25 Julio Viaje Singapur Yogyakarta
Tras desayunar fuimos para el aeropuerto con tiempo de sobra. El vuelo salía a las 11:15 y salió con algo de retraso. Y con la llegada a Java llegó el caos.
Acostumbrados al lujo de Singapur el contraste fue bastante. Nos bajamos del avión por una escalera y cruzamos la pista como quien se baja del autobús. Por el otro lado del avión bajaban las maletas , por un momento llegue a pensar que casi podíamos ir y cogerlas allí. Poco faltó porque nada más entrabas por la puerta del aeropuerto te metías en una cola que valía para todo, recoger maletas, pasaportes y visado. Gente gritando empujándose... un caos. El visado a Indonesia son 35 dolares por persona. No hay opción de tarjeta ni de sacar dinero así que hay que llevarlo en mano. Luego pasé al saloncito donde estaban las maletas en el suelo (la cinta sin exagerar podía ser como la del supermercado) por lo que tenían que bajar las maletas. Los que tenían maletas querían salir y los que no teníamos queríamos entrar. Yo no encontraba mi maleta, una guiri empezó a decir que se la habían perdido... me puse muy nerviosa, me subí a la cinta y grité: Miguel Ángelllllllllllll!!!!!!! ayudame!!!!!!! no la encuentro!!! Miguel Ángel apoyado en la mesa del policía de los pasaportes (aquello no daba más de espacio) se acercó y mientras venía la vi al fondo, la última. Mi primera impresión de Indonesia no era buena.
Cogimos un taxista que se nos acercó en la marabunta de taxistas que se te acercan. Parecía legal, nos llevó al stand donde tienen ellos los precios. Nos cobró 100 rupias algo menos de 7 Euros. Supongo que será precio super guiri, pero para mi está muy bien. No sabía que otra opción había. Durante el viaje se empeñó que nos llevaba al día siguiente a Borobudur y Prambanan (dos templos), que veriamos el amanecer (yo esto no lo entendí muy bien porque no sabía que amanecer es sunrise y yo entendía que nos quería llevar a comer algo de arroz "some rice") Miguel Ángel pensaba que era atardecer, así que ibamos pillando lo que nos decía. 600 rupias por todo el viaje, 40 euros más o menos. Vale, no gracias. Paliza de día me quería dar... yo sólo quería dormir. Le dije que me diera una tarjeta que quería descansar a si eso le llamaba. Fue muy pesado, le dejamos hablar así también comparábamos precios.
Comimos en el hotel, nos pareció barato. Creo que salimos a 4 euros los dos con un par de platos a compartir y agua. Por la tade noche salimos a buscar lo de las excursiones y fuimos andando desde el hotel, pasando por Malioboro (una calle llena de puestecitos y mercadillo aunque eran productos muy similares) y llegamos hasta Jalan Prawirotaman. La calle donde leí en internet que la gente contrataba más cosas y salía a comer. Pues anduvimos como tres kilómetros en una ciudad de aceras casi inexistentes. No merece la pena andar en Yogyakarta. Contratamos dos excursiones, los precios son cerrados y los mismos en todos sitios. Lo intentamos en una agencia que había un chico joven y parecía no enterarse de nada y fui a otra que parecía más profesional. Íriamos el 26 a ver Borobudur al amanecer y nos recogerían a las 4 de la mañana... otro díita más de esos de madrugones inexplicables..., el 27 descansábamos y el 28 iríamos a ver Prambanan con el baile de por la noche. El Ramayana, un baile típico con unos episodios basados en un texto épico. Dos horas de baile por el que mi novio decía que tenían que pagarle más que pagar pero aceptó.
Tras nuestra reserva nos fuimos al hotel. Era muy de noche a pesar de que no eran más de las 7 de la tarde y cogimos un taxi para volver. Le dije 20000 rupias (1,33 euros) y me dice si y luego me dice 25000 (1,66 euros)y Migue se reía y me dice pero que regateo es que dice que si y luego dice que no?? Me intentó explicar que tenía que dar la vuelta y le dije que no. En el fondo me dió pena porque aceptó e iba con el taxímetro puesto y vimos que pasó de 20000 y para mí la diferencia son céntimos que no es nada. Normalmente acuerdan una cantidad para ganar más que con taxímetro... aquí muy avispados con el turismo aún no estaban. Pero vamos que entre 20000 y 30000 te mueves por las zonas turísticas de Yogyakarta facilmente.
Cenamos en el hotel al llegar. Tan amables como al medio día. A veces me parecen hasta falsos jajaja. Y nos fuimos prontito a dormir.
26 Julio Borobudur
Y allí estábamos mochila en mano en la recepción sentados a las 4 de la mañana. Nos caíamos de sueño. LLegó un hombre con un papel en la mano y preguntó por nosotros. Nos subimos a una furgoneta para ir a ver el amanecer, como si no lo hubiera visto nunca.
