MARTES 22 DE MARZO
Hoy toca decirle agur a Reggi, otro anfitrión increíblemente hospitalario... al dato: siguiente viaje (después del de Armenia-Georgia-Irán de Verano) Sierra Leona!!
Por consejo de Lizza he ido a desayunar a una pastelería próxima al canal (Juie's house), pero al llegar estaba cerrada, así que ido a otra que había echado el ojo con anterioridad, llamada Barista. Aquí me estoy tomando un cafe-latte con un paastel de queso, delicioso. Eso sí, 7€. Así que a cambio, he decidido conectarme a internet y estar un ratito disfrutando. Es cuando me he enterado del atentado en la línea 5 del metro y en el aeropuerto. Aún estoy intentando contactar con Marcella, pues hoy salían hacia Frankfurrt para dirigirse desde allí a nuevo México.Bueno... a lo largo de la mañana he contactado con ella y está bien.
El tren de Gante a Brujas es muy rápido y me deja en la ciudad en unos 25'. Allí dejo la mochila en la taquilla (4€, 24 horas), para no andar cargado con ella el resto del día. El plan del día es ir por mi cuenta hasta las 17:30, hora a la que he quedado con mi host Peter.
Compruebo desde el primer momento que Brujas es un destino turístico de primer orden. Así que comienzo mi visita por la zona alejada del centro, la más próxima a la estación del tren: mainwater, un parque no muy grande, agradable para pasear tranquilo y el Beginhof de Brujas. A diferencia de los que he visto hasta ahora, en éste sólo viven mujeres solteras, tal vez manteniendo la costumbre de las viviendas originales para monjas. Sigo pensando que el de Lovaina es más bonito, ya que está mejor integrado en la ciudad. No obstante, como he comprobado después, se trata de un lugar para desconectar de tanto turista.
Poco a poco me he ido acercando al centro. Pero primero he hecho una paradita en la oficina de turismo situada junto a la nueva sala de conciertos y a la parada de los autobuses.
Se encuentra en los alrededores de una de las varias plazas que tiene la ciudad. En este caso una plaza muy amplia y diáfana, sin bellos edificios al rededor. Zant:
Desde allí ya me he adentrado en la zona antigua de esta antiquísima ciudad. Por supuesto, he paseado por sus calles y he cruzado los numerosos puentes que le dan nombre.
He pasado por algunos puntos relevantes como la Catedral de san Salvador, que se encuentra al lado del italiano tan nombrado en el foro, Pasta María. Era prontito, pero he preferido no dejarlo para después y he comido un perolo de penne al pesto bastante rico con un refresco por menos de 5€. Además, tienen wifi gratuito!
De allí he pasado a otra iglesia próxima, la de nuestra señora. Está en obras y no merece la pena sino fuera por la "madonna y el niño" de Miguel ángel. El problema es que estos flamencos demuestran otra vez su avaricia y han escondido la obra en una capilla a la que se accede previo pago de 4€, que no he estado dispuesto a abonar. Sé que para muchos les parecerá ridícula mi postura, lo asumo, pero creo que es la coherente conmigo mismo.
Así, avanzando he llegado a la plaza burgh, donde está ubicado el ayuntamiento, actualmente museo:
Adosada está la basílica de la sangre santa (casi que suena mejor en inglés).
El acceso no se hace por la propia basílica, que no tiene interés alguno, sino por la escalera lateral. A mí lo de la sangre como que me la trae al pairo y ni me he acercado, pero he de reconocer que está ubicada en una sala preciosa. Muy recomendable.
Cerca está el belfort correspondiente, que al parecer (ya me ha costado enterarme) es una muestra de la autonomía y poder de la ciudad. De ahí que sea tan rudimentario o poco artístico y tan colosal y alto.
Junto a esta plaza se encuentra la Grotte markt, con su carruajes para turistas.
