31-07-15
Nos despedimos del albergue y repetimos desayuno en el Highland Getaway. Tostadas, zumo y cafés por unos 12€ en total. Hoy tampoco podemos visitar el rocódromo, nos vamos a quedar con las ganas. Para hoy tenemos planeadas varias visitas a priori interesantes. En especial, tenemos ganas de hacer alguna excursión por la zona de Glencoe, como el de Lost Valley (www.walkhighlands.co.uk/ ...lley.shtml ), con vistas en las montañas llamadas Three Sisters (www.walkhighlands.co.uk/ ...bian.shtml ).

El problema va a ser el tiempo, pues hace rato que cae una fina lluvia y no tiene pinta de que vaya a parar en el rato de coche que nos separa de la zona de aparcamiento. Tal como temíamos, al llegar al mirador de las Three Sisters, la lluvia no ha cesado, y aunque se ven algunos atrevidos excursionistas por las verdes laderas de los picos, nosotros no tenemos ganas de quedar empapados, así que bajamos del coche, sacamos la foto de rigor entre decenas de personas bajadas de un par de autobuses detenidos allí, y seguimos la ruta hacia el sur por la A82, el mismo camino por el que regresamos ayer por la noche. Aún con poca luz por la cantidad de nubes que hay en el cielo, los paisajes son fascinantes y es una pena no poder disfrutarlos con alguna excursión por la zona.
Bordeamos la parte oeste del Loch Lomond hasta llegar a la población de Luss, el autodenominado “pueblo más bonito de Escocia”. La verdad es que tiene su encanto, pero tampoco hay para tanto. De aquí parten cruceros por el Loch Lomond, que en un día soleado tienen que estar muy bien, pero hoy no parece el día más indicado para embarcarse. Aún llueve, pero no es una lluvia torrencial, sino una muy fina, que permite dar un pequeño paseo por la zona más próxima al Loch, viendo algunas tiendas y preciosos jardines de casas particulares (www.lochlomond-trossachs.org/ ).
Entramos a comer en el The Village Rest (Pier Rd), un restaurante que por fuera parece una casa muy coqueta y pequeña y al entrar te encuentras en un muy amplio comedor que sorprende por no encajar con el exterior. La comida, muy buena y a un precio muy razonable. En general estamos teniendo suerte con las elecciones de lugares para comer. Como no parece que vaya a parar de llover, desistimos del intento de deambular más por el pueblo y volvemos al coche para acabar de seguir la costa oeste del Loch Lomond antes de encaminarnos a Doune, para ver el último castillo del viaje, también famoso por la misma película de los Monty Python que el castillo visto ayer. Se trata del Doune Castle, cerca de Stirling, y nuestra última entrada con el Explorer Pass, justo el día que nos caduca (www.historic-scotland.gov.uk/ ...pID=PL_092 ).
Tras una confusión más con las coordenadas del GPS para llegar a la zona de aparcamiento, y un intento frustrado de llegar al castillo por un sendero que parte de la parte de atrás de algún colegio/instituto, nos las arreglamos para llegar al aparcamiento del castillo. Nos va a venir justo de tiempo, pues son pasadas las 4 de la tarde, y ya sabemos que suelen cerrar como muy tarde a las 5 y media. Continúa lloviendo…
Entramos en el castillo, empezando la ruta por la tienda de souvenirs, donde ofrecen una audioguía para el interior del castillo. En esta tienda se vende, a modo de curiosidad, cocos partidos con los que imitaban el sonido de los caballos en la película mencionada, así como todo tipo de merchandising de esta película.
El castillo, por otra parte, no tiene nada de especial ni que sea diferente de los que ya hemos visto por todo el país. Por lo menos, en este no hemos tenido que pagar.
En esta zona, entre Perthshire y el Parque de Trossachs hay muchas cosas por hacer y ver, excursiones, etc… Pero el tiempo no acompaña, así que a pesar de que es pronto, nos vamos hacia el B&B que tenemos contratado para las dos últimas noches en Escocia, situado en las afueras de Comrie (www.airbnb.co.uk/rooms/23799 ).
La propietaria nos dejó indicaciones de donde había una llave escondida para poder entrar e instalarnos aunque ella no estuviera, pues trabaja en Perth y llega pasadas las 7 de la tarde. Así que siguiendo fielmente sus indicaciones, llegamos a su preciosa casita, encontramos las llaves y exploramos la casa a nuestras anchas. El alojamiento para huéspedes está adosado a la casa donde vive ella, y consta de dos habitaciones, cocina y un baño. Una decoración muy estilo hippie, con montones de libros por todas partes, muy acogedor. Con un gran jardín en el que vemos conejos y por la noche vienen ciervos a comerse las plantas de Leslie (según ella).
