Llegamos al aeropuerto de Male. Como estamos en los asientos del medio no vemos nada del exterior... Así que todo es muy sorpresa... jejejeje. Yo estoy con un nudo en el estómago la verdad. Tengo ganas de ver nuestro hotel...
Al salir del avión ya vemos que el aeropuerto es un poco como de juguete, jejeje, es muy cuqui como yo digo
Al salir nos espera Gema de KUONI que nos lleva hasta el mostrador de la aerolínea que nos va a llevar en hidroavión hasta nuestra isla. Y en un momento nos facturan el equipaje y nos llevan a un mini bus. Desde ahí nos trasladan a la parte de donde salen los hidros, por lo que tenemos que pasar por una carretera que seguro es artificial total en mitad del mar... jejejeje. Hace mal tiempo y hay unas olas que dan miedo la verdad... Yo estaba acojonada! Menudo recibimiento! jajajajaja
Llegamos a nuestro terminal de hidros y nos dicen que tenemos que esperar hasta las 13 horas aprox. Son cerca de las 12 así que lo vemos asumible. Nos sentamos tan tranquilos en una terminal con mucho encanto y me pongo a ver como salen algunos hidros desde allí y me asomo a la parte de fuera. Llueve. Caen gotitas vaya, pero llueve.
La chica corriendo nos lo pone en una bolsa para llevar, más maja ella!!!
Y nos vamos a una salita cerrada y con aire acondicionado (GRACIAS) donde podemos coger botellines de agua gratuitamente y todo. Los chicos súper amables nos iban informando de todo. Como hacía mal tiempo estaban controlando todo al detalle. POR FIN nos subimos al hidro... QUE PEQUEÑO ES ESTO! Si casi no nos cabe ni el culo! jajajajajaja. Afortunadamente, nuestra isla es la primera en el trayecto y solo tenemos 25 minutos hasta Athuruga, después se va a Tudufushi y luego a otro que no recuerdo la verdad. Se pone en marcha el hidro con un ruido ensordecedor. Damos gracias por ser los primeros en bajar! jajajaja. De repente, lo sentimos chicos, se ha estropeado un motor y no podemos salir... venga... "Pa bajo"Así que ha esperar otro ratito...
En ningún momento hay turbulencias ni nada raro, no llovía, como mucho chispeaba, pero se iba super tranquilo, si no fuera por el ruido claro...
POR FIN llegamos a nuestra isla... QUE BONITA!!!!!!!!! Nos dejan en una plataforma de 2x2 metros en mitad del mar, hace aire y solo hay un hierro para cogerte... ¿HOLA? jajajajajajaja. Que impresión!
En seguida viene a buscarnos un Dhoni, que es un barquito típico de allí y nos recibe Ramona. Un encanto de chica la verdad. Nos habla en inglés (BIEN...
¡¡¡¡Welcome to Athuruga!!!!
Nos explican un poco, nos registramos y nos llevan a nuestro Beach Bungalow. A L U C I N A M O S
Era la primera vez que íbamos a un Resort, fuera de Europa y eso, que íbamos de novatos, por eso TODO, absolutamente TODO nos flipaba. La habitación daba gusto, de verdad, toda blanca impecable e inmaculada... Ramona nos explicó 4 cosas básicas sobre la habitación y nos citó en recepción a las 7 de la tarde para explicarnos todo al detalle.