Por supuesto, también es chula y con edificios bien bonitos, como este que ahora es un museo
Está claro que estos flamencos no hacen las cosas pequeñas.
Ya ha pasado parte de la mañana y se acerca la hora para hacer el tour de las leyendas de brujas que he descubierto como evento en CouchSurfing. Se trata de un tour por la ciudad, gratuito, en inglés, en el que durante dos horas ves los principales elementos de la ciudad combinando historia y leyenda. A mí me ha parecido interesante. Das la voluntad. Yo suelo dar casi siempre 10€, pero ha habido gente que ha dado incluso 3 o 4€. Es a diario a las 10:00 y a las 14:30.
Tras el tour sólo he tenido tiempo para comprar chocolate y dirigirme de vuelta a la estación donde había quedado con Peter, ni anfitrión para esta noche (trabajaba por la mañana).
La verdad es que no sé cómo es, pues se me ha olvidado mirar su foto, pero como he llegado con quince minutos de margen, tengo tiempo para consultar el alquiler de bicicletas junto a la estación para mañana. Allí me dirigía cuando un señor me ha cogido del brazo
y me ha llamado por mi nombre... ah, coño, es Peter. Un señor de unos 48 años, originario de Brujas, pero que ahora vive en un pueblito próximo, a unos 15' en tren.
Ha habido nuevamente un feeling increíble desde el momento cero. Su inglés es muy fluido pero se le entiende todo (suelo estar nervioso hasta que conozco a mi host, pues mi nivel de inglés es muy limitado).
Me ha estado explicando cosas de la historia de la ciudad, hemos derivado la conversación a cosas banales y más intensas en poco tiempo. Al igual que yo Peter está divorciado, aunque en su caso, a diferencia de mí, de manera no amistosa. Esto nos ha unido y enseguida nos hemos contado mil batallas. El resto de la tarde lo he pasado genial, tomando chocolate, una cerveza belga muy rica (Zot), le he invitado a cenar a un sitio que conocía él, sin turistas: chuletas de cordero cojonudas y lenguado a la menier cojonudo también. Hemos terminado el día con un té de hierbabuena para asentar el estómago y así se nos han hecho más de las 22:00. Ya era el momento para volver a su casa, increíble. De película de hollywood. La está restaurando a su gusto y sólo falta que salga George clooney por ahí... Resulta que también le gusta Dani Klein y vaya con Dios, así que hemos estado escuchando música y hablando hasta la madrugada... Escribo esto a las 01:24
MARTES 23 DE MARZO
Mi segundo dia en brujas ha sido en realidad un dia fuera de brujas. Peter trabaja hoy hasta las 12:00, así que después de un desayuno pantagruélico… bueno primero hablemos del desayuno.
Yo soy el primer huesped de Peter como anfitrión en couchsurfing. Él ha sido previamente huésped de otros. Y esto se nota. Peter quiere ser tan atento conmigo, quiere ser tan buen anfitrión que se desvive por mí, me trata como un rajá. Por ejemplo, en el desayuno, a las 7:30, él había salido en bici al pueblo para comprar cuatro tipos de pan diferentes, además de croissant y otros dulces típicos!!! Evidentemente, me he puesto las botas, por recompensar el esfuerzo que ha hecho y porque estaba cojonudo, qué leches.
Total, que tenía el tren para ir a Brujas (15’, 3’30€) a las 8:06. Para ir a la estación Peter me ha dejado una bicicleta vieja… bueno, troglodítica, pues era de su abuela (y Peter tiene 50 años, así que imagina).. A esto, anádele que hacía más de 20 años que yo no montaba en una bici… No, no se trata de justificar unas líneas antes el morrazo que me haya pegado, pues no me he caído (seguro que algunos ya estabais esperando el momento para reíros de mí). Era más bien que he ido a la estación en una bicicleta afectada de parkinson, de tanto que se movía el manillar. La verdad es que he pensado que se me había olvidado montar en bici…
Evidentemente he ido con tanta precaución que al llegar y aparcar la bici (todas las estaciones tienen parking para cientos de bicis), ya estaba llegando el tren. Como el siguiente era al de media hora, me ha dicho Peter que suba y que pague el billete al revisor. Lo he buscado, estaba en el último vagón y cuando le he explicado, muy atentamente me ha dicho que no me lo iba a vender porque en el tren es más caro que en la estación y que al llegar a Brujas me limite a comprar el billete de este recorrido. Cosa que evidentemente he hecho. Soy de los que cree que no se compra un ticket para enseñarlo al revisor, sino para tener permiso para hacer el viaje.
