El cambio entre Eslovaquia y Hungría con todo lo anterior es increíble, en lo bueno y en lo malo. Tanto el alojamiento como la comida son mucho más económicos, sin embargo las etapas no están bien señalizadas y hay muchos tramos por carretera. La ruta no es tan bonita pero hay que decir que es interesante porque visitas una zona que seguramente no verías de otra forma y pasas por ciudades que realmente merecen la pena.
Día 13: Viena - Bratislava (68km)
La salida de Viena está bastante bien, por un parque al lado del río. Sin embargo id preparados, porque a los pocos kilómetros la ruta va por el antiguo trazado de una linea de ferrocarril y son 20km de monotonía, sin pueblos ni nada.
Hainburg es un pueblo bastante bonito pero con algunas cuestas para visitarlo. Esta es la última ciudad de Austria.
Al poco tiempo se pasa la frontera, y cuando te quieres dar cuenta estas en Bratislava. Esta ciudad nos gustó mucho. Tiene muchísima más animación que en Austria o Alemania. El centro está plagado de bares y restaurantes con terrazas y hay bastante ambiente.
Ese día hicimos noche en el Hostel Belojanis, que se trata de una residencia de estudiantes reutilizada en hostel. No es el mejor alojamiento porque está algo alejado del centro (aunque puedes ir en tranvía) y digamos que el sitio está bastante viejo. En resumen, es un sitio un poco cutre pero nos costó 20€ la habitación, así que dicho esto que cada uno juzgue sus prioridades, después de tantos días de camping es todo un lujo, y más por ese precio.
Día 14: Bratislava - Györ (81km)
Esta etapa no aporta mucho, salvo que se pasa la frontera con Hungría. La ruta va por un montón de pueblos pequeños pero sin encanto turístico y apenas se ve el río.
Györ es una ciudad sencilla pero bonita, y sorprende porque es muy diferente a las que has ido viendo hasta ahora. Tiene una plaza central muy grande con algunos restaurantes que a pesar de estar ahí no son excesivamente caros.
Ese día nos alojamos en el Hostel Famulus. Otra residencia de estudiantes por 20€ pero esta si que estaba muy bien.
Día 15: Györ - Komáron (55km)
Etapa por carretera, que tampoco aporta mucho hasta llegar a Komáron. Esta ciudad es muy interesante por varias cosas. La primera es que la mitad es Húngara y la otra mitad Eslovaca, con el Danubio como frontera entre las dos. Ambas tienen varios fuertes en forma de estrella y el centro de la parte Eslovaca llamada Komárno es bastante bonito. Es curiosa la "plaza de Europa", no os vayáis sin encontrarla. Eso sí, no esperéis mucha animación por las calles.
Lo segundo que la hace interesante es que hay un balneario de aguas termales.
La oferta de alojamiento es enorme, hay varios campings y hoteles, todos a buen precio. Muchos incluyen el acceso al centro termal. Nosotros preguntamos en varios y al final nos quedamos en la Hotel Kocsis Vendéglő por 32€ la doble con desayuno (no tienen web ni está en tripadvisor) pero está realmente bien y es lo más barato de esa calle quitando los campings.
Día 16: Komáron - Visegrad (82km)
El principio de esta etapa en nuestro caso fue muy desagradable ya que el camino estaba en obras y tuvimos que ir todo el rato por carretera casi sin arcén. Imagino que ahora ya estará solucionado así que espero que para vosotros sea diferente. Eso sí, id atentos porque la señalización es casi inexistente.
A mitad de etapa se encuentra Esztergom, que merece una parada para visitar la increíble basílica (gratis) y admirar las vistas desde la colina en la que se encuentra.
A partir de ahí, aunque se sigue por carretera el camino mejora un poco y los paisajes son más bonitos hasta llegar a Visegrád. Este pueblo es muy turístico así que el alojamiento es más caro y si es fin de semana estará lleno por lo que interesa reservar con antelación. En nuestro caso nos quedamos en un camping que hay a la entrada.
Visegrád es conocido por una fortaleza que hay en la cima de la montaña y por las ruinas del palacio real de los reyes Húngaros. A la fortaleza hay un bus que sale de la oficina de turismo (preguntad horarios). Se puede subir en bici pero cuando veáis la montañita se os van quitar las ganas.
Día 17: Visegrad - Budapest (55km)
La última etapa hace que haber hecho el tramo de Hungría realmente merezca la pena. Al principio sigues por carretera por un entorno muy bonito. Durante el trayecto hay opción de coger algún ferry para cruzar a la otra orilla o para cruzar a una de las islas del río (como hicimos nosotros).
Al final se vuelve a la orilla derecha y pasado Szentendre se puede ir por un carril bici a orillas del río (esto no está indicado, hay que seguir un poco el sentido común y buscarlo). El carril sigue por varias ciudades de la periferia, atravesando zonas de baño y chiringuitos (no os resistáis a la tentación, podéis llegar a Budapest un poco más tarde, nosotros incluso nos bañamos).
La entrada a Budapest es un follón porque no está bien indicado así que hay que hacer uso de la orientación. Al final hay que seguir el río. Eso sí, creo que no puede haber un mejor final para este viaje. La entrada a la ciudad es espectacular, como lo es Budapest, con el parlamento en la orilla opuesta haciendo de anfitrión. Una imagen inolvidable.
En Budapest estuvimos en el 2nigth Hostel. El hostel es bastante cutre y con bastante ruido de la calle, pero una vez más nos costo 30€ la habitación que era gigante. Nos metimos con las bicis y todo y nos ayudaron en todo lo que necesitamos. Daban un desayuno muy barato (creo que por 2€) y de todas formas tenían café y té gratis.
Esta ciudad necesita mínimo 2-3 días para verla en condiciones (recordad que tenéis que buscar la caja para las bicis!). No hay que perderse los baños. Y a parte de los atractivos turísticos más conocidos, yo aprovecharía para hacer un paseo nocturno por el Danubio con la iluminación de los puentes y visitaría los ruin pubs.