- Roosevelt Lodge & Cabins
Hay que reconocer que pasamos bastante frío, el tema de la estufa de leña había sido un fracaso. Para la próxima vez tomaremos antes clases de supervivencia.
Pero algo más había pasado durante la noche, aunque sólo A. fue testimonio de ello.
Me explicó que a mitad de la noche se había despertado al escuchar algo en el exterior: los aullidos de una manada de lobos. Evidentemente le eché la bronca por no despertarme.
Esa mañana decidimos desayunar como Dios manda, así que tras recoger las cosas, nos dirigimos al lodge. Era un lodge más pequeño de los que habíamos visto hasta el momento, pero muy acogedor.

Interior del Roosevelt Lodge
El café calentito nos quitó el frío acumulado durante toda la noche. Además, me tomé un buen plato de pancakes, que ya echaba de menos. Desayunamos de fábula.
Nos pareció muy buena la relación calidad/precio, así que lo recomendamos totalmente.
Tras hacer el check-out (por cierto, el recepcionista nos dijo que era visitante habitual de Barcelona, cosa que siempre gusta oír), volvimos a la cabaña, pusimos nuestras cosas en el coche e iniciamos la ruta de aquél día.
- Lamar Valley
El primer sitio que visitaríamos iba a ser la Beartooth Pass Highway, pero para llegar a ella, atravesamos de nuevo Lamar Valley.
A aquellas horas de la mañana el paisaje era bastante diferente que el de la tarde anterior. Aquella luz mágica del atardecer había desaparecido para ser sustituida por un brillante sol matutino.
La idea no era parar de nuevo cada dos por tres como habíamos hecho el día anterior. Hoy estábamos solo de paso. Aún así no pudimos evitar hacer un par de paradas durante el recorrido.
Las manadas de bisontes seguían campando a sus anchas por el valle. Está claro que es el lugar ideal de Yellowstone para que estos animales estén tranquilamente. Eso nos hizo pensar en una serie documental sobre Yellowstone que habíamos visto antes del viaje. Hacía un recorrido sobre los cambios climáticos que suceden en el parque a lo largo de todo el año, con lo que eso comporta en las vidas de los diferentes animales (el duro camino de las migraciones y la más dura vida de los que pasan el invierno en el parque) y, evidentemente, en el paisaje. Muy recomendable. Se llama simplemente Yellowstone y está producido por la BBC. Nosotros lo encontramos en Netflix.

Manada de bisontes
Cuando la carretera empieza a dejar el Lamar Valley, se sumerge en un paisaje más montañoso y más verde, muy diferente al valle que dejábamos atrás pero no por ellos menos atractivo. Así que paramos un momento para dejar constancia de ello.

Paisaje junto a la carretera 212
Un poco más adelante, nos encontramos con un par de coches parados junto a la carretera. Como siempre hacemos, paramos junto a ellos. Nos explicaron que estaban observando una cabra alpina. Una vez más lo que apenas se veía en la distancia era una pequeña mancha blanca. Con eso nos conformamos. Esto es la mejor foto que pudimos obtener.

Cabra alpina muuuuuuyyyyyy lejana
* Beartooth Pass Highway
Al poco de salir del parque de Yellowstone, atravesamos el pueblo de Cooke City, uno de esos pequeños pueblos construidos a lo largo de la carretera y que se había convertido en una zona de servicios para los visitantes al parque nacional. Aún así vimos algunos edificios que parecían interesantes. Como tras visitar la Beartooth Pass Highway volveríamos a pasar por allá, decidimos parar a la vuelta.
Por fin llegamos a la Beartooth Pass Highway y enseguida notamos como la carretera empezaba a subir en altitud.
Aquí también había bóvidos junto a la carretera, pero se trataba de familiares vacas marcadas, así que nada de salvajes.
Paramos en un mirador para admirar el bonito paisaje que se empezaba a divisar.

