El hotel es muy pequeño comparado con los “megacomplejos” que existen en Punta Cana. Para nosotros esto es un punto a favor, pues lo tienes todo a mano y al tener pocas habitaciones hay una tranquilidad total en el hotel.
No existe ningún tipo de animación, si la queréis tendréis que ir al Catalonia (justo al lado).

Al lado de la recepción está la sala de Internet, donde hay cuatro ordenadores conectados a Internet totalmente gratis. También justo tocando a la recepción está el Piano Bar (10:00 – 24:00 h), donde os servirán unos cócteles geniales, que podréis degustar en el interior con aire acondicionado, o en la terraza del bar. Toda la zona de recepción tiene servicio de wifi gratuito.
El restaurante Thalassa es el restaurante principal del complejo. Aquí es donde se sirve el desayuno (7:00 – 10:00 h).
También se puede comer a la carta (12:30 – 15:00 h), incluso algún día se hacen barbacoas que especialmente recomiendo.
Y como no, también podréis cenar a la carta (19:00 – 22:00h). Es el mejor restaurante del complejo para cenar. La carta es siempre la misma, pero cada día hay un menú degustación diferente. Restaurante altamente recomendable, no dejéis de probar su langosta.
Saliendo del Thalassa, de la recepción o del Piano Bar, nos encontramos con la piscina Thalassa.
Esta piscina antes que abrieran la Infinity es la única que había en el hotel.
Hay una zona de hidromasaje. La piscina no es muy grande, pero debido al flujo de gente que hay, (había días que habían sólo 8 parejas) es suficiente.





En la piscina, está el bar dentro del agua, donde su visita es obligada y hacerse la fotos de rigor.


Dirección hacia la playa nos encontramos con el spa y el pitch and putt.

Más adelanta está la zona de las suites con piscina, donde hay un lago y justo al lado el restaurante Cata Tapa. Este restaurante sólo abre para cenar (19:00 – 22:00 h), y no está mal. Para mi es mejor el Thalassa, pero creo que éste se debe probar una o dos noches.




Antes de llegar a la playa nos encontramos con la piscina Infinity. Esta piscina es de ensueño, por las mañanas es muy tranquila, se está de miedo con sus tumbonas comodísimas. Además hay una zona con unas camas para estar con tu pareja en plan romántico.
Al lado de la piscina está el bar Sea Blue, donde podéis beber lo que queráis y llevaros la consumación a la tumbona, e incluso también podéis comer algo (10:00 – 18:00 h). La comida es en plan bocatas, calamares, ensaladas…. Para matar el gusanillo está muy bien.





Finalmente llegamos a la playa. Hay muchas tumbonas y parasoles. Siempre hay libres y nunca mucha gente. La playa es lo más flojo del hotel. Hay algas, pero para darse un chapuzón está más que bien. Si queréis ver playas de ensueño es recomiendo que hagáis la excursión Isla Saona – Canto de la Playa, con Gringo. Aquí os dejo fotos de la playa del hotel.



En la playa encontramos dos bares: el Bar de la Playa que sirven todo tipo de cócteles y el Bar Maloo donde sirven zumos naturales: no os lo perdáis, Dolores os hará unos zumos geniales.
Bar de la Playa:

Bar Maloo:

Finalmente os aconsejo que os llevéis una cámara acuática, o os compréis una funda (yo me compré una “aquapac” y genial), porqué podréis hacer fotos submarinas muy chulas.
Os dejo algunas hechas en la playa del hotel:


