Llegamos al aeropuerto de Catania a las 13:30h y fuimos a recoger el coche que teníamos alquilado con Maggiore. Las oficinas de los coches de alquiler están todas juntas, fuera del aeropuerto. Saliendo por la puerta a mano derecha, no están lejos, se puede ir bien con las maletas.
Mi intención era ir a una oficina de información y turismo nada más llegar. Leí que había en el aeropuerto, encontré la oficina, pero no estaba activa. Lo que si había eran diferentes empresas haciendo publicidad de sus productos y que de paso te proporcionaban algo de información general.
Con Maggiore teníamos alquilado un Fiat Punto, no les quedaban, así que nos ofrecían un Lancia Ypsilon. Sabíamos que nuestras maletas cabían en el maletero del Punto, no estamos seguros del Ypsilon. Al final nos dieron un Peugeot 208, que tenía 3000km. Esto lo cuento para que veáis que se esforzaron en contentarnos. La chica que nos atendió fue encantadora y nosotros estuvimos muy contentos con nuestro 208. Mi experiencia con esta empresa ha sido buena.
Por cierto que lo de conducir por Sicilia es para valientes, hay que ver como se saltan las normas de tráfico sin inmutarse. Pero si hasta en una ocasión los carabinieri nos hicieron señas para que nos saltásemos un semáforo en rojo. En fin, se saltan las normas, pero suelen conducir despacio. A sí que cuando te adelantan con línea continua y un con coche que viene de frente. Da tiempo a abrirse para cruzarse los tres coches a la vez.
Bueno, pusimos camino hacia nuestro primer alojamiento el B&B “Fondo Cipollate” de Catania. En vez de ir por la autopista, que por cierto son muy baratas, fuimos por la costa para visitar el castillo de Aci Castello y los Faraglioni de Aci Trezza.
Faraflioni de Aci Trezza
*** Imagen borrada de Tinypic ***
“Fondo Cipollate” es un finca preciosa a unos 20km. de Taormina. Gabriela, su dueña, habla español muy bien.
B&B Fondo Cipollate
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Esa noche cenamos en una Tavola Calda en Gaggi, a pocos km de nuestro alojamiento. Sentados en una terraza tomamos una porción de pizza, un arancini y dos capuchinos, todo nos costó 6€. Una tavola calda es un establecimiento que sirve comidas sencillas a bajo precio.