Paisaje desde la Beartooth P. H.
Debo reconocer que durante la primera parte del trayecto me empecé a sentir un poco decepcionado con lo que veía. Sí, era un paisaje bonito, pero tampoco tenía la espectacularidad que esperaba y me empecé a preguntar si habíamos hecho bien en dedicarle toda una mañana a visitar aquella zona. Pero ya estábamos allí, así que iríamos hasta el final.
Antes de continuar nuestro recorrido, paramos en Top of the World Store, una tienda de recuerdos situada más o menos a medio camino de la cima y que para nosotros era parada obligada. En el diario de un compañero habíamos leído que era uno de los pocos sitios donde encontró dedales a la venta. Mi madre, como la suya, los colecciona, así que me apunté el nombre de la tienda para poder traerle el habitual dedal de cada viaje.

La Top of the World Store
Dedales aparte, merece la pena la parada. Es un edificio bonito y puedes encontrar muchas cositas para llevar de recuerdo.
Seguimos adelante ganando cada vez más altura. Y a más altura el paisaje empezó a ser cada vez más bonito. Empezamos a pasar junto varios lagos alpinos de diferentes tamaños. Este fue en el primero que paramos.

Long Lake
Este paisaje ya era otra cosa, mucho más acorde a lo que esperaba. Esto era lo que habíamos venido a buscar.
Seguimos ascendiendo directos hasta la cima, donde estuvimos un rato paseando. Hacía un frío y un viento terribles, pero llegar allá había merecido la pena.

La cima del Beartooth Pass

Paisaje desde la cima
Este era nuestro punto de retorno. Aunque puedes seguir adelante y, por lo que he leído, paisajisticamente merece la pena, no fue la opción que tomamos. De hecho aprovechamos el descenso para hacerlo más pausado y disfrutar más del paisaje que tan rápido habíamos pasado debido a nuestras ganas de llegar a la cima.

La sinuosa carretera que sube hasta la cima

Pequeño lago junto a la carretera
Tras pasar de nuevo por la Top of the World Store, nos encontramos con el Beartooth Lake, que nos había pasado desapercibido en la subida.

Beartooth Lake
Este es otro punto en el que merece la pena pasear un ratito. Cuando llegamos nosotros había un pequeño grupo de personas que enseguida se marchó, quedándonos solos para disfrutar de aquél paisaje tan bonito.

Beartooth Lake
Al poco de dejar el lago vimos de chiripa una cascada a lo lejos. No dudamos en parar un minuto para fotografiarla. Por mucho que he buscado, no he logrado identificar el nombre de la catarata.


La cascada de más cerca
Al salir de la Beartooth Pass, en lugar de volver a Yellowstone por Lamar Valley, tienes la posibilidad de seguir en dirección sur siguiendo la Chief Joseph Highway, otra carretera panorámica que te puede llevar hasta Cody y desde allá entrar a Yellowstone por la entrada este. El problema de esta opción es que en total requiere dedicarle un día y nosotros no podíamos pemitirnos ese lujo, pero ahí lo dejo por si a alguien le interesa.
* Cooke City
Dejamos atrás la Beartooth Pass y, como habíamos planeado, al llegar a Cooke City, decidimos echar un vistazo. Entramos a una enorme tienda de recuerdos, pero no encontramos nada interesante. Un poco más adelante decidimos entrar en la Cooke City Store, una tienda situada en un histórico edificio. Entramos con la idea de comprar algo para comer, pero nos llevamos una desilusión porque encontramos poca cosa y todo carísimo. Eso sí, el interior conserva el encanto de tiempos pasados, con lo que si has parado en este pueblo, entra a echar un vistazo.
Confirmamos que aquello estaba totalmente destinado al turismo, así que no perdimos mucho más el tiempo y seguimos camino.

La Cooke City Store
* Yellowstone NP
Y de nuevo volvíamos a estar en Yellowstone. En la entrada aprovechamos para hacernos la foto con el cartel del parque, cosa que aún teníamos pendiente.
Volvimos a recorrer por cuarta vez (el día anterior lo habíamos hecho dos veces, una de ida otra de vuelta) el Lamar Valley, pero ahora sí que ya no hicimos ninguna parada. También pasamos de nuevo por el Roosevelt Lodge and Cabins, donde tampoco paramos, y seguimos deshaciendo el camino que habíamos hecho el día anterior. Nuestro siguiente objetivo era, de nuevo, el Yellowstone Canyon.
- Tower Fall
Pero antes de llegar al Yellowstone Canyon paramos en la Tower Fall General Store. Aquí había un supermercado, donde volvimos a intentar encontrar algo para comer, pero todo nos volvió a resultar tremendamente caro y poco apetecible.
En este lugar, además encontrarás un interesante mirador a una alta cascada, la Tower Fall, con lo que sólo por esto ya merece la pena la parada.