* A saber, de España a Maldivas hay una diferencia horaria de 4 horas, pero según que isla, la diferencia se puede alargar. En nuestro caso, había que sumar 1 hora más, en total 5 de diferencia. *
Nuestra cama, por supuesto, estaba decorada dándonos la enhorabuena por nuestra luna de miel y con una nota en la que nos explicaban que esa noche había fiesta maldiva con música tradicional. También nos presentaban al chico encargado de que nuestra habitación (Gracias Fasil!) estuviera siempre PERFECTA. Armario, caja fuerte gratuita, nevera, un calentador para hacer té y café instantáneo, aire acondicionado y ventilador, una cama ENORME y un tocador muy cuqui. Eso era lo primero que se veía. El baño... El baño era una locura, aunque luego le encontramos algún fallo o posible mejora. Entrabas al baño y veías el cielo y las palmeras. A tu derecha las dos picas con todos los detalles posibles, a tu izquierda el WC y el bidé, con una percha con toallas a tutiplen y albornoces. En frente, como digo, la "puerta" para ir a la ducha. La ducha al aire libre (OH SI!) con el mango normal y el chorro modo lluvia... Ay madre... Que gustazo...

Nos duchamos, por supuesto, y chafardeamos el resto de la habitación. Al lado de la cama tenías la puerta de acceso a tu terraza y a tu playa... Aix madre... Que azul tan bonito... Que arena tan blanca... Que... QUE TIBURÓN HAY EN LA ORILLA! jajajajajajajajajajaja. Qué preciosidad!!!! A los pocos minutos ya tenía nombre, Freddy, luego descubrimos que Freddy no estaba solo y que tenía hasta 6 amigotes más
) y biblioteca, el centro de buceo, el SPA, los juegos (billar, pin pon y futbolín), el bar, el restaurante central y el centro de actividades acuáticas. Nos volvimos al bungalow no sin antes parar en recepción a enviar mensajes a punta pala con las primeras impresiones. WIFI solo hay en recepción, en el bar (que funciona así así) y en las water villas. Cenamos en el restaurante central DE MARAVILLA con un personal ENCANTADOR! Tenías un camarero para cada pocas mesas y era más majo... No recuerdo su nombre
Había un apartado de comida maldiva, pero principalmente había comido bastante internacional y sobre todo italiana, una de las razones por la que nos decantamos por este hotel. Soy bastante puñetera con la comida y la pasta ME PIRRA, así que he estado de lujo! Pizzas hechas al momento, pasta al dente perfecto, postres buenos no, lo siguiente, comida local que picaba como un demonio, carpaccio de atún BUENISIMO, pescado y carne muy bueno, panes de todo tipo, buenísimos... Lo único que no entra en el Todo Incluido son algunas bebidas caras, vinos, cavas y algún que otro wisky. La verdad es que hemos comido de maravilla, veníamos de comer MUY bien a comer EXCELENTE!
Estábamos muy muy muy cansados y el cuerpo nos pedía probar esa cama inmensa y cómoda que teníamos, además llovía así que... A DORMIR!!!!
A dormir? JA! Llovía, mucho, hacía aire, mucho... Y por algún sitio pasaba corriente y parecía que se iba a caer el bungalow abajo... Mi marido no pegó ojo casi vaya... Yo es que duermo encima de una piedra, pero también me desperté...
Amanece el sábado y nos levantamos con muchas ganas de... Vale, está nublado, hace un poco de aire y acaba de llover... Bien... Ganas de nada! De desayunar, eso sí! jajaja. El desayuno perfecto, pan, mermeladas caseras, frutas, huevos con bacon... jajajajaja. Para todos los gustos!
Nos vamos al centro de actividades acuáticas a buscar nuestras gafas y aletas. El tubo no porque nos lo compramos aquí antes de irnos, con lo que se rechupetea un tubo... Quita quita! jajajajajaja.
Y nos metimos en el agua. No había NADIE en el agua. Solo yo, Freddy, sus amigos, y millones de seres vivientes en aquellas aguas tan calientes y perfectas. Los tibus de puntas negras, los baby shark que habían en la orilla, no hacían absolutamente nada, básicamente porque a la que veían movimiento se iban pitando... Seguramente tenía más miedo Freddy de nosotros que al revés! Lo que si que nos dijeron es que al atardecer, mamá tiburona se dejaba ver fuera del arrecife... Bien, ya sabemos donde NO debemos ir... jajajajajajaja.
