De camino a Manuel Antonio comenzó a llover a mares! y es que era curioso, en el Caribe era verano, y en el Pacífico invierno, pero nada de frío, una temperatura perfecta. De todos modos no viene mal un polar, no pesa nada y yo una noche lo utilicé. Imprescindible también un chubasquero.
Mientras conducía, nos llamó la atención unos puestecillos en la carretera, vendían unos frutos de color rojo con pinchos, Pili y yo estábamos deseando probarlos pero como llovía tanto y son tan temerarios en la carretera me daba miedo parar de repente, así que esperamos una buena oportunidad para hacerlo. Le pregunté a la chica y me dijo que se llamaban Mamones (pensé...qué casualidad, porque en España también hay unos cuantos jejejeej
Y seguimos nuestro camino con el coche lleno de mamones! jajajaja !

Más adelante, paramos a comer en el puente del Río Tárcoles, en ese sitio yo si que tenía miedito, pues incluso Sergio nuestro guía que nos cogió mucho cariño, nos advirtió del peligro y más aún tres chicas por esa zona, nos llegó a dar su número de tf por si nos sucedía algo, y nos dijo que él conocía gente por todo el país que podría ayudarnos
El sol apretaba mucho, eso pasa en CR, que llueve a mares y al minuto estás achicharrándote (por cierto, embadurnaros de Relec aquí)
Fuímos a ver cocodrilos de más de 3 metros de longitud, había por lo menos 35 o más. Todos tomando el sol, increíble, qué pasadaaaa! me llamó la atención muchísimo que a uno le faltaba la parte maxilar, María me dijo que sería de una pelea entre ellos pero yo iba a investigarlo, yes of course! pues he visto muchos documentales y no me cuadraba nada de nada.
De regreso nos paramos en una tiendecita que venden souvenirs a precio de oro, mira tú por donde! tenían collares con dientes de cocodrilo. Queee bonitos! verdad???

A la vuelta, vimos al hombre que continuaba vigilando el coche, estaba justo delante y nos impactó verle con un palo en la mano por si intentaban robarlo!! Más seguro imposible
Nos volvimos a parar para ver la puesta de sol
Entrando a Manuel Antonio, cuando íbamos por Quepos, empezó a llover como nunca en mi vida recuerdo haberlo visto, no se veía nada y encima ya empezó a anochecer. Fué una locura, porque yo iba súper despacio y todo el mundo pitaba como loco e iban suuuper rápido! Era imposible, o paraba o nos la pegábamos así que paramos justo al lado de un supermercado, de casualidad porque no se veía nada. Aprovechamos para comprar comida, pues no pintaba la noche para salir de marcha...compré mi Papaya como no. Y atún, si vais por favor, probarlo, de los mejores atunes que he comido (excepto en Cadiz
Quedaba poco para llegar al hotel y no paraba de llover ni a tiros, así que nos armamos de valor antes de que se hiciera más tarde.
El hotel muy chulo el cuarto de mi lista , una pena, si hubiera hecho sol tiene su propia playa, no nos habría venido nada mal. Buena atención y también barato comparado con los demás de la zona, muy bien ubicado, podías ir andando al PN Manuel Antonio y todo pillaba cerca. Se llama Hotel Verde Mar, la habitación es una especie de apartamento que tiene una cocina con barra americana y muy limpio todo. También un porche, pero a ver quien era la lista que salía a relajarse un rato... con la luz estaba lleno de mosquitos frotándose las patas delanteras y mirándonos con cara de deseo
Al dia siguiente no llovía menos mal, fuimos andando al PN Manuel Antonio, dejamos el coche en el hotel. En la entrada del parque hay un "parqueo" como lo llaman ellos y cuesta 2000 colones. Es mejor ir cuando abren el parque ( 7am hasta 16h, por cierto, está cerrado los Lunes)) , después de esa hora es imposible con tanta gente. No se necesita guía, ni esos telescopios gigantes que te ofrecen. Además, si contratas guía, vaya donde vayas, el guía va muy deprisa para terminar pronto y captar a otros turistas. Es lógico, yo también lo haría jejejeej
La verdad, no nos gustó demasiado, nosotras a las 7 am estábamos en la puerta, vimos a la entrada una ranita verde de ojos rojos, llevábamos unos 20 minutos caminando y aún no habíamos visto nada más, íbamos solitas. De pronto se nos cruzó un venado de cola blanca precioso, y se paró, parecía que posaba para la foto jejeje, justo cuando íbamos a hacersela pasó un coche como si de la Gran Vía se tratara, espantó al animal y dejó un fuerte olor a gasolina, a falta de uno pasaron tres de ida y uno de vuelta,

Entendí que no íbamos a ver nada en ese plan... así que nos saltamos las normas y nos fuimos por los senderos que estaban cerrados al público a sabiendas del posible peligro. Vimos mapaches, una especie rara que parecían cerdos vietnamitas con cara de rata, y más animalitos, muchos más. Cuando salimos del sendero media hora más tarde.... el parque estaba que parecía que lo regalaban!


Yo recuerdo un grupo de unos 11 gringos haciendo la foto al mismo mono, con el telescopio claro! Cuando llegamos al final del parque teníamos pensado cruzar en lancha al otro lado para salir, que es lo habitual.... pero de pronto leímos un cartel muy bonito de madera tallado con letras amarillas que ponía.... "no bañarse, aguas fecales" así que preferimos caminar tooodo de vuelta. Tuberías, árboles talados...todo manipulado para el turismo. Qué pena, pensé...teníamos que habernos ido a Corcovado...lo intentamos pero ya era tarde y muy arriesgado cambiar el itinerario porque corríamos el riesgo de perder el vuelo ya que debes pillar un bote desde Sierpe que puede o no salir según la gente que vaya. Más tarde supimos que en Corcovado estuvo todo el tiempo lloviendo, y los que fueron no vieron nada porque los animales se esconden. Así que todo pasa por algo.
En mi opinión Manuel Antonio te lo puedes saltar aunque todos lo veamos como visita obligada. Corcovado es un bosque primario y enorme, y hay una excursión que por lo visto es una pasada llamada Sirena o algo así nos contaron. Lo haré en mi próximo viaje a CR, era consciente de que estábamos viendo muchas cosas para los pocos dias que habíamos ido y nos sentíamos muy afortunadas.
Pues nada, decidimos irnos a Marino Ballena, a una hora y media más o menos desde Manuel Antonio. Nuestra finalidad ahora era ver ballenas y era precisamente temporada de reproducción el el Pacífico así que casi seguro las veríamos. Con vista panorámica curiosamente esta zona tiene forma de cola de Ballena.