Tower Fall
Junto al aparcamiento, unos ciervos pacían ajenos a la entrada y salida de coches. El problema es que no había manera de que levantaran la cabeza del suelo, con lo cual no conseguimos una buena imagen.
- Yellowstone Canyon North Rim
Casi tres cuartos de hora después llegamos al siguiente destino, el North Rim del cañón de Yellowstone que ya habíamos visitado el día anterior. Aunque lo de visita era relativo, ya que nos limitamos a ver un mirador, el de las Lower Falls. Hoy nos quedaban por visitar el resto de los miradores del North Rim.
- Lookout Point
Seguimos el orden y paramos en el Lookout Point.
Las vistas que tienes ya desde la altura del aparcamiento del Cañón de Yellowstone son espectaculares.

Vista del Yellowstone Canyon
Tras disfrutar de estas vistas iniciales, iniciamos el recorrido en descenso que, haciendo un zig-zag, te lleva al Lookout Lower Point, un fantástico mirador que te da una visión perfecta de las Lower Falls, las que habíamos tenido tan cerca el día anterior.

Lower Falls
Nos quedamos con la boca abierta. De verdad que era una imagen increíble, con el rugido del agua al caer y el vapor de agua ascendiendo por las escarpadas paredes del cañón.
Lo que nos sorprendió es ver la poca gente que había en aquél mirador. La mayoría se conformaba con la imagen que obtienes de los miradores que hay a la altura de la carretera y así ahorrarse la bajada y posterior subida. Pero vamos, yo considero que es imprescindible bajar hasta este mirador que te deja justo enfrente de las cataratas.
Nos quedamos un buen rato contemplando aquél espectáculo natural. Tras darnos por satisfechos, iniciamos el camino de subida.
Una vez arriba nos acercamos al Lookout Point, que es el mirador que queda a la altura de la carretera y es el que visita la gran mayoría de gente.

Vistas de las Lower Falls desde el Lookout Point
En la parte baja de la fotografía anterior se puede ver el último tramo del camino hasta el Lookout Lower Point y, entre los árboles, la plataforma del mismo mirador.
Sin mover el coche, fuimos caminando por un camino que bordea el cañón hasta el siguiente mirador. Durante el trayecto irás encontrando diferentes puntos donde tener interesantes vistas.
- Grand View
Cuando llegamos al Grand View, un Ranger nos cortó el paso de acceso a este mirador. Nos dijo que estaría cerrado durante una media hora por un servicio en memoria de una persona fallecida.
Nos quedamos haciendo tiempo por allá, ya que no queríamos marcharnos sin ver las vistas del Grand View, ya que era el último mirador del North Rim.
Hay otro mirador, el Inspiration Point, pero cuando estuvimos nosotros estaba en obras con lo cual quedaba descartado.
Un poco más tarde nos enteramos de lo que había sucedido. Al parecer la noche anterior, un grupo de trabajadores del Yellowstone Canyon Visitor Center Area, fueron hasta ese mirador donde estuvieron bebiendo y fumando marihuana. La tragedia se produjo cuando una chica del grupo, debido a los efectos de lo que había tomado, cayó desde el mirador. Una historia terrible y más aún al saber que hacía tan poco tiempo que había sucedido.
Cuando acabó el servicio (vimos pasar a los que supusimos compañeros de trabajo de la víctima) pudimos acceder al mirador. La verdad es que las vistas eran espectaculares pero, sabiendo lo que había sucedido, la sensación fue un poco extraña.

