Viaje en bus a Aquisgran, salen junto a la estación (8€ ida y vuelta) bus nº 50 cada 15 minutos hay uno, hace muchas paradas pero en una hora llegamos, no bajar en la estación central, la siguiente parada es la del Teatro más céntrica. A un paso del Teatro está la fuente de Elisa, donde brotan dos chorros de agua a altas temperaturas y a su vez hay un olor nauseabundo debido a la química que trae el agua, detrás un gran parque con restos arqueológicos detallados, y la oficina de información y turismo.

Arriba vemos la catedral, la visita es gratuita, pero cobran un euro para sacar fotos, te ponen una pulsera y a fotografiar, techos dorados de mosaicos, arcos estilo bizantino, un púlpito repleto de piedras preciosas, pala de oro, y al fondo, solo visitable con visita guiada, así como la segunda planta, un par de arcas, donde se supone están los restos de Carlomagno, así como el trono de las coronaciones, que apenas logramos ver desde abajo, salida y visita al Ayuntamiento, que está muy cerca, desde aquí y su interior se pueden sacar fotos de la catedral de una mejor perspectiva. Entrada por la plaza del mercado, amplia y con terrazas, entrada 3€, se visita una planta baja de salones (sala blanca y sala roja) y lugar de reuniones, la famosa escalera de Ark, que asciende hasta un gran salón, de coronación, con enormes pinturas murales en las paredes, de batallas y hechos destacados de Carlomagno.


De nuevo en la calle, hay un museo del tesoro de Carlomagno, junto a la catedral, que no visitamos, paseamos junto a la catedral y el Ayuntamiento, una curiosa fuente articulada con figuras de brazos y manos movibles, muy fotografiada y visitada, junto a la catedral, compramos unas galletas printer, típicas de la ciudad, volvemos hacia la puerta de la muralla sur, cerca de la estación de tren, donde al pasar con el bus hemos visto una gran torre (Morschiertor), era una antigua entrada a la muralla de la ciudad. Vuelta al bus de regreso a Maastricht.
Deambulamos por la ciudad, visitamos el hotel Derlon, su sótano guarda unos restos arqueológicos de época romana, ahora rodeados de mesas y barra para tomar algo a la vista de los antiguos restos. También la Iglesia de los dominicos ahora convertida en una librería enorme, con una pequeña cafetería al fondo, tambien otra iglesia convertida en hotel y restaurante detrás de la catedral (Kruisherenkerk).

