23 de marzo
Con ganas de aprovechar mi último día efectivo en N.Y., me levanto temprano para ser de los primeros en bajar a desayunar. Como mañana tengo que coger el bus para llegar a Washington DC y he leído en el foro que la Port Autorithy Bus Terminal es bastante caótica, me curo en salud y me acerco hasta ella para ver como funciona el tema. En realidad es bastante fácil, entrando por la 8ª avenida, en seguida encuentro la garita de información, y teniendo claro qué bus coges y tu destino todo es más sencillo. En el piso inferior están las salidas, con puertas numeradas según destino, así como una taquilla para facturación de equipajes. Una vez claro esto, cojo el metro en la misma estación de autobuses, línea C, con dirección a Fulton St., entre el City Hall y el Finantial District. Una vez allí, me dedico a deambular sin rumbo fijo por el laberinto de calles. En esta parte de la ciudad, las manzanas no son cuadriculadas y es un poco más complicado orientarse... Siguiendo dirección este, llego al East River, a la altura del Pier 8, y sigo la orilla del río hasta el Pier 17, en que hay un gran embarcadero y unas excelentes vistas del Brooklyn Bridge.
Tras descansar un rato al sol junto al río, vuelvo sobre mis pasos hacia el embarcadero del ferry a Staten Island. Por el camino un hombre me ofrece buen precio para un vuelo en helicóptero sobre Manhattan, pero lo veo exagerado (170$ por 15 minutos de vuelo), y paso, tomando una decisión de la que probablemente me arrepienta durante mucho tiempo, porque el día está fantástico y las vistas serían espectaculares...
Una vez en la punta sur de Manhattan, subo por Bowling Green, y repito visita del Charging Bull (lleno de turistas para variar), Finantial District y Trinity Church, con su cementerio entre rascacielos de lujo.
Sigo subiendo y llego al City Hall, me interno en Chinatown, paseo por Little Italy, y recorro los barrios de Nolita (North of Little Italy), y SoHo, hasta llegar a Spring Street. Desde la esquina de Spring con la 6ª, subo hasta Washington Square y sigo mis pasos de unos días atrás hasta llegar al hostel para descansar un rato.
Tras el descanso, me dirijo al metro en la 23 con 8ª para subir hasta Columbus Circle en un tren de la línea A. Junto a una de las torres Trump, salgo al aire libre y me meto por enésima vez en Central Park, para aprovechar mi última tarde al sol, como miles de neoyorkinos, que disfrutan paseando, en bici, haciendo footing, patinando en la pista de hielo, jugando al voleyball, viendo espectáculos de baile improvisados... Una gozada de tarde, coronada por un gofre de chocolate en un chiringuito situado junto al Belbedere Castle. Totalmente relajado, bajo por la 5ª avenida hasta Grand Central Terminal, dónde vuelvo a coger el metro hasta City Hall (línea 4).
Cruzo Brooklyn Bridge en sentido contrario al otro día, esta vez hacia Brooklyn, parando para sacar fotos muy a menudo. Empieza a ser tarde y la puesta de sol está al caer, así que decido quedarme en los muelles y parque bajo el puente para sacar muchas fotos del anochecer y del skyline de noche.
Cuando he gastado más de media tarjeta de memoria en ello, y totalmente congelado, me dirijo a Cadman Plaza para coger el metro de regreso al corazón de Manhattan. Problema: los fines de semana, ciertas líneas no están operativas y hay que hacer combinaciones de metro para llegar. Así pues, la intención era coger la línea C hacia el hostel, pero no está operativa. La combinación, amablemente facilitada por un grupo de adolescentes, era coger la línea C hasta Jay St., y allí cambiar de línea y pillar la F hasta Broadway con Lafayette. La intención era ir a cenar al Jackson Hole que no supe encontrar ayer, pero hoy tengo la dirección, así que tengo que hacer un nuevo trasbordo y cambiar de línea de nuevo, pillando la 6 hasta Park Avenue con la 33, e ir andando hasta la 34 con la 3ª avenida, dónde me como una pedazo de hamburguesa para marcharme de NY con un buen sabor de boca. Tras la abundante cena, me dirijo andando por la 34 hasta Penn Station para coger el último metro de hoy hasta la 14 con 8ª (línea A), muy cerca del hostel. Antes de ponerme a dormir, reorganización de maleta y dejarlo todo preparado para mañana por la mañana.
Seguro que me he dejado un montón de cosas por visitar de esta maravillos y espectacular ciudad, pero así tengo excusa para volver pronto. A ver Washington qué tal...










