3 de Septiembre
Nos hemos levantado sobre las 07:00, ya que a las 08:15 teniamos que estar en el muelle de Makarska para coger el barco que nos llevaría a Bol. El barco es el típico barco de madera, con mesas y bancos en la cubierta, bastante grandes pero muy lento...tardamos aproximadamente 1hora y 45 min que pasamos jugando a las cartas, leyendo y escuhando la "fabulosa" música de animación del barco (Booommmbaaa!!, la Mayonesa y otros grandes éxitos de este tipo). Despues de un rato de viaje los banquitos empiezan a ser más que incómodos...
Cuando llegas al Bol, el barco te deja en el puerto y caminando hasta la playa hay 20 minutos, así que cogimos un taxiboat que te lleva del puerto a la misma playa por 10 kn cada uno.
La playa es preciosa, el agua es increiblemente transparente(y un poco fría). Realmente es una de las playas más bonitas que he visto nunca.
La zona recuerda bastante a Ibiza, casas muy chulas, hoteles cuidados, restaurantes y bares con ambiente chill-out, con terrazas estilo balinés...Muchisisma gente se movía en bici, tiene un paseo a lo largo de toda la playa perfecto para pasear, ir en bici o patinar.
Sobre las 14:00 volvimos a coger el barco para ir a la isla de Hvar, al pequeño pueblo de Jelsa. Aunque nosotros habíamos estado el día anterior, no nos podíamos saltar esta etapa...De camino a Jelsa comimos en el barco, una ensalada de col y un pescado a la brasa (caballa o chicharro creo) que estaba bastante bueno.
En Jelsa dimos unpaseito y finalmente nos decidimos por dormir un rato la siesta en una playita al lado del puerto. El camino de vuelta se hace muy pesado, son más de 2 horas en esos bancos tan incómodos...
LLegamos a Makarska sobre las 18:30, compramos algo para cenar y algo de fruta para desayunar al día siguiente y nos fuimos a buscar un sitio donde dormir en Brela, un pueblo que está a unos 20 km de Makarska y que para nosotros es una de las revelaciones del viaje.
En la entrada del pueblo había gente ofreciendo sobe o apartamentos pero decidimos bajar más hacia el centro del pueblo. Es en el único sitio donde nos pusieron problema para quedarnos una sola noche y pretendían abusar en el precio por ese motivo. Así que volvimos sobre nuestros pasos para ver que nos ofrecían los señores que estaban en la entrada del pueblo. Se trataba de un apartamento en la parte alta del pueblo, muy tranquilo, muy grade y limpio. La familia que lo regenta son las personas más amables que hemos conocido en todo el viaje. Marija y Ivan Jovic. Son un encanto. Nada más llegar a su casa nos invitaron a sentarnos en su terraza con ellos a tomar una copa de vino, eso se convirtió en una tertulia de 3 horas y al final nos invitaron a cenar con ellos.
En el apartamento de al lado se alojaban una pareja de señores mayores alemanes que llevan 37 años veraneando en Brela y 25 en casa de Ivan y Marija y la verdad, no nos extraña nada. El pueblo es precioso, la playa un paraiso y los Jovic, como una familia. La direción exacta es: Bartula Kasica, 54 21322 Brela y el tlf y fax: +38521618775, es el mejor método para reserva e informarse.
Finalmente decidimos quedarnos 2 días en Brela, con la esperanza de que el tiempo siguiese bueno y al día siguiente pudiesemos disfrutar de la playa de Punta Rata, según la revista Forbes la 6ª mejor playa del mundo.


