Nuestro plan para este día comenzaba en el jardín japonés del Golden Gate Park, así que nos levantamos pronto, compramos la Muni Pass para 3 días (23$ cada uno…da igual cuándo se compre, lo que importa es el primer día que se tacha: a partir de ahí empieza a contar), cogimos el autobús de la línea 5 en Market con Powell y antes de las 10 estábamos allí, porque de ese modo la entrada al jardín es gratuita
Dimos una vuelta, echamos unas cuantas fotos y salimos del parque. No le dedicamos más tiempo a esto. El parque es gigante y para recorrerlo seguramente sea recomendable usar bicicleta y dedicarle mínimo una mañana entera. Sobre el jardín, está bonito, no sé si como para pagar una entrada (creo que no), pero está bien. Salimos por el extremo sur del parque y cogimos el autobús 71 en Lincoln con la 9 para ir hacia Haight Ashbury. Está curiosa la zona, no sólo la calle principal, sino también los alrededores:

Cogimos otro bus para ir a Alamo Square. El primer día con el coche no pudimos ni parar, así que nos apetecía sentarnos un rato en el parque y tomar un pequeño piscolabis de las provisiones que llevábamos encima. Estuvimos un buen rato allí, se estaba genial
Aquí, en el lado derecho de la foto, se puede ver a un painter painting las painted ladies

Tras reponer fuerzas, nos subimos al bus 22 dirección a Mission Dolores. Pasamos por la iglesia y fuimos al parque. Tiene una zona infantil que estaba llena de niños jugando, en extraña armonía con una cantidad importante de vagabundos y locos intentando cazar palomas con una zapatilla
Caminamos unos minutos para llegar a Castro. Nos gustó mucho la zona. Dimos un paseo y aprovechamos para comer por allí. Hay varios sitios. Nosotros entramos en 'Café Mystique' y bastante bien (35 eur).

Continuamos nuestro plan del día cogiendo el tren ligero camino del Civic Center. Esa zona está especialmente llena de vagabundos (por cierto, nosotros no tuvimos ningún problema con ninguno en ningún sitio...ninguno). Dimos una vuelta y echamos las típicas fotos. Volvimos a montar de nuevo en el tren ligero y fuimos a Market con Powell.
El día nos estaba cundiendo bastante, así que, aunque había bastante cola, decidimos esperar para montar en el tranvía en esa parada principal (que es donde le dan la vuelta a manopla, muy curioso
Nos bajamos del cable car en Lombard Street (la idea era bajarnos en el Cable Car Museum, pero nos pasamos y nos apeteció estirar un poco más el viaje). Habíamos hecho ya la calle de las curvas con el coche la mañana anterior, pero queríamos volver para hacer fotos y subir y bajar caminando. Estuvimos un rato por allí (qué cantidad de gente, por cierto) y decidimos intentar coger un tranvía para volver. Y digo 'intentamos' porque fue imposible. Todos venían súper llenos. Todos. Pasaron unos cuantos. ¿4? ¿5? Ya no recuerdo
Teníamos ganas de ir al Cable Car Museum, que cierra a las 6pm, así que cogimos un bus que nos dejaba relativamente cerca para no meternos mucha pateada. Cuando bajamos en la parada adecuada, teníamos que cruzar una calle y llegábamos, pero oh! Calle cortada! Jajajaja
Nos había quedado mal sabor de boca con el tema del tranvía: la espera en Powell había sido grande. Y en Lombard, imposible cogerlo. Eso no podía quedar así. ¿Cuál es la línea menos usada? La de California. Pues allá que fuimos (caminando desde el museo es un momento). Vino el tranvía en dirección Oeste y lo cogimos sin problema. Qué gusto, oiga. Bajamos al final de la línea. ¿Y qué hicimos? Pues volverlo a coger para ir hasta el otro extremo

Serían algo más de las 7pm. El día estaba siendo provechoso. Queríamos ir a cenar de nuevo a la zona de Polk, así que…¿qué mejor que coger de nuevo la línea de cable car de California Street? Jajajaja, otra vez que la hicimos completa!!
Cenamos en una pizzería llamada Victor’s Pizza por 22 eur. Al salir era ya de noche y el frío apretaba de lo lindo. Aún queríamos coger otro tranvía hasta la Catedral para luego bajar caminando al hotel, pero no venía ninguno y nos pareció que caminar era la mejor forma de entrar en calor, así que eso hicimos.
En unos 15 minutos estábamos en el hotel, rendidos. Nos cundió muchísimo esta jornada. Tal vez no nos detuvimos en cada pequeño detalle ni nos dedicamos a entrar en garitos a tomar algo, pero tampoco nos dio la impresión de ir corriendo a los sitios. Más bien al contrario. Fuimos con toda la calma y vimos un montón de cosas. Nos mató un poco el tiempo de espera del tranvía en Powell y Lombard, pero bueno...era la semana que era, también había que tenerlo en cuenta.
El siguiente iba a ser nuestro último día completo en San Francisco y ya me empezaba a poner un poco triste. Pero…wait for it! Después de SFO aún nos quedaban unas horas en New York. Vamoooos!