Día 3 martes 6Nov
Escala en Katakolon-Olimpia: desembarque 08:00 embarque 13:00
Por la mañana nos despertamos pronto, habíamos pedido el desayuno en el camarote la noche anterior y tenias mogollón de cosas para elegir, podías pedir todo lo que quisieras y no cobraban por ello, a no ser que pidieras cosas especiales que te explicaban en otro apartado y que cada una tenia sus precios como por ejemplo el zumo de naranja natural, o que trajeran una rosa con el desayuno que eso si había que pagarlo.
Nosotros tampoco contratamos excursión con el barco y como habíamos leído, nada mas salir del muelle había taxis esperando para llevarte a Olimpia. A esta excursión solo fuimos mi novio y yo ya que mis cuñados se quedaron en el barco. Cuando estábamos llegando a la parada de taxis, una pareja de Bilbao se nos acercó y nos preguntó si íbamos a Olimpia y así poder compartir taxi. Empezamos a regatear a los taxistas y empezaron pidiéndonos 100 y 90 euros, al final uno de ellos nos pidió 80 por los cuatro nos llevaba a Olimpia, nos esperaba hora y media y luego nos volvía a llevar al pueblo de Katakolon. También en Grecia los taxistas conducen rapidísimo y por medio de la carretera. Mientras llegábamos a Olimpia(lugar donde comenzaron las olimpiadas) el taxista nos contaba la historia del incendio que hubo este verano y veíamos todo lo que se había quemado, era increíble.
Cuando llegamos, cojimos la entrada para el museo y las ruinas que costaba 9 euros por persona si cojias cada cosa por separado salía a 6 euros cada visita.
Primero fuimos al museo, estuvimos un ratin ya que tampoco teníamos mucho tiempo y la verdad es que tampoco merecía extremadamente la pena, y fuimos a las ruinas, las cuales me defraudaron un poco ya que no hay casi nada en pie y esta un poco abandonado, quizás lo mas interesante era ver donde encienden la llama olímpica y el estadio.
Con las mismas al taxi y al puerto.
Katakolon se compone de una callecita principal llena de tiendecitas de souvenirs y nada más. Compras unos detallitos y para el barco.
Ese día fuimos a comer al buffet visto lo visto del día anterior y comimos genial y a nuestra bola, la mar de bien vamos.
Por la noche teníamos la cena de gala de bienvenida así que nos pusimos todos guapos pero hubo contratiempos, el mar mediterráneo estaba muy bravo y nos estábamos empezando a marear. El Costa Serena es un barco muy grande pero os aseguro que había unas olas de impresión y mucho viento y a pesar de eso se movía un poquillo pero para nosotros demasiado. Fuimos al teatro a ver el espectáculo y luego a cenar(todo muy rico) pero después tuvimos que ir a dormir, que mareo y en el camarote era peor hasta que te dormías claro.