Vistas desde Grand View
La piedra amarilla del cañón resaltaba de manera increíble con el sol de la tarde. Creo que es al atardecer el momento ideal de visitar este mirador.
Acabamos así nuestra visita al North Rim. Ahora tocaba el South Rim.
- Yellowstone Canyon South Rim
- Upper Falls
La primera parada fueron las Upper Falls. Un corto camino te lleva justo a la parte alta de las cataratas. Estos miradores son perfectos para vivir la experiencia de estar tan cerca al rompiente de la catarata, el problema es conseguir una foto buena que represente el momento.

Tramo del río Yellowstone justo antes de las Upper Falls

Upper Falls
Las Upper Falls no son tan altas como las Lower y por tanto son menos espectaculares, pero también merece la pena la visita.
- Artist Point
Y de las Upper Falls fuimos sin más pausa hasta el final de la carretera del South Rim para visitar el Artist Point, desde donde disfrutar de la imagen más icónica del cañón de Yellowstone.
Es una imagen que has visto millones de veces y aún así no deja de maravillarte cuando la tienes delante. Haces un montón de fotos a pesar de que siempre estás haciendo prácticamente la misma, pero tienes tantas ganas de capturar ese momento, que no puedes evitarlo.

Yellowstone Canyon con las Lower Falls al fondo desde Artist Point
Hay un par de puntos desde donde ver la imagen, uno muy cerca del otro. El mejor es el que queda un poco más alejado, pero no te preocupes que verás los dos.
Estaba claro que la luz del atardecer no era la mejor para estas vistas, por eso teníamos claro que al día siguiente por la mañana volveríamos al South Rim para visitar el Artist Point y el resto de miradores que nos habíamos saltado.
No puedo evitar poner una imagen tomada desde el mismo punto pero hacia el este, y es que el color de las piedras en ese momento resaltaba de una manera única.

Vistas desde Artist Point hacia el Este
- Hayden Valley
Dejamos el South Rim atrás y seguimos la carretera en dirección sur. Aquella noche la pasaríamos en la zona de Lake Lodge, así que hacia allá nos dirigíamos. De todas maneras, antes de llegar a nuestro destino y, a pesar de que ya era entrada la tarde, teníamos previstas algunas paradas más.
La primera fue Hayden Valley, un amplio valle por el que discurre el río Yellowstone y en el que al atardecer es posible ver animales.
Paramos en uno de los aparcamiento que encontramos y nos acercamos al río, donde había un grupo de aves reunidas.

Hayden Valley
Se trataba de unos cisnes y algunas garzas que reposaban en el agua a la vista de los curiosos.
En un lugar en el que puedes ver majestuosos animales como los osos negros, los grizzlies o lo bisontes, ver unas aves puede saber a poco, pero eso no les hace menos merecedoras de nuestra atención.

Cisnes en el río Yellowstone
Un poco más adelante, volvimos a parar para disfrutar del bonito paisaje que iba describiendo el río a través de sus meandros.

Río Yellowstone
Lamentablemente en esta zona no tuvimos tanta suerte como en Lamar Valley y las aves fueron nuestros únicos protagonistas salvajes.
- Sulphur Caldron
Sólo un poco más adelante, y al lado de la carretera, encontramos un fenómeno geológico, el Sulphur Caldron.
Nada más salir del coche un aire pestilente nos tiró hacia atrás. Fue la zona donde el olor nos resultó más desagradable, pero no fue motivo suficiente para dejar de acercarnos a la zona.

Sulphur Caldron
El Sulphur Caldron está situado justo sobre la caldera del gran volcán sobre el que se sitúa el parque de Yellowstone.