Ya en la estación de Brujas me he dirigido a la zona de alquiler de bicicletas que ayer me mostró mi anfitrión. He alquilado una por un total de 4 horas (10€). Ésta era una bici en condiciones.
La idea era desplazarme hasta el próximo pueblo de Damme (14km) por un extensísimo sistema de carriles bici, siguiendo la senda del canal. Así lo he hecho, azotado por el sempiterno viento frío de Bélgica y pasando por los famosos molinos de viento (los tradicionales, que también los hay modernos). He llegado en menos de una hora al pueblecito y, después de mirarlo un poco (estaba todo cerrado pues eran las 9:15) me he visto con fuerzas para continuar.
Asi, poco a poco ¡he llegado hasta la frontera con Holanda!
El camino es casi plano, nunca vas por carreteras, es una gozada. Me ha dado tiempo a volver par tomar el tren de las 12:06, después de devolver la bici y recuperar el depósito de 50€
En total habré recorrido unos 45 km en bici. Eso sí, al momento unas agujetas de caballo y no puedo decir cómo sentía el culo. Pero se me ha pasado pronto. Peter ya me estaba esperando en la estación y nos hemos vuelto a dirigir Mr. Parkinson y yo a su casa.
Allí, mientras me he dado una ducha, necesaria, Peter ha estado preparando un aperitivo y enseguida una comida suculenta. No sé como lo ha hecho, pero le ha dado tiempo a ir al trabajo, al mercado a comprar productos frescos y a recogerme puntual.
Ha preparado una deliciosa carne de ternera en su punto. Como he tenido el descuido de hablar de un huésped alemán que tuve en casa y que me preparó albóndigas a la Könisberg, no se le ha ocurrido otra cosa que ponerse a preparar una salsa similar con mostaza (deliciosa) para acompañar a la carne. Así es este hombre… casi increíble, si no fuera porque yo era el protagonista.
Después de comer y tomar tres expresos (tiene máquina especial para ello) cada uno, hemos ido en coche hasta la costa de Bélgica. Concretamente hemso visitado Ostende (40’). Se trata de una localidad turística, con una larga playa incluida. No tiene que ver con el resto de ciudades históricas que he visitado. No obstante, tiene su belleza propia, con el largo y ancho paseo marítimo y su historia. Sería como una Donosti o Biarritz, donde iban a descansar los reyes en el siglo XIX y principios del XX.
Allí nos hemos tomado la última cerveza, también trapister y deliciosa, antes de tomar el camino hacia la casa de mi siguiente host, Sandra, en Knokke Heist. Evidentemente Peter ha insistido en no dejarme en la estación de tren, sino en llevarme en persona hasta la casa de Sandra (50’ en coche). Allí nos hemos despedido con un abrazo de osa madre, emotivo.
Con Peter en Ostende
Y ya tengo nuevo host. Se llama Sandra, es belga, casada con otro Peter y una hija preciosa llamada Tile. Sandra habla muy bien el español (lo aprendió de mayor) y su marido lo entiende relativamente bien. Resulta que ha visitado Bilbao, durante la Aste Nagusia, hace un par de años!!