Borobudur está a unos 40 kms de Yogyakarta. Cuando llegamos era aún completamente de noche y subimos una colina donde desde una especie de mirador veriamos el amanecer aunque Miguel Ángel estaba más preocupado en donde encontrar café que veía que alguna gente tenía. Fue un poco chasco la verdad porque estaba con neblina. Ni se veía el sol detrás de Borobudur ni es algo realmente imprescindible como he leído. Ves la selva amaneciendo, que es bonito si, con su neblina... De hecho cuando nos fuimos se veía incluso mejor porque aún no era del todo de día.
Llegamos a la furgoneta y, aunque había otros españoles, éramos los últimos. Digo ésto de los españoles porque ya en Tailandia vimos que sin llegar tarde siempre éramos los últimos los españoles.
Fuimos al desayuno incluido. Un par de tostadas con mantequilla y mermelada y café o té. A mi estas tostadas de pan bimbo me dejan un poco igual jajaja. También nos trajeron un platito con frutita. Que hambre íbamos a pasar toda la mañana desde las 4 despiertos.
Por fin fuimos a ver Borobudur. Yo esperaba un conjunto de templos y bueno... los templos están alrededor en otros pueblos de la zona. Me decepcionó un poco eso. El templo en sí es muy bonito, está formado en varios niveles y tiene unas especies de campanas. Es bastante famoso. Merece la pena ir, pero no merece la pena el amanecer bajo mi punto de vista por el madrugón.
Sobre las 9-9,30 de la mañana ya estaba todo visto y volvíamos a Yogyakarta. Lo bueno de madrugar es que teníamos el día para no hacer nada. Puede parecer una tontería en vacaciones pero yo quería dormir y descansar.
Cuando nos dirigíamos al hotel miraba el reloj... era posible llegar al desayuno del hotel que acababa a las 10... Llegamos a las 10.10-10.15 y estaban recogiendo.
Como eran tan amables nos aprovechamos un poquillo y le dijimos que acababamos de llegar de una excursión. Sinceramente tampoco les suponía mucho sacarnos algo. Y allí desayunamos al menos otra tostada y algo que quedaba.
No recuerdo muy bien que hicimos el resto del día pero me parece que nos fuimos a dormir y nos quedamos descansando. Por la noche fuimos a cenar. Cojimos por primera vez un carrito-bici de estos que te llevan. Los hay con motor que suelen ser un poco más baratos. por 1-2 euros nos hizo unos 3 kms. Fuimos a cenar al Via Via que tenía buena puntuación en tripadvisor y, la verdad, la comida era más sabrosa que en el hotel. Nos sorprendieron un grupo de chicos cantando en el restaurante y luego por la calle un desfile de niñas con abanicos y paraguas bailando. Mucha de las fiestas que había esos días era porque coincidía con el fin del Ramadán. En algunos puntos de Indonesia son musulmanes. La verdad que en Java hasta ahora es donde me han parecido más conservadores del musulmán. Yo respeto que cada país tenga su religión pero no pegaban estas niñas bailando con músicas orientales y vestidas con ropas árabes. Los ojos achinados con velo... no es lo que uno espera de Asia. Por otro lado cuando les llamaban al rezo (que se oía en todo la ciudad y varias veces al día) me desesperaba un poco. Lo oía hasta durmiendo. Para volver cojimos otro carrito-bici y a la cama.
27 Julio excursión a Solo
A Miguel Ángel y a mi nos apetecía ir este día al volcán haciendo treking pero las excursiones eran a las 10 de la noche para ver el amanecer. No más horarios raros por favor y la que te llevaba en coche para dar vueltecitas a Miguel Ángel no le apasionaba. La estación de tren estaba al lado del hotel así que decidimos ir a Solo o Surakarta, una ciudad cercana a la que fuimos por unos céntimos. Éste tren también te lleva al aeropuerto y a Prambanan. No encontré mucha información sobre ésto por eso lo comento ya que puede resultar útil.
Aunque el día comenzó con una llamada a las 9.00 de la mañana de la recepción para que no olvidase que el desayuno era hasta las 10... ¡No hacía falta despertarme! Había puesto la alarma y tampoco creo que sea obligatorio ir a desayunar...pero parece que nos iban conociendo...
Al llegar a la estación había un cartel que pedían los pasaportes, fuimos al hotel por ellos pero luego no los pidieron. Yo por si acaso recomiendo llevarlos.
Para entrar en el tren no sólo tienes que cruzar las vías de la estación, si no que si hay un tren parado lo cruzas por en medio entrando por un lado y saliendo por otro. El tren va con ventiladores en el techo. Era muy antiguo pero lo esperaba peor.
Por el camino hay vistas a arrozales y pueblos.
