Viernes 18 de octubre de 2013. Ya nos iba quedando menos para el regreso y aunque no somos muy dados a dedicarle mucho tiempo a las compras en nuestros viajes, estar en Nueva York es una buena oportunidad para comprar ciertos artículos a mejor precio. Entiendo que mucha gente viaje con ese objetivo ya que el cambio es favorable. En nuestro caso, nos centramos en la ropa y yo también estaba interesada en cosmética. Estando allí me di cuenta de que mientras la ropa y el calzado no tienen ninguna tasa, la cosmética sí, por lo que el ahorro en estos artículos no es tan grande, aunque sí puedes encontrar marcas americanas que allí ya tienen un coste menor...En definitiva, ir de compras y que merezca la pena es una cuestión de cálculo.
Para comenzar la mañana decidimos ir a Macy's, allí hay un descuento presentando el pasaporte. Por la puerta principal de Macys, a la izquierda hay unas escaleras que suben a una entreplanta, allí están las máquinas automáticas que te hacen algunas preguntas y te expenden el ticket con el descuento. Por ejemplo, este descuento no sirve para cosmética. Compramos en MAC y en Kiehls...en MAC no me dieron ni una sola muestra y en Kielh's sí, además fueron muy amables. También compramos en Levi's. De allí nos fuimos hacia GAP.
La comida de ese día la hicimos en una cerveceria Heartland brewery (16st con Broadway), aunque es un lugar que nos pillaba de paso y no tiene nada especial ni reseñable. Continuamos bajando hacia el Soho, donde hay más concentración de tiendas. Nos habíamos puesto como límite esa mañana de compras porque queríamos cruzar el puente de Brooklyn al atardecer, así que a una hora prudente, fuimos al apartamento, dejamos las compras y fuimos en metro hasta el City Hall, desde donde empieza el Brooklyn Bridge.
Cruzamos el puente, hay un carril para bicis y otro para peatones, a menudo los peatones, por despiste o por hacernos la foto, nos interponemos en el camino de las bicis, que van a una velocidad un poco excesiva, y las caídas son frecuentes. Nosotros vimos una, pero el ciclista se levantó y no dijo nada, simplemente siguió su camino.

El puente de Brooklyn es un puente colgante de finales del XIX, el paseo no es muy largo, en torno a media hora, aunque depende de lo que vayas parando. Cuando llegas hay unas escaleras para bajar hacia la zona de Brooklyn que está de moda: el DUMBO (Down Under the Manhattan Bridge Overpass) donde han proliferado nuevos negocios. Desde allí estuvimos observando el skyline, ya de noche, desde una zona con un tiovivo acristalado.

Cuando gastamos las baterías de la cámara y ya hacía un frío considerable, nos dirigimos por debajo del puente hacia uno de esos restaurantes súper recomendados: Grimaldi’s (1 Front St.) para cenar una de sus famosas pizzas.


Era viernes y había que esperar, el señor que regulaba la cola nos dijo que teníamos 20 minutos de espera y fue exactamente ése el tiempo que estuvimos fuera. El establecimiento tiene dos plantas y las mesas no pueden estar más juntas, prácticamente cenas con el de al lado como se puede apreciar en la foto. Las pizzas son enormes, se elige una base mediana o grande y se le añaden los ingredientes, cuantos más ingredientes, más precio, aún así, no es un restaurante caro. Una pizza grande con 4 o 5 ingredientes y dos limonadas fueron $30.