De nuevo me encuentro con una señora encantadora, locuaz, con mil historias que contar,… no me creo la suerte que estoy teniendo. Hasta su hija pequeña (13 años) dentro de la timidez que supone que te venga un extranjero desconocido, barbudo y grande a tu casa ha sido muy agradable y hemos podido comunicarnos en inglés.
Hemos hablado y hablado y hablado hasta que ha llegado la hora de cenar. Pues, nada, que Sandra me tenía preparado un Quiche de verduras calentito en el horno!! Nunca lo había probado antes y creo que es algo que voy a empezar a preparar también en mi casa. Estaba delicioso. De hecho, como había confianza, ¡he repetido tres veces!
No hemos salido de su casa, toda la tarde contándonos anécdotas y aprendiendo más si cabe de la cultura belga. Así hemos estado todos juntos, hasta que al final nos hemos secuestrado Sandra y yo recíprocamente hablando hasta más de las 2 de la mañana. Por este motivo ayer a la noche no actualicé el diario. Caí rendido en la cama. Así que otro día que he dormido 5 horas.
MIÉRCOLES 24 DE MARZO
Sandra y su marido trabajan en la misma escuela de Brujas (25’ en conche) y su hija también estudia en el mismo cerntro de enseñanza. Así que me proponen ir con ellas en coche… pues perfecto! He llegado a Brujas para ls 8:30 y casi no le dejo ir a su aula del nuevo abrazo de osa madre que le he dado. La verdad es que tengo esperanza de que vuleva a Bilbao y yo pueda ser esta vez su anfitrión.
Ya es hora de contactar con mi nuevo anfiatrión en Amberes. Como no tenía claro el plan a seguir para esta mañana con Sandra, no había concertado nada con Geert, así que le he mandado un sms para avisarle de que llegaría hacia las 11:30 a su ciudad (el tren, 15€ tarda 90’). Ahora estoy en el tren escribiendo, así que ya contaré qué tal la experiencia con este nuevo anfitrión belga. Eso sí, estaré con él sólo una noche, porque la segunda noche tendré otra anfitriona. Y es que tanta gente ha contactado conmigo que he optado por repartirme en la medida de mis posibilidades.
Hoy toca decirle agur a Reggi, otro anfitrión increíblemente hospitalario... al dato: siguiente viaje (después del de Armenia-Georgia-Irán de Verano) Sierra Leona!!
Por consejo de Lizza he ido a desayunar a una pastelería próxima al canal (Juie's house), pero al llegar estaba cerrada, así que ido a otra que había echado el ojo con anterioridad, llamada Barista. Aquí me estoy tomando un cafe-latte con un paastel de queso, delicioso. Eso sí, 7€. Así que a cambio, he decidido conectarme a internet y estar un ratito disfrutando. Es cuando me he enterado del atentado en la línea 5 del metro y en el aeropuerto. Aún estoy intentando contactar con Marcella, pues hoy salían hacia Frankfurrt para dirigirse desde allí a nuevo México.Bueno... a lo largo de la mañana he contactado con ella y está bien.
El tren de Gante a Brujas es muy rápido y me deja en la ciudad en unos 25'. Allí dejo la mochila en la taquilla (4€, 24 horas), para no andar cargado con ella el resto del día. El plan del día es ir por mi cuenta hasta las 17:30, hora a la que he quedado con mi host Peter.
Compruebo desde el primer momento que Brujas es un destino turístico de primer orden. Así que comienzo mi visita por la zona alejada del centro, la más próxima a la estación del tren: mainwater, un parque no muy grande, agradable para pasear tranquilo y el Beginhof de Brujas. A diferencia de los que he visto hasta ahora, en éste sólo viven mujeres solteras, tal vez manteniendo la costumbre de las viviendas originales para monjas. Sigo pensando que el de Lovaina es más bonito, ya que está mejor integrado en la ciudad. No obstante, como he comprobado después, se trata de un lugar para desconectar de tanto turista.
