El último día me acerqué hasta la catedral. La Basílica de San Esteban es la más grande de Hungría y puede albergar a unas 8.000 personas. En su interior se conserva la mano derecha del primer rey de Hungría, Esteban I. La entrada cuesta dos euros y algo más si quieres subir a la torre (yo no lo hice porque las vistas de la ciudad no son comparables a las que se admiran desde el Bastión de los Pescadores)

Tras la visita a la catedral me dirigí a la Plaza de los Héroes, que junto a la Avenida Andrassy forma un importante conjunto arquitectónico declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Detrás de la plaza se encuentra el maravilloso parque de la ciudad de Budapest, donde se encuentranel Balneario Széchenyi y el Castillo Vajdahunyad que es de cuento de hadas.

Callejeando me encontré con el Museo del Terror que se encuentra en la calle Andrássy út 60.
En sus 3 plantas se pueden ver fotografías que muestran la destrucción que sufrió la ciudad durante la Segunda Guerra Mundial, uniformes militares, tanques, y otros objetos de la misma época. En el sótano se conservaron las celdas y salas de interrogatorios originales. La mayor parte de las exhibiciones está dedicada a las atrocidades cometidas por el gobierno comunista, que prevaleció durante 45 años.
Horario: martes a domingo de 10:00 a 18:00
Precio: 1800 HUF (6,30€)

Realmente he visto muchas más cosas en esta maravillosa ciudad, espero ir ampliando el diario con el tiempo...