Nos bañamos, más felices que unas perdices. Que gustazo! Eso de meterte en el agua sin pensarlo porque está helada... Y eso que yo soy de Mediterráneo... jajaja. Nos pasamos la mañana entre el agua y la tumbona. Parecía que no hacía sol, pero afortunadamente nos habíamos puesto crema (protección 50, no os fiéis!) porque ya habíamos cogido color... Fácil en cuerpos traslúcidos como los nuestros... jajajajajajajaja. Nos dió la hora de comer, comen muy pronto, y tienes que tener en cuenta que a las 14:15 cierran el bufé... Era el único "estress" que teníamos! jajajajaja. Comimos de maravilla, yo me hacía una ensalada de carpaccio de atún cada día... jurjurjurjurjur
Un poquito de WIFI para hablar con la familia y a dormir la siesta... Llovía y no podíamos hacer mucho más! Antes de irnos de recepción vimos que para el domingo ya había excursión para ver al tiburón ballena... Nos apuntamos sin dudarlo! jajajaja. Bueno yo, porque mi marido no tenía ningunas ganas! jajajaja.
Por la tarde, otra vez bañito en esas aguas tan bonitas y tumbona, con un buen libro y una cámara de fotos para inmortalizarlo todo. Nos fuimos a dar una vuelta por la isla, haciendo fotos a todo puede que en total sean unos... 20 minutos? jejejeje. Es muy pequeñita la verdad, isla casi desierta y con un encanto increíble. A nosotros nos tocó el bungalow número 2 que está en la zona de playa digamos, no hay coral si no te alejas bastante, pero en los bungalows centrales, puede que del 20-30, tienen bastante más arrecife con menos arena. Teniendo el arrecife de la playa central, no se si hubiera preferido tenerla más cerca o no, pero la verdad es que un buen y tranquilo baño sin pensar en que estás pisando algo se agradece. Nos dimos una ducha, cenamos de maravilla, un poco de wifi y a dormir porque ya estaba lloviendo
Menuda noche de perros...
Así que nada, nos apuntamos a la siguiente, la del día 24, éramos los primeros, pero seguro que no los únicos.
El caso es que nos fuimos a desayunar y a nuestra "rutina": bañito, tumbona, leer... Un estrés vaya
Salió un poquito el sol así que aprovechamos para bucear un poquito. No mucho porque hacía bastante corriente, que no había peligro pero cuando estás tan cerca del coral y hay tan poca agua, corres el riesgo de dejarte una rodilla o la barrigota o algo
Fuimos en busca de un poco de wifi después de ducharnos y a jugar un billar como casi todas las noches. Cena, a tomar algo y a descansar de todo el estrés del día...
A la vuelta al bungalow sufrimos el "ataque" de unos cangrejos gigantes que nos aterrorizaron!!! Es broma...
¡Qué bien hemos dormido! Ya era hora de pasar una noche en condiciones en el paraíso
Hemos dormido muy bien y el día ha amanecido muy bien así que decido ir a la excursión gratuita que el hotel ofrece a todos sus huéspedes cada día a las 11 y a las 16 horas. El biólogo del hotel se reúne con los clientes que quieren ir, cogen su equipo de snorkel y a disfrutar! Recuerdo perfectamente que iba yo con mi cámara, flipada de la vida por todas las cosas que estábamos viendo. El caso es que no recordaba como era el arrecife del hotel, íbamos por un pasillo con coral a cada lado y de repente ¡LA NADA! Pero la nada, la nada, la nada... El caso es que nada, por allí solo habían miles de peces de colores. Cuando me giré y miré dirección a la isla vi toda la pared del arrecife y de verdad, que cosa tan emocionante. Precioso. Conmovedor. Impresionante. Peces y coral por todos los sitios, vida a punta pala. Mateo, el biólogo, se sumergía y señalaba algún animal y al salir a la superficie nos explicaba alguna curiosidad. En italiano la mayoría de veces, porque el 80% de los clientes son italianos así que tuve que agudizar el oído y la imaginación! jejejeje
Dimos toda la vuelta a la pared del arrecife y volvimos por el otro lado de la playa. Era una excursión para hacerla las dos veces al día y cada día, muy recomendable!