Poco a poco me he ido acercando al centro. Pero primero he hecho una paradita en la oficina de turismo situada junto a la nueva sala de conciertos y a la parada de los autobuses.

Se encuentra en los alrededores de una de las varias plazas que tiene la ciudad. En este caso una plaza muy amplia y diáfana, sin bellos edificios al rededor. Zant:

Desde allí ya me he adentrado en la zona antigua de esta antiquísima ciudad. Por supuesto, he paseado por sus calles y he cruzado los numerosos puentes que le dan nombre.


He pasado por algunos puntos relevantes como la Catedral de san Salvador, que se encuentra al lado del italiano tan nombrado en el foro, Pasta María. Era prontito, pero he preferido no dejarlo para después y he comido un perolo de penne al pesto bastante rico con un refresco por menos de 5€. Además, tienen wifi gratuito!
De allí he pasado a otra iglesia próxima, la de nuestra señora. Está en obras y no merece la pena sino fuera por la "madonna y el niño" de Miguel ángel. El problema es que estos flamencos demuestran otra vez su avaricia y han escondido la obra en una capilla a la que se accede previo pago de 4€, que no he estado dispuesto a abonar. Sé que para muchos les parecerá ridícula mi postura, lo asumo, pero creo que es la coherente conmigo mismo.
Así, avanzando he llegado a la plaza burgh, donde está ubicado el ayuntamiento, actualmente museo:

Adosada está la basílica de la sangre santa (casi que suena mejor en inglés).

El acceso no se hace por la propia basílica, que no tiene interés alguno, sino por la escalera lateral. A mí lo de la sangre como que me la trae al pairo y ni me he acercado, pero he de reconocer que está ubicada en una sala preciosa. Muy recomendable.
Cerca está el belfort correspondiente, que al parecer (ya me ha costado enterarme) es una muestra de la autonomía y poder de la ciudad. De ahí que sea tan rudimentario o poco artístico y tan colosal y alto.

Junto a esta plaza se encuentra la Grotte markt, con su carruajes para turistas.


Por supuesto, también es chula y con edificios bien bonitos, como este que ahora es un museo


Está claro que estos flamencos no hacen las cosas pequeñas.
Ya ha pasado parte de la mañana y se acerca la hora para hacer el tour de las leyendas de brujas que he descubierto como evento en CouchSurfing. Se trata de un tour por la ciudad, gratuito, en inglés, en el que durante dos horas ves los principales elementos de la ciudad combinando historia y leyenda. A mí me ha parecido interesante. Das la voluntad. Yo suelo dar casi siempre 10€, pero ha habido gente que ha dado incluso 3 o 4€. Es a diario a las 10:00 y a las 14:30.
Tras el tour sólo he tenido tiempo para comprar chocolate y dirigirme de vuelta a la estación donde había quedado con Peter, ni anfitrión para esta noche (trabajaba por la mañana).
La verdad es que no sé cómo es, pues se me ha olvidado mirar su foto, pero como he llegado con quince minutos de margen, tengo tiempo para consultar el alquiler de bicicletas junto a la estación para mañana. Allí me dirigía cuando un señor me ha cogido del brazo
Ha habido nuevamente un feeling increíble desde el momento cero. Su inglés es muy fluido pero se le entiende todo (suelo estar nervioso hasta que conozco a mi host, pues mi nivel de inglés es muy limitado).
