La única actividad extra que contratamos fue bucear.
Nosotros hicimos el curso de buceo en Buenos Aires y nuestras primeras inmersiones fueron en Puerto Madryn, en la patagonia argentina, en el mes de marzo. Así que somos principiantes en esta actividad.
El centro de buceo de la isla es grande, completo y muy responsable. Allí presentamos nuestra documentación como buzos. En el staff se hablan varios idiomas y hay una chica danesa (Ditte) que habla español perfectamente. Eso nos permitió realizar dos inmersiones con total tranquilidad. Todos son muy atentos y simpáticos.

La primera salida de buceo fue en el House Reef del hotel. Nos dirigimos hacia la playa , nos colocamos el equipo y descendimos por la salida nª6 acompañados por Ditte.
No es fácil de explicar lo que fue eso. Entrar desde la playa y a los pocos pasos ya te cubre el agua y en segundos te encontrás en la bajada que tiene 50 metros de profundidad. Con Ditte como guía nos mantuvimos a 10 metros.
De inmediato nos vimos rodeados de peces. Mirando hacia abajo la vista se perdía en un azul profundo, a lo lejos pasaban rayas, peces grandes.
Hacia el costado la pared te muestra infinidad de corales y peces pequeños, grandes….
Si miras hacia arriba otros están pasando sin inmutarse y hacia el otro costado una inmensidad de vida y movimiento.
Fueron 50 minutos de una vida increíble!!!!
Vimos estrellas de mar, anémonas con su pez payaso, variedad de peces mariposa, sargento, cirujano, todo fue maravilloso e inolvidable. Tenemos las imágenes en varios videos.
Quedamos tan contentos que reservamos otra salida para el día siguiente pero esta vez iríamos en barco. La vida marina es espectacular!



Esta segunda salida fue deslumbrante. Nos llevaron a un sitio llamado Coral City.
Como su nombre lo indica es una ciudad de coral. Los corales tabla forman pisos unos sobre otros, de a montones, gigantescos, los peces pasan y pasan entre ellos.
Es una cosa increíble la variedad, la cantidad, los colores, realmente un sueño. Estuvimos allí 58 minutos buceando entre ese mundo marino que quedamos encantados.
Antes de salir Ditte nos hace bajar a una zona de arena, nos arrodillamos y debíamos mirar hacia el costado y arriba para ver un escenario de edificios de corales tan altos y compactos que no lo puedo describir. Lo peor es que no tenemos fotos pues no alquilamos cámara este día. Con una pareja de alemanes acordamos enviarnos por e-mail fotos y ellos subirán videos, cuando nos lo manden lo agregaré.