Hoy nos hemos levantado a las 7 de la mañana y tras desayunar nos hemos ido a coger el metro. Está al lado de casa y enseguida nos aclaramos (gracias a las explicaciones de los foreros).Sacamos un billete de grupo, lo validamos y a esperar. Hanna le ha cogido el gustillo a los trenes y está ansiosa. Nos montamos y luego hacemos los trasbordos oportunos. Lo único que te puede llevar a confusión y debes de fijarte es si es el U-bahn o S-bahn. Llegamos a la Puerta de Brandemburgo. Está todo vallado y están recogiendo las gradas, por lo visto estuvo Obama dando una charlita por aquí. Primeras fotos de la Puerta, esto es historia pura. La cruzamos y paseamos hasta Tiergarten. Hermoso parque-bosque, bien cuidado y el pulmón verde más grande de la ciudad. Hanna aprovecha para correr suelta y darse un accidentado chapuzón en uno de los lagos….está loca jajaja.
Vemos el monumento que hay a los soviéticos, unas fotos y de vuelta a la Puerta para empezar la excursión guiada. A las 10:45 una pareja monta un pequeño stand y empieza a apuntarse gente. Somos mayoría los que solicitamos la excursión en español ya que hay muchísimos argentinos. Sin problemas, somos muchos y nos organizan en pequeños grupos. Nos presentamos y lo mismo nuestra guía; Laura. La excursión dura 4 horas. Genial todo, las explicaciones amenas y muy llevaderas aunque no te guste la historia. Nuestra guía se estableció en Berlín dado que tras unas vacaciones se enamoró de la ciudad. Vemos todo lo más importante de la zona centro y tras pasar mucho calor y tras 4 horas nos despedimos. Se paga la voluntad y de verdad que merece la pena, tú le pones el precio.
Decidimos dejar a Hanna en casa dado que se a portado genial y está rota por completo. Volvemos a repetir los enclaves visitados durante la excursión para fotografiarlos y disfrutarlos más pausadamente. Visitamos la Topografie des Terror (exposición fotográfica) tomamos unas cervezas en un chiringuito cercano a 1,50 euros, seguimos estando en pleno centro y vaya precios. Visitamos el Check Point Charlie, turistada que no vale nada de nada. Llegamos al Sony Center, no nos gusta nada. Es curioso y moderno, pero sólo eso. Se hace tarde y volvemos al barrio. Cenamos en un garito callejero con unas mesas con bancos corridos. Pillamos unas burguers, patatas y cervezas polacas. La calidad no es excelente pero no para de comer gente allí (garantía de éxito). Fin del día.
P.D: Todo lo que tiene que ver con el Holocausto y pertenece al gobierno es gratuito, museos, exposiciones…