Me ha estado explicando cosas de la historia de la ciudad, hemos derivado la conversación a cosas banales y más intensas en poco tiempo. Al igual que yo Peter está divorciado, aunque en su caso, a diferencia de mí, de manera no amistosa. Esto nos ha unido y enseguida nos hemos contado mil batallas. El resto de la tarde lo he pasado genial, tomando chocolate, una cerveza belga muy rica (Zot), le he invitado a cenar a un sitio que conocía él, sin turistas: chuletas de cordero cojonudas y lenguado a la menier cojonudo también. Hemos terminado el día con un té de hierbabuena para asentar el estómago y así se nos han hecho más de las 22:00. Ya era el momento para volver a su casa, increíble. De película de hollywood. La está restaurando a su gusto y sólo falta que salga George clooney por ahí... Resulta que también le gusta Dani Klein y vaya con Dios, así que hemos estado escuchando música y hablando hasta la madrugada... Escribo esto a las 01:24
MARTES 23 DE MARZO
Mi segundo dia en brujas ha sido en realidad un dia fuera de brujas. Peter trabaja hoy hasta las 12:00, así que después de un desayuno pantagruélico… bueno primero hablemos del desayuno.
Yo soy el primer huesped de Peter como anfitrión en couchsurfing. Él ha sido previamente huésped de otros. Y esto se nota. Peter quiere ser tan atento conmigo, quiere ser tan buen anfitrión que se desvive por mí, me trata como un rajá. Por ejemplo, en el desayuno, a las 7:30, él había salido en bici al pueblo para comprar cuatro tipos de pan diferentes, además de croissant y otros dulces típicos!!! Evidentemente, me he puesto las botas, por recompensar el esfuerzo que ha hecho y porque estaba cojonudo, qué leches.
Total, que tenía el tren para ir a Brujas (15’, 3’30€) a las 8:06. Para ir a la estación Peter me ha dejado una bicicleta vieja… bueno, troglodítica, pues era de su abuela (y Peter tiene 50 años, así que imagina).. A esto, anádele que hacía más de 20 años que yo no montaba en una bici… No, no se trata de justificar unas líneas antes el morrazo que me haya pegado, pues no me he caído (seguro que algunos ya estabais esperando el momento para reíros de mí). Era más bien que he ido a la estación en una bicicleta afectada de parkinson, de tanto que se movía el manillar. La verdad es que he pensado que se me había olvidado montar en bici…
Evidentemente he ido con tanta precaución que al llegar y aparcar la bici (todas las estaciones tienen parking para cientos de bicis), ya estaba llegando el tren. Como el siguiente era al de media hora, me ha dicho Peter que suba y que pague el billete al revisor. Lo he buscado, estaba en el último vagón y cuando le he explicado, muy atentamente me ha dicho que no me lo iba a vender porque en el tren es más caro que en la estación y que al llegar a Brujas me limite a comprar el billete de este recorrido. Cosa que evidentemente he hecho. Soy de los que cree que no se compra un ticket para enseñarlo al revisor, sino para tener permiso para hacer el viaje.
Ya en la estación de Brujas me he dirigido a la zona de alquiler de bicicletas que ayer me mostró mi anfitrión. He alquilado una por un total de 4 horas (10€). Ésta era una bici en condiciones.
La idea era desplazarme hasta el próximo pueblo de Damme (14km) por un extensísimo sistema de carriles bici, siguiendo la senda del canal. Así lo he hecho, azotado por el sempiterno viento frío de Bélgica y pasando por los famosos molinos de viento (los tradicionales, que también los hay modernos). He llegado en menos de una hora al pueblecito y, después de mirarlo un poco (estaba todo cerrado pues eran las 9:15) me he visto con fuerzas para continuar.


Asi, poco a poco ¡he llegado hasta la frontera con Holanda!

El camino es casi plano, nunca vas por carreteras, es una gozada. Me ha dado tiempo a volver par tomar el tren de las 12:06, después de devolver la bici y recuperar el depósito de 50€
En total habré recorrido unos 45 km en bici. Eso sí, al momento unas agujetas de caballo y no puedo decir cómo sentía el culo. Pero se me ha pasado pronto. Peter ya me estaba esperando en la estación y nos hemos vuelto a dirigir Mr. Parkinson y yo a su casa.
Allí, mientras me he dado una ducha, necesaria, Peter ha estado preparando un aperitivo y enseguida una comida suculenta. No sé como lo ha hecho, pero le ha dado tiempo a ir al trabajo, al mercado a comprar productos frescos y a recogerme puntual.