El resto del día hicimos lo de siempre: tumbona, bañitos, duchita, vuelta por la isla, un poco de lectura... Nos fuimos a tomar un té helado hecho al momento que sentaba tan bien...
Esa noche habían preparado un mini cine en recepción con palomitas incluidas, la película era en inglés, por supuesto, y ya la habíamos visto, así que nos quedamos un rato para hacer uso de la wifi y para la habitación. Teníamos que hacer un poquito de limpieza de maletas porque al día siguiente nos mudábamos. Llevábamos días mirando las Water villas y pensando que bueno, que tampoco eran para tanto, que nosotros estábamos allí en el beach bungalow tan a gusto con nuestra ducha al aire libre y todo... Pero teníamos ganas de ir a verlas
Dormimos más que bien, disfrutando de esa cama tan cómoda en nuestro bungalow de la playa.. Nos va a dar mucha pena dejarla! A media mañana, sobre las 11:30, después de un buen bañito y la última ducha al aire libre, viene Ramona a buscarnos con un señor que nos lleva las maletas por el muelle hasta nuestra water villa. Nos tocó la número 1. Al principio no nos hizo gracia, pero luego es verdad que la 1 te da bastante más privacidad que el resto, por eso de que en uno de los lados no tienes a nadie...
Y así nos pasamos la mañana, en el agua haciendo fotos sin parar para poder rememorar ese momento y buceando. Nos adecentamos un poco y nos fuimos a comer. Cuando estás alojado en las water villas, tienes derecho a ir a los dos restaurantes, solo que el de las water villas es el "de serie", si quieres ir al bufé tienes que avisar. Al salir para ir al restaurante, que teníamos a pocos metros, nos encontramos en la puerta un cochecito de golf esperando para llevarnos, insistimos en que no hacía falta, pero como son tan serviciales al final tuvimos que subirnos
Si ya habíamos dormido bien otros días, hoy no iba a ser menos. Creo que me llevaré la cama de souvenir... O quizás no sea la cama... jejeje, sino todo alrededor de ella
Hoy nos han traído el desayuno a la terraza. Ayer por la noche en la cena nos dieron un listado con los que había disponible y ellos te lo traen todo. Hasta un panfleto con noticias en el idioma que desees. Podría acostumbrarme a esto... Que me traigan e desayuno a una terraza con unas vistas espectaculares... CUALQUIERA!
Nos damos un buen chapuzón delante de nuestra villa, de tranquis, muy de relax y snorkeleando un poco, haciendo videos y fotos y haciendo el chorra claro
Una duchita y otra vez a comer... jejejeje. Al acabar una siesta y de nuevo al agua. Puede que alguien lo lea y piense que es un aburrimiento, pero de verdad, os lo prometo, PARA NADA! jajajajaja. Vamos a bucear un poco por el coral principal de la isla y de repente notamos que el día se pone un poco feo... Tanto que la corriente casi me lleva hacia el coral. ¡Que susto! No controlaba absolutamente nada y menos mal que mi maridito me agarró de una aleta y me llevó a la orilla... El problema, como he dicho antes, es que donde hay coral hay muy poca agua, por lo que si te pones encima de él corres el riego de dañarlo y de dañarte... Así que claro, era incapaz de darme la vuelta sin cargarme algo con el culo o con la aleta o de hacerme daño. Finalmente una rascada en el culete y ya está
Poco mas ese día, nos quedamos en la tumbona descansando un poco porque llovió una miaja, ducha, cena y a vaguear un poco más... jejejeje
