Aterrizamos a las 11,50h en Frankfurt-Hahn desde Valencia y nos dirigimos directamente a la zona de alquiler de coches. Habíamos reservado un tamaño mediano y tras los respectivos trámites, nos dan las llaves de un impoluto Nissan Note blanco.
Conducimos hasta Heidelberg, parando antes de llegar en un McDonalds ya que se nos había hecho tarde para la hora normal de la comida de los alemanes (las 14h ya se considera tarde en el país germano). Una vez con el estómago lleno, aparcamos en el parking nº 11 y paseamos por la ciudad.
Es una ciudad muy romántica ,con un castillo en lo alto, al que no pudimos subir porque no teníamos mucho tiempo y aun nos faltaban un montón de kilómetros para llegar a nuestro destino.

Una vez hemos recorrido la ciudad, ponemos rumbo a nuestro primer destino: Gengenbach. Llegamos al hotel Zur Blume donde pasaremos las 2 primeras noches del viaje. El hotel es modesto pero con todo lo necesario. Dejamos las maletas y salimos a conocer el pueblo, donde se rodaron algunas escenas de Charlie y la fábrica de chocolate. Efectivamente, es un pueblo de cuento, con las fachadas perfectamente decoradas y pintadas, con las flores coloridas y donde parece que las ventanas y paredes están recién pintadas.
El pueblo es pequeño y se recorre en un rato, donde se puede ver la plaza principal con el Rathaus (ayuntamiento) como edificio principal y en el que se aprecian 24 ventanas, las cuales se decoran los días previos a la Navidad imitando un calendario de Adviento. Cenamos una pizza y una ensalada en un restaurante italiano y nos vamos a descansar.