Ha preparado una deliciosa carne de ternera en su punto. Como he tenido el descuido de hablar de un huésped alemán que tuve en casa y que me preparó albóndigas a la Könisberg, no se le ha ocurrido otra cosa que ponerse a preparar una salsa similar con mostaza (deliciosa) para acompañar a la carne. Así es este hombre… casi increíble, si no fuera porque yo era el protagonista.

Después de comer y tomar tres expresos (tiene máquina especial para ello) cada uno, hemos ido en coche hasta la costa de Bélgica. Concretamente hemso visitado Ostende (40’). Se trata de una localidad turística, con una larga playa incluida. No tiene que ver con el resto de ciudades históricas que he visitado. No obstante, tiene su belleza propia, con el largo y ancho paseo marítimo y su historia. Sería como una Donosti o Biarritz, donde iban a descansar los reyes en el siglo XIX y principios del XX.
Allí nos hemos tomado la última cerveza, también trapister y deliciosa, antes de tomar el camino hacia la casa de mi siguiente host, Sandra, en Knokke Heist. Evidentemente Peter ha insistido en no dejarme en la estación de tren, sino en llevarme en persona hasta la casa de Sandra (50’ en coche). Allí nos hemos despedido con un abrazo de osa madre, emotivo.
Con Peter en Ostende

Y ya tengo nuevo host. Se llama Sandra, es belga, casada con otro Peter y una hija preciosa llamada Tile. Sandra habla muy bien el español (lo aprendió de mayor) y su marido lo entiende relativamente bien. Resulta que ha visitado Bilbao, durante la Aste Nagusia, hace un par de años!!
De nuevo me encuentro con una señora encantadora, locuaz, con mil historias que contar,… no me creo la suerte que estoy teniendo. Hasta su hija pequeña (13 años) dentro de la timidez que supone que te venga un extranjero desconocido, barbudo y grande a tu casa ha sido muy agradable y hemos podido comunicarnos en inglés.
Hemos hablado y hablado y hablado hasta que ha llegado la hora de cenar. Pues, nada, que Sandra me tenía preparado un Quiche de verduras calentito en el horno!! Nunca lo había probado antes y creo que es algo que voy a empezar a preparar también en mi casa. Estaba delicioso. De hecho, como había confianza, ¡he repetido tres veces!
No hemos salido de su casa, toda la tarde contándonos anécdotas y aprendiendo más si cabe de la cultura belga. Así hemos estado todos juntos, hasta que al final nos hemos secuestrado Sandra y yo recíprocamente hablando hasta más de las 2 de la mañana. Por este motivo ayer a la noche no actualicé el diario. Caí rendido en la cama. Así que otro día que he dormido 5 horas.
MIÉRCOLES 24 DE MARZO
Sandra y su marido trabajan en la misma escuela de Brujas (25’ en conche) y su hija también estudia en el mismo cerntro de enseñanza. Así que me proponen ir con ellas en coche… pues perfecto! He llegado a Brujas para ls 8:30 y casi no le dejo ir a su aula del nuevo abrazo de osa madre que le he dado. La verdad es que tengo esperanza de que vuleva a Bilbao y yo pueda ser esta vez su anfitrión.
Ya es hora de contactar con mi nuevo anfiatrión en Amberes. Como no tenía claro el plan a seguir para esta mañana con Sandra, no había concertado nada con Geert, así que le he mandado un sms para avisarle de que llegaría hacia las 11:30 a su ciudad (el tren, 15€ tarda 90’). Ahora estoy en el tren escribiendo, así que ya contaré qué tal la experiencia con este nuevo anfitrión belga. Eso sí, estaré con él sólo una noche, porque la segunda noche tendré otra anfitriona. Y es que tanta gente ha contactado conmigo que he optado por repartirme en la medida de mis posibilidades.