Penúltimo día en el paraíso... OMG. No puedo con la vida. No me puedo creer que este sueño se vaya a terminar... Pero eso pasa a segundo plano, era el gran día, 24/09/15, un día que quedará en mi memoria de por vida! Podía ser el día en que un sueño se cumplía realidad o nos llevaremos un grandísimo chasco... Nos levantamos prontito, a las 8:45 teníamos que estar en el hall para ir de excursión. Firmamos algunos documentos, básicamente que no se hacen responsables si te pasa algo vaya... jejejeje. Nos subimos en la lancha rápida y Mateo nos empezó a explicar como se desarrollaría la excursión. Nos cuenta que nos vamos a ir cerca de una hora navegando hasta el lugar donde en teoría es más fácil encontrarnos con un gran señor del mar, el Tiburón Ballena. Nos contó también que ellos irían en la punta de la lancha (lo siento, mis nociones de náutica son espantosas) y que irían vigilando si veían al bicho o no. EN cuanto lo vieran, gritarían WHALE SHARK y tendríamos que ir hasta allí, ponernos las aletas y saltar al agua cuando él diera la orden. También no comenta las normas para no perturbar mucho al animalico, las distancias de seguridad tanto para él como para nosotros. No porque hubiera peligro alguno, que evidentemente, con animales en libertad nunca sobran precauciones, sino porque un colazo del señor Tiburón nos podría mandar a la India...
Antes de que nos tirasemos al agua, Mateo ya nos avisó de que se había ido a las profundidades y no saldría. Así que los que estaban en el agua se volvieron a subir.
Seguimos buscando, porque ya nos había entrado el gusanillo e intuíamos que estaba cerca... Y así fue! De repente de nuevo WHALE SHARK! Y ahora sí, con prisas cogiendo las cosas, poniéndotelas y tirándote al agua con toda la dignidad posible. En mi caso ninguna, ya que mis gafas, mi tubo y casi una aleta estuvieron a punto de irse bajo del mar...
Ya con todos en el agua nos vuelve a decir Mateo que nada, que se ha vuelto a ir. ¡NO ME LO PUEDO CREER! ¿Tendremos tan mala suerte?
Subimos todos a la lancha de nuevo y Mateo nos anuncia que el tiempo de la excursión ha llegado a su fin y que lamentablemente nos tenemos que volver al hotel. No me lo puedo creer, de verdad. Decepción total. Sabíamos que podía pasar pero nunca estás preparado para eso... Y además habiéndote gastado 300€...
Así que nada, nos secamos y adecentamos un poco para el largo camino que nos quedaba y pusimos máxima velocidad hasta el hotel. Pero de repente el conductor frena en seco y le dice algo a Mateo y este de repente grita ¡¡¡¡¡WHALE SHARK!!!!! Esta si, esta era la nuestra. Tenía que ser, nos merecíamos verlo al menos unos segundos. Mi marido es mucho más rápido que yo y de repente le veo en el agua. Madre mía, si era él el que no quería ver al bicho! jajajajaja. Yo tardo un poco más y además la vuelvo a liar parda con las gafas. El caso es que cuando me recompongo toda yo, enciendo la cámara y la pongo en modo vídeo veo a lo lejos una sombra INMENSA. Dios mío, es él. Un tiburón ballena. Gigante. Inmenso. Elegante. Pausado. Quizás flipando por la expectación que estaba causando. En el vídeo se me oye decir algo así como DIOS MÍO. Porque no me lo podía creer. Que maravilla. Que preciosidad. Pasó por debajo mío pero escorado por lo que pude verlo perfectamente. Me quedé tan impactado que casi no pude seguirlo. Además que a la menda, que no es muy buena nadadora, me costó un triunfo nada en alta mar... Que complicado! Además claro, estaba en su cola, por lo que la fuerza que hacía él me impedía nadar a mí! Pero daba igual, le vi. Lo admito, lloré.
Y aquí, la prueba!
Perdón por el tiempo sin escribir...

