de 15 min, no nos arrepentimos para nada de esta elección de alojamiento y además tiene un bar “español” al lado con sus tortillas y croquetas.
Hutong Nanlou Xi por Germán Lemes, en FlickrEl hostal tiene WI-FI, en la recepción y sala de televisión es donde hay mejor cobertura, en las habitaciones depende. El precio incluye desayuno (lo agradecerás), ponen tres tostadas, un vaso de zumo de naranja, media manzana y un huevo frito. El café se paga y cuesta unos 40 yuanes. No son baratas las cervezas y refrescos tampoco. El hostal está a unos 15 minutos del metro más cercano, la estación de Beixinquiao y a unos 20 minutos de la Torre del Tambor y de la campana que están en dirección opuesta al metro. Eso sí, el Hutong bien vale el paseo de 15 min, no nos arrepentimos para nada de esta elección de alojamiento y además tiene un bar “español” al lado con sus tortillas y croquetas.
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