Murano, Burano y Torcello

Nuestro segundo día en Venecia decidimos aprovechar nuestro pase de 48hrs para pasar el día en las islas cercanas a Venecia: Murano, Burano y Torcello. Para mí cada una de ellas fue diferente y especialmente Torcello me dejo con un memorable recuerdo del viaje. Además de que el viaje en batobús es muy bonito, adentrandote en el mar Adriático. Es una experiencia genial, nosotros veníamos un poco cansados de las ciudades y esto supuso un gran respiro de todo el bullicio turístico en Florencia y Roma. Además de que es un ambiente muy distinto, Venecia y sus islas rodeadas de agua me hacían sentir como si de repente este fuera otro viaje a parte, créanme, en verdad vale la pena.
Murano
Ese día compramos en un supermercado cercano al hotel nuestro desayuno y más tarde también la comida. La noche anterior no habíamos encontrado nada rico y barato abierto así que esto supuso un gran alivio. Compramos pan, queso, lechuga, refrescos y mi agua de 2L. Nos dirigimos primero a San Marcos para cambiar de línea y llegar a Murano (: Nos sentamos a comer en un parquecito con vistas al mar y emprendimos la marcha.


Torcello
De ahí abordamos otro barco a Burano pero como primero hacía parada en Torcello (estan muy cerca una de la otra) nos bajamos primero aquí (aunque después tuvimos que volver a pasar por allí y convenía más primero ver Burano). Esta fue la mejor parte de la mini excursión a las Islas. Torcello, dios mío, no era nada a lo que jamás pudiera haber imaginado. Esta Isla es más antigua aún que Venecia y conserva una Iglesia preciosa en el centro de ella (Es muy pequeña en realidad).

Torcello fue mi favorita, es mucho menos turística, no como Murano que es una mini Venecia pueblerina o Burano (la más concurrida) que estaba a tope de turistas. No, Torcello parece una reserva natural en medio de la nada. Es sobria, esta menos cuidada pero no por ello menos limpia. Es un paraíso. En esta parte el agua es más bien verdesina y la naturaleza que la pobla es mucho más salvaje y hermosa a la vez. Me encantó, por completo, me hizo sentir como en medio de un bellisimo paraje para relajarte. Creo que sin duda de las tres es la más calmada y antigua.


Aquí compre un reloj precioso por €5. Había un par de puestitos minis, con ropa muy bonita. En Burano es algo cara la ropa de encaje y seda, que es lo que más venden allá. Como ya había comprado en Pisa no compre nada más.



Burano
Burano. Esta isla fue la más bulliciosa de todas pero no por esto menos encantadora. Es muy colorida, es por esto por lo que mejor se le conoce. Además de que hay montones de tiendas de ropa fina preciosa. A nosotros nos toco un día soleado así que las fotos quedaron geniales con sus fachadas de en sueño.



Después nos subimos al bote de nuevo y esta vez tardamos el doble para regresar a San Marcos, acabamos rodeando hasta llegar a Lido... De ahí a reponernos al hotel pasando por el mismo supermercado de la mañana a juntar provisiones para Suiza, comer, baño y por la noche salida a la zona del Ponte Rialto de noche. Esta vez cruzándolo para ver sus tiendas encima.