Para esta Semana Santa nuestra familia decidió repetir con un crucero. Tras ver varias opciones nos gustó el Brisa del Mediterráneo de Pullmantour. Pero justo en el momento de ir a contratarlo nos dicen que ya no quedaba el camarote seleccionado, y que el que tenían costaba 500 euros más. Muy decepcionada y enfadada decidí no contratar
. Pero el que la sigue la consigue, y en un par de días ya estaban disponibles otra vez los camarotes interior en oferta categoría z. Por 1460 euros los cuatro pasaríamos una fantástica Semana Santa en t.i.
Ahora nos faltaba el desplazamiento desde Galicia a Barcelona. La forma escogida fue el tren hotel ¡15 fantásticas horas en una butaca gran conford por 600 eurazos!
Ya con todo contratado a esperar que llegue el día buscando en este gran foro toda la información posible.
Llego el gran día el 22 de marzo de 2013 con mucha ilusión entramos en el tren. Nuestra primera grata sorpresa fue que en el vagón hay unas baldas para poner las maletas y se pueden atar con unas cadenas poniendo un euro que de devuelve cuando recolocas la llave. De este modo podremos dormir tranquilos sin preocuparnos de que alguien se lleve nuestras maletas. Nadie nos miró el equipaje que llevábamos, es un gusto no preocuparte ni por los kilos ni por el tamaño de la maleta. En el tren nos dan muchas atenciones (después de como te tratan en los aviones nos sorprende)
Nos regalan manta, antifaz, cepillo de dientes, pasta, cascos y botellín de agua. No tenemos tv, pero si un enchufe para cada uno, con lo cual puedes utilizar todo lo que quieres el portátil y las nds. La noche se hace larga. El que le puso el nombre a la butaca no la “disfrutó 15 horas”
se reclina, pero las piernas se te quedan como colgando, es difícil encontrar la postura adecuada. Intentaremos dormir para que se haga mas corto el viajecito
Ahora nos faltaba el desplazamiento desde Galicia a Barcelona. La forma escogida fue el tren hotel ¡15 fantásticas horas en una butaca gran conford por 600 eurazos!
Llego el gran día el 22 de marzo de 2013 con mucha ilusión entramos en el tren. Nuestra primera grata sorpresa fue que en el vagón hay unas baldas para poner las maletas y se pueden atar con unas cadenas poniendo un euro que de devuelve cuando recolocas la llave. De este modo podremos dormir tranquilos sin preocuparnos de que alguien se lleve nuestras maletas. Nadie nos miró el equipaje que llevábamos, es un gusto no preocuparte ni por los kilos ni por el tamaño de la maleta. En el tren nos dan muchas atenciones (después de como te tratan en los aviones nos sorprende)
Nos regalan manta, antifaz, cepillo de dientes, pasta, cascos y botellín de agua. No tenemos tv, pero si un enchufe para cada uno, con lo cual puedes utilizar todo lo que quieres el portátil y las nds. La noche se hace larga. El que le puso el nombre a la butaca no la “disfrutó 15 horas”

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Butacas Gran Confort del tren hotel