Aprovechamos para descansar un rato, y al poco llega Leslie, la propietaria, con quien pasamos un buen rato charlando, y nos recomienda alguna actividad para hacer mañana si el tiempo lo permite, así como algún sitio para ir a cenar, en la cercana localidad de Crieff, más grande que Comrie. Le pedimos permiso para utilizar la lavadora y la secadora, y nos dice que no hay problema. Como no quedaba incluído en el precio, le decimos que le pagaremos por el uso, y nos dice que en lugar de eso, le traigamos una botella de vino, puesto que el fin de semana próximo es su cumpleaños y podrá celebrarlo a nuestra salud. Aceptamos la oferta, ponemos una colada y nos vamos a cenar a Crieff. En seguida encontramos el lugar indicado por Leslie, el Delivino, situado frente a la comisaría de policía local (King st). Es un local pequeño y acogedor, en el que también venden vinos. Una comida excelente, no muy cara, y al salir, cogemos una botella de vino blanco para nuestra anfitriona, lo prometido es deuda… A pesar de ser viernes por la noche en pleno verano, no se ve a nadie por las calles, supongo que la gente que quiere salir por las noches debe irse a las ciudades más grandes de los alrededores, en este caso Perth o Stirling son las que quedan más cerca.
Regresamos a casa de Leslie, sacamos la ropa de la lavadora para ponerla en la secadora, que está en el cobertizo, así no molestará a nadie, y nos vamos a dormir, esperando que el tiempo mejore para mañana.
Distancia recorrida hoy: 251 kms
1-08-15
Leslie nos dejó la cocina absolutamente abarrotada de cosas para los desayunos, o sea que nos ponemos las botas mientras desayunamos, viendo como sigue cayendo una fina lluvia. No parece que vaya a escampar, pero tal vez a unos pocos kilómetros esté suficientemente despejado para permitirnos hacer alguna excursión.
Nos ponemos en marcha hacia el este, en dirección al minúsculo pueblo de Balquhidder, donde se encuentra la tumba de Rob Roy MacGregor, personaje real que inspiró la película protagonizada por Liam Neeson en el papel del ganadero-rebelde-héroe nacional (www.undiscoveredscotland.co.uk/ ...derchurch/ ).
Actualmente hay una controversia acerca de la autenticidad de la tumba por parte del jefe del clan de los MacLaren, que pide la exhumación de los restos para pruebas de ADN.
Como viene siendo habitual, la carretera se va haciendo más y más estrecha a medida que avanzamos por rutas secundarias, casi no pasamos por ella. Por suerte, no hay nada de tráfico en sentido contrario. Llegamos aún con lluvia a la pequeña iglesia en cuyo cementerio está la lápida de Rob Roy, con la inscripción “Mac Gregor despite them” (Mac Gregor a pesar de ellos). Está enterrado con su mujer y dos de sus hijos. Parece ser la única tumba visitada, pues en todas las demás se observa un estado de abandono y deterioro que contrasta con la imagen de la de Rob Roy, con flores, monedas y papeles con dedicatorias. En un par de minutos está todo visto en el exterior, y decidimos entrar a cotillear en el interior de la iglesia, absolutamente vacía pero para nada abandonada, con las puertas abiertas a los visitantes. Enfrente de la iglesia vemos unas señales indicando el principio de un par de senderos para poder hacer una excursión en los alrededores, pero en vista del tiempo, volvemos a la carretera principal y ponemos rumbo a Callander, unos kilómetros al sur.
Aquí hay varias cascadas famosas para visitar (Falls of Leny: www.walkhighlands.co.uk/ ...leny.shtml ), pero nosotros optamos por las Bracklinn Falls (www.walkhighlands.co.uk/ ...alls.shtml ), un sendero más corto y accesible.

Cuando dejamos el coche en el aparcamiento parece que casi no llueve, pero nos ponemos los impermeables por si acaso… Llegamos hasta el puente que cruza las cascadas sin mojarnos, y aprovechamos para hacer un poco el ganso y sacar fotos, hasta que empieza a llover de nuevo. Nos disponemos a regresar bajo la lluvia. Es un sendero corto y fácil, menos de tres cuartos de hora ida y vuelta.
Aún falta un ratito para la hora en que solemos comer, así que ponemos rumbo norte de nuevo hasta el pueblo de Killin, en la encrucijada de la A85 con la A827, junto al Loch Tay, en el extremo sur del Glen Lyon. Este pueblo tiene la particularidad de ser atravesado por el río Dochart, formando unos rápidos justo en el centro del pueblo. Son conocidos como Falls of Dochart (www.visitscotland.com/ ...rt-p662781 ).
