Cuando fuimos a desayunar a la mañana siguiente, pesamos que por fin lo haríamos decentemente por un día , hasta ahora nunca nos habían incluido el desayuno. Bajamos la guía para estudiar un poco todo mientras desayunábamos, y resulta que esto consistía en llegar a la recepción, ponerte un café en una máquina que había allí, esperando turno, y luego coger alguna cosa de bollería de una bandeja que tenían colocada. La recepción era pequeña, y nos juntamos todos a la misma hora,..en fin,...nos subimos las cosas y en la habitación nos las tomamos.
Nuestro primer destino ese día sería la calle Lombart, andando nos llevaba unos 15 minutos . Había gente a la entrada de la calle, es de las pocas veces que empezamos a ver turistas. La calle tiene un defecto, y es que los coches pueden pasar por ella, lo cual le quita bastante encanto, aunque en EEUU el concepto de calle peatonal es impensable.


Desde allí fuimos bajando hasta los pier, paseando por a lo largo del lado del agua, llegamos al famoso pier 39, que realmente merece su fama porque es bastante bonito y tiene mucho encanto, las tiendas tienen bastante gusto, y todo lo que allí rodea.


Vemos un puesto donde se venden entradas para hacer cruceros. Nuestra idea original, como supongo que la d e la mayoría de la gente, era ir hasta Alcatraz y entrar en la isla y la prisión , peor eso no es tan fácil ya que parece s er que hay que reservar al menos dos meses antes, y luego ya es casualidad y suerte q ue quede alguna entrada libre. Nosotras esto no lo sabíamos hasta unas dos semanas como mucho antes del viaje, así que llegó un momento en que desistimos de la idea.

El caso es que un crucero acercándose por alcatraz y llegando al golden gate costaba 31 dólares, para una hora más o menso de viaje. Sinceramente pienso que es una barbaridad. Seguramente nos equivocamos y a lo mejor había alguna opción de coger un barco de transporte por ejemplo hasta el sausalito,..o no,..a saber, si todo lo que alli había era turístico. La vista de la bahía es bonita, pero en fin, que e se paseo puede ser prescindible.
Antes de montarnos en el barco, que había varias horas para ello, nos acercamos a la torre coit, es una torre de 64 m de altura situada en el barrio Telegraph Hill de San Francisco, California, Estados Unidos. La torre, situada en el Pioneer Park, se construyó en 1933 usando el legado de Lillie Hitchcock Coit para embellecer la ciudad de San Francisco. El camino hasta llegar allí es una subida de escaleras, que a mi me resultó bastante bonita, con casitas muy kukis y con muchas plantas y flores. No llegamos a entrar en la torre porque había poco tiempo y mucha gente haciendo cola.


el siguiente objetivo era el Golden Gate, hacía frío. Nos habían dicho que en San Francisco hacía frío, pero cuando ves las temperaturas no te lo acabas d e creer. El caso es que 18 ºc allí no son exactamente eso,es bastante menos. Y en el golden gate parece haber un microclima, ya lo comprobamos cuando nos acercamos con el barco. Normalmente está rodeado de nubes, mientras que en la ciudad luce el sol.
Fuimos caminando por el borde del mar en el boulevard de la marina. Al principio el paseo era agradable, pero a medida q ue pasaba el rato hacía más frío y aire, era algo desagradable. Podíamos haber ido en bus (el 28), otra opción ideal es la bicicleta, ya que en 26 minutos te plantas en el puente. Tardamos 1hora y media más o menos en llegar. Merece la pena, la visión del puente es impresionante, y aunque la idea nuestra originaria era seguir andándolo hasta llegar al Sausalito, pero esa tarde esa idea la descartamos a pesar de que nos hubiera gustado.

Andamos un poco para ver las sensaciones a esa altura, pero regresamos con la idea de tomar un café, en una cafetería que había cerca con unas bonitas vistas, pero ohhhh!!! estaba ya cerrada, no habíamos parado a comer ni a nada, y ese café , con el frío, nos hubiera sentado divinamente. Ahora venía el problema de como volver, ya que teníamos claro que andando no sería. Allí solo se veían autobuses privados, y poco más, de hecho hubo alguien que nos dijo que para volver habria que hacerlo en taxi. Finalmente encontramos la parada del bus 28 , que nos dejaba en la calle lombard en un ratito de nada. Pero nos confundimos de dirección porque queríamos acercarnos al parque golden gate y al barrio Haight Ashbury . Para llegar allí lo ideal era coger el bus 28 pero no hacia lombart, sino hacia el lado contrario, así que tuvimos que retroceder . Nos bajamos en una de las esquinas que daba al parque , donde el conductor nos sugirió. Me hubiera encantado pasear el parque , que parece ser grandioso, pero nos limitamos a hacer una leva asomada, y llegar hasta el mencionado barrio, que fue un barrio de clase media (entre los 30 y 60), y paso a convertirse en el corazón del flower power, quedando aún hoy algo de ello, y según dice la guía es de las zonas más animadas de san francisco nocturnamente hablando. Pero como se nos hizo la noche, pudimos contemplar como igualmente allí no había casi un alma por la calle, a veces íbamos completamente solas, salvo quizás llegando a la calle divisadero donde había algún que otro bar para comer, o para tomar una copa.
Nos fuimos para el hotel, parte en bus y parte andando , llegamos a las 10.40 ás o menos, nadie en las calles, como si fueran las 3 de la mañana. Deseando de cenar en la habitación y descansar un ratito.
Cuando llegamos nos encontramos una sorpresita.....no teníamos habitación!!!!!!! aun no acabamos de entender por qué, parece ser que trataron de cargar el dinero en mi tarjeta de esa noche y les había dado fallo, entonces sin más, sin llamar, ni enviar correo, ni nada de nada, nos dejaron totalmente tiradas. La verdad es que la indignación era muy grande porque lo habíamos dejado claro, nuestras maletas estaban allí, y a esas horas,..
Cuando subimos a la habitación, sin ascensor a la 3ªplanta , nos encontramos una habitación parecida a la del primer hotel que vimos en san Francisco, una cama de matrimonio pequeña, y en fin.....
Aunque habíamos reservado las 3 noches que nos quedaban, decidimos anular las otras dos y quedarnos, porque ya no habia más remedio. Así que habría qué seguir buscando.