


¡Y por fin me pongo en carretera! Voy a por el vehículo, aprendo en una lección rápida y sencilla cómo se maneja mi coche automático y me pongo en marcha. Me siento como un niño que comienza a meterse en una gran aventura. Conducir por Estados Unidos es diferente, de modo que tendré que aprender varias cuestiones y acostumbrarme a algunos cambios. Mañana, en mi nueva entrada realizo una serie de consideraciones que espero puedan ser útiles a todo aquél que se anime a realizar un formidable viaje por carretera en Estados Unidos.
Y no por ser mecanico tengo la verdad absoluta