Situación y accesos
Esta iglesia está situada en el número 32 del Paseo de Extremadura.
Para llegar se puede ir en metro, línea 6, parada Puerta del Ángel.
Historia
A mediados de la segunda mitad del siglo XIX surgió en España una corriente de pensamiento que postulaba la búsqueda de una identidad nacional, a que no fue ajena el colectivo de arquitectos. Así surgió el llamado estilo neomudéjar, entre otros. Este estilo tuvo una gran acogida en Madrid siendo la capital de España uno de los lugares donde mas edificios de este estilo se levantaron.
En este lugar estuvo situada la ermita del Ángel que daba nombre a la zona y, por extensión a la puerta de acceso a la Casa de Campo que allí había, toponimia que todavía se conserva. Como curiosidad os cuento que el ángel al que hace referencia e nombre era una estatua que se salvó de la antigua Puerta de Guadalajara de la muralla medieval y que se trasladó hasta esta ermita en donde era venerado. Esta ermita fue demolida en 1783 y su solar quedó vacío.
Casi 100 años mas tarde, en 1892 y siguiendo la costumbre filantrópica de la época, la reina regente María Cristina, mandó levantar sobre este solar un asilo para niños pobres en donde recibieran educación y alimentos. En 1904 la reina decidió erigir una iglesia que diera servicio a este hospicio e hizo el encargo a D. Enrique María Repullés y Vargas, arquitecto famoso en aquellos años y firme defensor del estilo neomudéjar. La iglesia se puso bajo la advocación de Santa Cristina en memoria de la reina.
Descripción
El edificio en su conjunto presenta elementos característicos del mudéjar pero también del gótico y de la decoración propia de la Alhambra granadina.
Presenta planta basilical de una sola nave y capillas laterales y cabecera poligonal de 8 lados. Justo en el lado contrario de la cabecera se levanta la torre mudéjar dividida en 4 tramos, el último ocupado por un campanil

y en cuya base se encuentra una de las entradas a la iglesia.
Exteriormente la iglesia es muy bonita pues el arquitecto juega con los colores, construyendo con dos tipos de ladrillo obteniendo un efecto visual muy llamativo. Además los artesanos eran unos verdaderos maestros ladrilleros y todo el conjunto está lleno de dibujos geométricos y arquerías ciegas que hacen aún más vistoso el conjunto.
En el interior la decoración es muy original, con las paredes encaladas, blancas, ventanas ojivales dobles a gran altura rodeadas con pinturas de fuerte colorido, una galería corrida en el primer piso con una balaustrada formada por una cenefa de yeso calado y todo ello coronado por un techo cubierto por un artesonado.
Y en la cabecera preciosa decoración que recuerda a los mocárabes de la Alhambra y en el centro un templete o baldaquino con ese mismo tipo de decoración, al igual que una de las capillas.