Justo enfrente de los rápidos, está el Falls of Dochart Inn (Gray st), un pub con habitaciones, y decidimos comer aquí. Precisamente mientras comemos, entra una pareja de recién casados, ella de blanco, él con uniforme de escocés de gala, para tomar una pinta antes de hacer las fotos de pareja en las rocas de los rápidos, bajo la lluvia. Ester no puede resistir la tentación (deformación profesional), de salir y echarles unas fotos también. La lluvia no ha parado aún, pero no parece importarle a nadie, pues aparte de la pareja, del fotógrafo oficial de la boda y de la fotógrafa espontánea (Ester), hay una familia haciendo picnic en las rocas, tapados con los impermeables, pero tozudamente disfrutando de su almuerzo.
Tras acabar la comida, aceptable pero carilla, seguimos la carretera A827 hacia el este, bordeando el Loch Tay, hasta llegar a Fortingall, donde se encuentra el árbol más viejo del Reino Unido, el Fortingall Yew , un tejo con más de 5000 años de vida en el patio de la iglesia y cementerio de Fortingall, encerrado para protegerlo de gamberros e indeseables entre cuatro muros con rejas (www.highlandperthshire.com/ ...ngall.aspx ),
Teníamos prevista la visita a un par más de cascadas de la zona, las Achart Falls (www.walkhighlands.co.uk/ ...harn.shtml ), y Moness Falls (www.walkhighlands.co.uk/ ...eldy.shtml ).
Las primeras las descartamos por tener que dar un rodeo que no tenemos ganas de dar y decidimos probar suerte en las segundas. El tiempo ha mejorado, y a lo mejor podemos disfrutar nuestra última tarde aquí. De camino a Aberfeldy, ciudad en que se encuentran las cascadas, vemos el desvío del Castle Menzies y como no está lejos, nos vamos a echarle un vistazo, al menos desde fuera (www.castlemenzies.org/ ).
Se puede visitar, pero es relativamente tarde y no se ve nadie en el aparcamiento, aparte de un hombre que acaba de salir del interior del castillo y nos mira con mala cara, así que nos volvemos por donde hemos venido y vamos en busca de las Moness Falls. Resulta que para llegar a ellas, hay que entrar y recorrer el camino que parte desde dentro de un parque municipal en el centro de Aberfeldy. El camino es bastante largo por lo que vemos en la señal que indica el comienzo del sendero, y al final optamos por pasar y pensamos en llegar hasta Perth, una de las ciudades más grandes de Escocia (que tampoco es decir mucho…), a ver si encontramos algunas tiendas para que Ada se distraiga un rato. Aparcamos en el centro, y nada más empezar a pasear, ya vemos que no vamos a encontrar nada abierto, y no son ni las 6 de la tarde de un sábado de agosto!
Entramos en un Starbucks a tomar una merienda ligera y emprendemos el regreso al coche, tomándonos con mucha calma la ruta hacia Crieff, donde repetimos cena en el Delivino, y nos retiramos pronto a casa para preparar las maletas, pues mañana tomamos el avión de regreso…
Distancia recorrida hoy: 219 kms
2-08-15
Último día de viaje. Otro suculento desayuno, cargamos el coche con las maletas, y vamos a despedirnos de Leslie y a darle las gracias por su inmejorable labor como anfitriona. Salimos de la casa que son casi las 11:00 y tenemos un ratito de conducción tranquila hasta Ayr, ciudad en que se encuentra el aeropuerto de Prestwick. La ruta trazada por el GPS nos lleva por el cinturón de Glasgow, de la que hemos leído y oído que no vale mucho la pena. El tráfico aquí sí que es intenso, por vez primera desde que llegamos a Escocia. No tardamos mucho rato en dejar atrás esta ciudad, y finalmente alcanzar, sobre la 1 del mediodía, la ciudad de Ayr. Nos metemos en la primera gasolinera que vemos para llenar el depósito antes de devolver el coche. Está situada en un centro comercial, y dispone de 12 surtidores, de los cuales en 8 se ha agotado el diesel! Todo el mundo debe venir a llenar aquí los depósitos del coche a devolver. Damos una última vuelta para buscar un sitio en que comer, y para ello, aparcamos en el centro. A pocos metros encontramos suficientemente atractivo el Tree House (67-69 Sandgate), y comemos aquí, la verdad es que regularcillo y relativamente caro.
A pocos minutos, y siguiendo las indicaciones del GPS, llegamos a las oficinas de Arnold Clark para dejar a nuestro compañero de camino después de 3920 kms juntos. Revisan que todo esté en orden, comprueban el nivel del depósito, y nos indican que ya podemos subir a la furgoneta que nos llevará a la terminal de salidas del aeropuerto. Se han olvidado de cobrarnos el “one way fee”, la tasa por devolución del coche en diferente oficina a la de recogida. Nos ahorramos 60€!
Tenemos tiempo de sobra para recorrer el aeropuerto de cabo a rabo, mirar en todas las tiendas e intentar gastar la calderilla que nos ha quedado en el monedero. Facturamos, pasamos controles y nos despedimos de Escocia con el recuerdo de innumerables castillos y cascadas que hemos conocido…
Distancia recorrida hoy: 144 kms