Es 31 de octubre, Halloween y nos vamos a visitiar uno de los conjuntos megalíticos más famosos del mundo y que está rodeado de un montón de misterios y leyendas a cerca de su origen y para que servía. Se encuentra a una hora en coche al sur de Bath.
En 2013 la entrada de Stonehenge se encontraba en obras porque estaban construyendo un museo (me parece) te paraban, te daban como una especie de número y te dejaban pasar hasta el parking. Parking que por cierto estaba enterito lleno de barro del tormentón que había caído la noche anterior. Fuimos rápidos a la taquilla antes de que se posaran todos los coches que estaban llegando en ese momento, sacamos las entradas unas 13 libras y con ellas tenemos derecho a un audioguía que está muy bien porque te va explicando todo lo que vas viendo.

Hay un camino que bordea el conjunto megalítico, en una zona estas muy cerca de las piedras pero no se puede caminar entre ellas, y en otra zona las ves desde más lejos. La verdad que a mi estas cosas me impresionan por el tamaño, por no saber exactamente para que eran y por como las pudieron transportar hace tantísimos años. Me gustó mucho la visita a Stonehenge, desde luego que fueron una libras muy bien invertidas.


Después de echar nuestro tiempo en verlo, en dar vueltas y sacar miles de fotos dimos por concluida nuestra visita a Stonehenge y nos fuimos hasta el pueblo donde pasaríamos la noche, Salisbury.
Como los días anteriores nos fuimos hasta nuestro B&B dejamos todas las cosas y el coche y nos fuimos hasta el centro del pueblo a conocerlo, ahí fuimos muy valientes porque esta vez el alojamiento lo teníamos a las afueras del pueblo con lo cual nos metimos una buena pateada para llegar al centro del pueblo, jeje.

Salisbury no es muy grande y no tiene muchas cosas para visitar pero si que es bastante bonito, pasamos la tarde viendo el casco histórico de estilo medieval muy bien conservado, la catedral y tomando un par de pintas para finalizar el día.