Imagen más general de la zona
Sólo un poco más adelante había otra zona geotermal, la zona del Mud Volcano, pero para visitarla había que hacer un pequeño recorrido, con lo que decidimos dejarla para el día siguiente. Y es que teníamos ganas de llegar al siguiente punto previsto de visita.
- LeHardy's Rapids
Esta es una zona de rápidos del río Yellowstone donde es habitual ver fauna salvaje.
¿Recordáis la pareja que nos encontramos la mañana del día anterior y que nos dijo que desde hacía unos días se avistaba cada tarde un grizzly? Pues esta era la zona.
Cuando llegamos al aparcamiento, nos costó encontrar sitio, estaba claro que había corrido la noticia de la presencia del grizzly. Tras aparcar, empezamos a recorrer un camino que te acerca a la zona de los rápidos. Vimos que un montón de gente caminaba en dirección contraria y nos temimos lo peor.
Al cruzarnos con una pareja de valencianos, aprovechamos para preguntar y confirmaron nuestros temores. El oso grizzly había estado un rato alimentándose de los restos de un bisonte muerto situado a la otra orilla del río, pero hacía un rato que se acababa de marchar. El chico nos enseñó las fotos que había hecho con la cámara y la verdad es que eran muy chulas. Se trataba de un ejemplar joven de pelo oscuro. Además por los alrededores, nos dijo el chico, andaba también un ejemplar joven de águila calva.
A pesar de esto, llegamos hasta los rápidos. Había alrededor de 50 personas expectantes, muchas de ellas con enormes equipos fotográficos montados en trípodes. También había una Ranger, que nos explicó un poco la situación. Efectivamente, el grizzly había estado comiendo de la carcasa, pero como ya llevaba varios días, apenas quedaba carne, con lo que había estado poco rato. Además añadió que en esos momentos estaba dormitando justo detrás de los arbustos que teníamos delante. Evidentemente en algún momento volvería a salir, pero una vez que los grizzlis se ponían a dormir, podía ser cuestión de horas.
Nos conformamos con ver el águila calva que, al ser joven, aún no llevaba su cabeza coronada por plumas blancas, detalle más característico de esta especie. También un par de cuervos revoloteaban por encima de los restos del cadáver del bisonte, aprovechando lo que no se había comido el oso.

Festín de cuervos

El joven ejemplar de águila calva
Y también os dejo una imagen de los rápidos, que también tenían su atractivo.

LeHardy's Rapids
Estuvimos en la zona alrededor de media hora, pero en vistas de que la siesta del oso iba para largo, decidimos marcharnos.
- Lake Lodge Area
Llegamos a la zona de Lake Lodge, donde hicimos el check-in y a continuación fuimos en busca de nuestra cabaña. Esta vez se trataba de cabaña con baño privado (Pioneer Cabin, 100,36$). El tener baño privado nos hizo tener muchas expectativas, pero creedme cuando os digo que fue el peor alojamiento del parque y casi que diría del viaje. La cabaña era bastante cutre y el baño... pues casi que estaban mejor los compartidos que habíamos visitado hasta ahora.
Antes de ir en busca de la cena, como aún quedaban algunos rayos de sol, convencí a A. para ir con el coche hasta Fishing Bridge, un punto ideal para ver el atardecer sobre el Yellowstone Lake.
Cuando llegamos, apenas tuvimos un par de minutos para aprovechar, pero pudimos disfrutar de unos bonitos instantes.

Atardecer en el Yellowstone Lake
Volvimos a la cabaña muertos de hambre. Tras dejar el coche, nos dirigimos al lodge.
Por el camino vimos a unos chicos que salían con unas pizzas de un edificio. ¡Una pizza sería genial! Qué lejos quedaba la pizza que degustamos el primer día en la península de Olympic, en Port Townsend...
Nos acercamos a la entrada del edificio. Oí que A. me decía algo, pero yo seguí adelante sólo pensando en la pizza. Así que abría la puerta. Nos recibió un chico que nos pidió identificación. Como el local tenía pinta de local nocturno, con billares y una cocina en un lado, pensé que sería un tema de comprobar la edad (en serio no aparento 21 años?
Nuestro gozo en un pozo. Llegamos al Lodge, donde entramos al buffet libre que había en el restaurante. Era carísimo, pero no teníamos otro sitio al que ir sin coger el coche, cosa que no nos apetecía nada. Así que nos conformamos con aquello con aquél buffet.

Vestíbulo del Lake Lodge
Tras la cena, yo me quedé un rato en el vestíbulo del hotel usando la wifi gratuita disponible para ponerme al día y enviar algunos mensajes a la familia, pero no tardé mucho en unirme a A. en la cabaña.
Había sido otro día agotador pero lleno de grandes momentos. ¿Qué nos depararía el día siguiente?
