Amanece un dia esplendido, frio a primera hora, pero que con los superdesayunos a los que empezamos a acostumbrarnos entramos en calor rapidamente.
Las vistas desde la terraza del albergue son hermosas, por la noche con el firmamento plagado de estrellas, y durante el dia con las montañas al fondo cubiertas de nieve.
subir fotos a internetY antes de comenzar la ruta que nos llevará a Agdz visitamos la Kasbah de Ameridil, una de las construcciones más bonitas de Marruecos y famosa tanto por aparecer en los antiguos billetes de 50 dirhams como por haberse rodado en ésta numerosas peliculas. En el paseo que nos lleva a la Kasbah nos tropezamos con el Morabito de Beni Aissa.
subir fotoY en la Kasbah nos espera Reda, un simpatiquisimo guia marroquí que en un excelente castellano nos cuenta la historia de este lugar, las costumbres y forma de vivir de su pueblo,todo en una detallada y muy completa visita. Y aderezado con muchisimo humor
Una vez terminada la visita, que recomiendo encarecidamente, nos despedimos del bonito albergue Ben Moro y ponemos rumbo a Ouarzazate, adentrandonos por las estribaciones del Sarhro.
imagenEnfilamos la carretera que nos llevará a Agdz, vislumbrando en la bajada el inicio del extenso palmeral del valle del Draa que ya no abandonaremos en lo que queda de dia. Nos internamos por el exhuberante palmeral por un camino que nos lleva a uno de los conjuntos de pueblo y kasbah màs bonitos del sur de Marruecos, la Kasbah de Tamnougalt, del siglo XVI, que luego visitaremos. Almorzamos en Chez Yacob, en una terraza con unas vistas preciosas del palmeral.
Y tras el almuerzo nos adentramos en el poblado, o en lo que queda de él.
subefotosA pesar del estado de destrucción, o tal vez por eso, las imágenes son realmente hermosas. Aquí se rodaron peliculas de la talla de El cielo protector o La pasión.
Y tras el paseo nos dirigimos a visitar la Kasbah del Caid, muy bien conservada y con unas vistas muy bellas desde su terraza.
Comienza a atardecer, lo que significa el augurio de impresionantes puestas de sol, que hoy va a ser entre palmeras.....
Y ya de noche nos encaminamos a nuestro alojamiento que se encuentra a escasa distancia y al borde del mismo Draa, en un enclave excepcional, el Hara Oasis. Llegar a este verdadero oasis es toda una odisea si no conoces el camino, ya que atraviesa un antiguo y abandonado pueblo judio por un estrecho sendero. Y la primera impresión al llegar es totalmente gratificante, ya que todo está cuidado con mucho detalle y con mucho gusto, respetando el entorno y mimetizando la construcción con éste. Son 14 bungalows distribuidas circularmente en un bonito jardin que descubriremos en todo su esplendor a la mañana siguiente. El interior de las cabañas en la misma tónica.
Y tras una espléndida cena nueva sesión astrológica con Jota que nos deja cada vez más confundidos y nos hace tomar consciencia de lo realmente insignificantes que somos ante el universo.....















