Hoy es domingo y nos levantamos prontito porque nuestra idea era ir al Lago di Como ya que daba un día buenísimo y así poder aprovechar al máximo esa visita que tantas ganas teníamos de hacer.
Bajamos a desayunar y nos fuimos directas a la estación central.
Cuando fuimos a comprar los billetes nos dicen que ese día había problemas (no se si era por ser domingo, porque no le apetecía venderme los billetes, o por qué) y para ir a Como había que hacer trasbordo, por lo que decidimos dejarlo para el día siguiente y ver Bérgamo.
Cogimos los billetes para Bérgamo. El precio eran como 5€ o 6€, no lo recuerdo muy bien. Nos dirigimos al andén correspondiente, validamos los billetes y en 10 minutos ya estábamos saliendo de Milán.
¡Ojo con los billetes! A nosotras sólo nos los pidieron en el viaje de Varenna a Milán al día siguiente, pero si os pillan con ellos sin validar la multa es considerable.
Para validarlos encontraréis en los andenes o estaciones unas maquinitas amarillas con una ranura para introducir el billete. La posición en teoría da un poco igual, pero lo correcto sería colocarlo como te indican las flechas.
Perdón por la foto de la maquinita amarilla, es la única que tengo y le hice la foto de noche porque no podía validar el billete, así que se ve muuuuuy mal.
De camino a Bérgamo pasas por paisajes muy verdes que te hacen el trayecto muy ameno. En unos 45 minutos nos plantamos en Bérgamo.
Lo primero que hicimos fue buscar la oficina de turismo que está cruzando desde la estación en dirección al Mc Donals y en un edificio con puerta y ventanales de cristal la encontraréis.
Tenía la ruta trazada para la visita a Bérgamo, pero como ese día se suponía que íbamos a estar en Como... pues la dejé en el hotel
En la oficina os dan información en vuestro idioma según el tiempo que tengáis para visitar la ciudad. Nosotras teníamos pensado regresar por la tarde a Milán, así que nos dio una mini guía para recorrerlo en 6 horas. Podéis encontrar la misma información en esta web www.visitbergamo.net/ ...amo-citta/
También os digo que después no miramos la información ni una vez, fuimos caminando hacía donde veíamos calles bonitas o que nos llamaran la atención.
Después de esto nos dispusimos a esperar al bus 1 que nos llevaría a la parte alta. Cómo no, en el bus no tenían billetes así que tuvimos que acercarnos hasta la estación de autobuses, que está al lado, y comprar un par de billetes.
Creo que la mejor opción para subir es el bus, ya que las dos veces que pasamos por el funicular había colas bastante considerables.
Ya en el bus, nos acomodamos y en una de las paradas subió un montón de gente, así que yo cedí mi sitio a un señor y compartí asiento con mi madre.
El señor nos lo agradeció muchísimo y como pudo nos explicó que con el billete de bus que teníamos en la mano podíamos subir al castillo de San Vigilio y bajar en el funicular dentro de los 75 minutos de la validación del mismo.
El castillo está situado a 496m en una colina con el mismo nombre y tiene unas vistas espectaculares. Las calles son empedradas y está todo muy cuidado. No me lo imaginaba así y me gustó mucho.
Por la zona también debe de haber rutas que se pueden hacer ya que había mucha gente con ropa de trekking y otros con bicis. Todo el mundo muy preparado
¡Mirad qué bonito!
Volvimos a la Cittá Alta y desde allí empezamos a callejear en dirección a la torre Cívica. Callejeamos un poco ya que hay rincones estupendos si te sales de las calles principales.
Después de un agradable paseo llegamos a la plaza Vechia y visitamos la capilla Colleoni, en la cual no se podían hacer fotos, el Duomo y la Capilla Santa Maria Maggiore, en ese orden. En ese orden también creo que me impresionaron. Las tres cosas son muy bonitas, pero la capilla Santa Maria Maggiore te deja sin palabras.
La pena fue que al ser domingo sólo pudimos visitarla rápidamente entre una misa y otra. Pero fue el tiempo suficiente para quedarnos con la boca abierta.
Capilla Colleoni
El Duomo
Santa María Maggiore
Salimos hacia la plaza de nuevo porque oímos una música y de repente nos encontramos con unos pastores y unas cabras
Menuda expectación que había y es que debía de celebrarse una feria o algo así por lo que pudimos entender.
Desde ahí comenzamos a bajar e hicimos una parda técnica para comprar el dulce turístico por excelencia. ¡La polenta!
Descendíamos dando un paseo con ganas de picar algo porque era casi la hora de comer, así que nos sentamos en la cafetería que está al lado del funicular de la parte baja de la ciudad. Por cierto, deciros que en la cafetería venden billetes para el funicular, por si os viene bien.
Nos sentamos en la terraza porque hacía una mañana fantástica y nos pedimos dos cervezas. Con ellas nos pusieron unos frutos secos, unas patatas fritas y una tabla de salchichón para picar.
Cuando fui a pagar me cobraron 6€, no se si porque se olvidaron de cobrarme la tapa o porque realmente es gratis. Nunca lo sabré fijo
De aquí nos fuimos al centro de Bérgamo y prácticamente no había nadie por las calles. Daba gusto pasear por allí. Estuvimos un rato hasta que decidimos irnos hacia la estación para coger el tren que nos llevase de nuevo a Milán.
Llegamos de nuevo a la estación central y de ahí cogimos la línea 2 de metro para bajarnos en Pta. Genova y acercarnos hasta los canales. Había un mercadillo enorme en ambos lagos del canal y en las calles aledañas. Podías encontrar desde antigüedades hasta ropa, cuadros,... algo muy original
De los canales, nos dirigimos hacia el Duomo para verlo iluminado y volver caminando hacia el hotel por otras calles del cuadrilátero de la moda por las que no habíamos pasado.
Pero antes de irnos teníamos ganas de picar algo
Estaban buenísimos!!! Nos pedimos dos de salami picante, uno de jamón y queso y otro de ricota y espinacas. Riquísimos!!! De verdad que si tenéis la oportunidad de probarlos no dejéis de hacerlo.
Nos sentamos en un banco a comerlos, como hacían todos los italianos


































