Aterrizamos el miércoles 16 de agosto por la tarde en el aeropuerto de Mulhouse-Basilea y salimos por la parte francesa. Tras recoger el coche (tal como relato en el apartado del coche de alquiler) salimos hacia nuestro primer alojamiento, el hotel B&B Mulhouse Centre, a donde llegamos en media hora.
MULHOUSE
Por su posición estratégica en la región, Mulhouse es un buen punto de partida para conocer Alsacia. La Place de la Réunion, donde están la Catedral y el Ayuntamiento, tiene su encanto. En diciembre es aquí donde se monta el mercadillo navideño:



Sin embargo, no tiene nada de ambiente y nos resultó un poco aburrido. Cuando salíamos de noche a buscar un lugar para cenar, no había apenas gente por las calles del centro y a las diez ya estaba todo cerrado; sólo quedaba un McDonalds que cerraba a las 23:00. Además era todo bastante caro, incluso el McDonalds.
Una de las noches cenamos en una pizzería llamada “Al Panino” (17 Rue de l'Arsenal), que la recomiendo si tenéis que comer o cenar en Mulhouse, porque era mucho más asequible de precio que cualquier otro establecimiento, las pizzas estaban muy buenas y eran grandes, y el chico era amabilísimo. Tomamos cuatro pizzas, una ensalada, dos cervezas, un refresco y una jarra de agua y nos costó 46 €. Las jarras de agua del grifo en Francia las ponen gratis: pedid Carafe d’eau.
