A las 6 de la mañana ya teníamos los ojos como platos. Duchita, desayuno (que estaba incluido) y se servia en recepción y a las 8 ya salíamos en dirección Barstow. ese dia teniamos unos 700 km por delante hasta llegar a Williams
En un principio esta etapa estaba planeada en 2, pero como teniamos tan pocos días al final lo hicimos del tirón, y he de decir que fué un acierto, porque vimos todo lo que queriamos y no fué nada pesado.
Como decía, salimos dirección Barstow y allí hicimos la parada tecnica en Wallmart para comprar la neverita de corcho (que invento!) y provisiones varias. Y llenamos el maletero de botellas de agua hasta los topes, y cuando cogiamos de la nevera, reponíamos y así siempre agua fresquita. He de decir que si no llega a ser por la neverita, no se que hubiera sido de nosotros, porque nos pilló una ola de calor que casi nos asamos!
Después de las compras pensé que ya era hora de estrenarme al volante con el coche automatico, y después de un par de frenazos buscando el embrague todo genial!
No fuimos a Calico porque no nos hacía demasiada ilusión y seguimos dirección Oatman, que eso si que era una de las cosas que mas ilusión me hacía del viaje. No se porque pero tengo una especial debilidad por los burros.
Después seguimos hasta Kingman. Aquí he de decir, que aún habiendo leído lo que le pasó a Davovo con la gasolina y que yo tenia muy claro que teniamos que repostar a menudo, ibamos justitos de gasolina. Yo que soy muy feliciana no estaba muy preocupada porque en el fondo sabía que llegaríamos a Kingman sin problema, pero mi pareja iba preocupadisimo, y mis bromitas no ayudaban demasiado.
Al llegar a Kingman fuimos directos a Mr. D'z a comer. Dos hamburguesas y dos batidos enooooormes y deliciosos. Una camarera que era un encanto y el sitio super chulo. Y nada caro! No recuerdo el precio pero recuerdo que comentamos lo barato que era para lo llenos que acabamos, jejeje.
Después cruzamos la calle y fuimos a ver la locomotora Santa Fe que es enorme y estuvimos haciendo un poco el tonto haciendonos fotos montados en el tren. Y luego cogimos el coche y seguimos por la ruta 66. Conducir por esas carreteras de rectas eternas y casi desiertas, es uno de los mejores recuerdos que me llevo de este viaje. Queria conducir todo el rato!
Hicimos una parada en Hackberry General Store. Yo había leído que era un sitio muy chulo pero no me imaginaba que me gustaria tanto. Tenia una magia especial y estuvimos mas rato del previsto, así que para la siguiente parada, Seligman, ya era un poco tarde y nos lo encontramos todo cerrado. Me extrañó porque era sabado pero aún así dimos una vueltecita, y pudimos respirar el encanto de la 66.
Aquí yo ya empezaba a notar el efecto del jet lag. Aún no eran las 7 de la tarde y yo ya no podia con mi alma. Pero no solté el volante! Conducí hasta Williams, fuimos a un Safeway a comprar provisiones para cenar y para el dia siguiente y a las 20:45 estabamos en el motel. Nos alojamos en el mas barato que encontramos y he de decir que no nos hizo falta mas. Estaba limpio, la cama era comoda y enorme y sinceramente, para darse una ducha y dormir, sobró!
El motel en cuestión, por si a alguien le interesa, se llama Budget Host Inn Williams y nos costó con tasas y todo 58$.
Lo ideal hubiese sido dormir en el Grand Canyon o en su defecto en Tusayan, pero no quedaba nada libre para ese dia y nos conformamos con Williams.
Cenamos, nos duchamos y a dormir porque estabamos rebentados, y al dia siguiente nos tocaba madrugón!