Al llegar a Solo vino la invasión más grande que he tenido de ofrecerte transporte. La gente que se queja de los taxis en los aeropuertos no ha visto como son en Solo al llegar que es mucho menos turístico y los carritos-bici son casi exclusivamente un transporte para ellos. Al ver turistas se vuelven locos.
Empezamos a andar y preguntamos a un chico con rasgos occidentales que podíamos visitar allí y dónde. Nos dio la impresión que el chico vivía allí ya y nos dijo que estaría todo cerrado pero que teníamos el palacio. Decidimos ir a la puerta a verlo aunque fuese de fuera. En nuestro camino pasamos por un centro comercial y entramos. En el supermercado compré algunas cremas que me parecieron muy baratas y también compraríamos antes de irnos café de lewak (un café que dicen que es el mejor del mundo y se hace con las heces de la civeta cuando come ciertos frutos). No sabemos si era bueno o no pero era barato y sobrecitos.
En la calle del palacio un taxista de éstos que te llevan a excursiones intentó convencernos para ir al templo erótico. Uno que al parecer tiene escenas eróticas representadas me pareció entender y que es muy antiguo. Escuchamos la historia porque no teníamos nada mejor que hacer y le dijimos que no. No teníamos dinero la verdad y tampoco ganas. Teníamos mucha calor y nada de hambre así que fuimos a un restaurante muy bonito que había con una terraza y nos sentamos a tomar algo. Creo que tomé un batido de vainilla y Miguel Ángel un té helado. La carta de bebidas en Indonesia es bastante buena (al menos las no alcoholicas) hay batidos y tes fríos de todo tipo y baratos.
Seguimos paseando y dimos con tres chicas y preguntamos donde ir. Nos recomendaron el museo de batiks. Los batiks son los dibujos que hacen sobre las telas con una cera para elaborar sus ropas típicas. Tampoco encontramos el museo. Vimos por la calle unos mercados de flores pero empezamos a estar cansados y poco a poco se hacía de noche y cogimos un carrito taxi para ir a la estación. Para nuestroo tren quedaba bastante así que fue cuando volvimos al centro comercial y sacamos dinero para hacer tiempo. Compramos el café que dije antes y unas chucherías asiáticas rarísimas en un stand de chucherías. Miguel Ángel se conformó con un helado.
Cuando llegamos descansamos y luego salimos a cenar.
28 Julio excursión a Prambanan
Por la mañana fuimos a ver la ciudad. Cogimos un carrito bici que se perdió y eso que le pedimos que nos llevase a la zona del palacio del sultán. Era el final del Ramadán y nos coincidió que era festivo. Todo estaba cerrado. Paseamos e hicimos algunas fotos a varias casas bastante bonitas y típicas. Una incluso pensábamos que era un restaurante de celebraciones pero un guía que venía con un grupo nos dijo que era una casa.
Volvimos al hotel ya que a las 2pm nos recogerían para nuestra excursión al templo de Prambanan. Al templo se puede ir perfectamente en taxi o en tren (baratísimo), lo que pasa que teníamos contratado también el baile del Ramayana y acaba un poco tarde y es más dificil volver. Además no está exactamente donde el templo. La entrada es la mitad de precio con el carnet de estudiante, unos 7 euros si mal no recuerdo. El templo me encantó, lo vimos al atardecer y es más bonito que Borobudur al amanecer. Además del templo hay más templos (es una especie de parque) alquilamos un tándem por dos euros media hora (de sobra porque dimos 2 vueltas al parque haciendo el payaso, viendo los templos e incluso parando para hacernos fotos) y nos lo pasamos genial. Luego salimos hacia el parking atravesando el tradicional mercadillo.
El conductor nos llevó a cenar a un restaurante la verdad que precioso. Era una terraza en una primera planta con vistas y se veía el atardecer. Cenamos y vimos que el resto de la gente iba con muuucha tranquilidad. Yo quería ir pronto para coger un buen sitio y nos fuimos hacia el baile (a unos 200m del restaurante) aunque el conductor decía que nos esperásemos y tal le dijimos que queríamos andar un poco y que a la vuelta nos veíamos allí.
No hacía falta coger sitio, de hecho desde cualquier lado se ve más o menos bien. Nosotros cogimos 1º clase porque la diferencia de precio era muy poca y los asientos están justo delante. Pero bueno si llegas con tiempo ves a las chicas con el traje y te lees con tiempo el papelito que hay en la entrada con toda la sinópsis de la obra.
La obra se hizo un poco larga pero a la mitad más o menos hacían cosas como de risa, no pega mucho pero es para espabilar a la gente. Luego hay cosas de fuego y se hace más entretenida. Además la historia es muy bonita. En toda Indonesia hay referencias al Ramayana y me alegré mucho de haberla visto. Luego volvimos al hotel y dormimos.