Nuestro avión no salía hasta las 19:05 de la tarde y no nos pasaban a recoger por el hotel hasta las 17 así que teníamos aún tiempo para disfrutar un poquillo.
Decidimos ir a MiniEurope y aquella zona. Así que metro y a la Europa en miniatura. La entrada normal no sé lo que costaba, la mía fueron 11’90€ porque iba con el carnet joven europeo. Y qué decir de Mini – Europe….nos encantó…pasamos una mañana muy divertida saltando de país en país. Ahí van algunas fotos:
Salimos y fuimos al Atomium, estuvimos allí bastante rato haciéndonos fotos:
Y estuvimos dando una vuelta por el parque Laeken, donde está el monumento de Leopoldo I y el jardín japonés y los invernaderos reales, aunque no pudimos entrar en ninguno de los dos por falta de tiempo
Aquí también nos echamos unas risas porque pasamos por un cacharro de esos que mide la velocidad de los coches y nos detectó la velocidad a la que íbamos, así que como tontos a volver a pasar para ver qué velocidad nos marcaba.
Llegamos a la iglesia y al cementerio de Laeken que había leído que era precioso pero estaba cerrado así que no pudimos entrar, la iglesia es preciosa, me encanta el arte gótico…
Fuimos hacia la basílica que la habíamos visto de pasada un par de días antes desde el bus y también estaba cerrada así que nada…por fuera y vuelta a coger el metro y al centro a comer que era hora ya:
No quería irme sin probar los famosos Moules Frites así que buscamos un sitio que los tuviera y nos sentamos en uno que el plato de Moules costaba 10€:
Después de comer estuvimos callejeando, volvimos a ver la Grote:
Vimos alguna que otra cosilla curiosa:
Hicimos las últimas compras, nos comimos nuestros últimos gofres y al hotel a terminar de recoger que nos pasaban a buscar dentro de poco…
Nos recogieron puntualmente y nos llevaron al aeropuerto, este conductor no fue tan rígido como el primero y nos sentamos como nos dio la gana en el coche. Llegamos al aeropuerto, facturamos las maletas y sorpresa sorpresa…nuestro vuelo de iberia venía con retraso….que cosa más extraña…dos horas después de nuestra hora de salida estábamos despegando de vuelta a España, ya sí que se había acabado nuestro primer viaje…