DIA 8 KYOTO (KINKAKU-JI, NINNA-JI, ARASHIYAMA Y OSAKA (SHINSEKAI Y DOTONBORI)
Dia precioso (comparado con el anterior) que amanecía, tapado pero se dejaba ver el Sol y un cielo Azul, aunque cada vez se iba tapando mas (no importa, sin Sol no hace tanta calor).
Bus y directos a las 6:30 de la Mañana hacia el
Kinkaku-ji o Templo Dorado, a pocos minutos de cumplir un sueño desde que tenía 18 Años y me compraba las Revistas de Viajes donde veía el Templo en su portada y pensaba... "algún día! algún día!" Pues ese día había llegado.
Pero no antes con una sorpresa, el Templo abre a las 8:00, eso asusta! primero porque nosotros a las 7:00 ya estábamos allí y teníamos que esperarnos y porque a las 8:00 era la hora critica para que llegaran las Hordas Chinas, Solo pensar en ello ya me enfadaba, no quería que nadie me quitara mi momento, mi foto, yo y mi Templo Dorado, Mi templo Dorado y yo, solos sin nadie, sin Chinos.
Nos pusimos a hacer cola, los primeros, como eramos 21 ya ocupabamos un buen cacho, allí es cuando empiezas a ver a cada uno que flipas... Mujer Mexicana con dos hijos, llega, se planta delante nuestro y nos dice que somos muchos que si nos importa que se ponga delante....
"Perdona??? Llevo 1 hora aquí, vienes y me sueltas eso, anda tira para atrás que todavía te lanzo a los cocodrilos!"
A las 7:50, las Hordas Chinas ya las teníamos detrás, cada vez más y más, por suerte eramos los primeros, a la que abrieran puertas, paso rápido hasta las taquillas y a embotellarlas.
Todo salió redondo, entramos los primeros y allí estaba, el Estanque, el Templo, mi foto, mejor dicho... mis fotos! porque le hice tropocientas.
Luego me dí cuenta que tampoco molestaban los turistas en el Templo, al estar dentro de un estanque en las fotos no aparecen nunca, así que mira... es lo que hay por haber madrugado!
Después de 2 Horas maravillosas nos movimos hasta el
Ninna-ji, descartamos el
Ryoann-ji porque según Tripadvisor, Japan Guide y demás Webs de opiniones, nos decían que
Ninna-ji era muy bonito... Bonito es, pero totalmente descartable, no le vi nada de especial, y después de haber visto ya unos cuantos templos, pues la verdad es que ya no te llama la atención, entramos, cuatro fotos, fotos a la Pagoda, visita a nuestras amigas las maquinas de bebidas y tren hasta
Arashiyama.
Arashiyama: Bueno, lo primero que voy a decir es que llevabamos una ruta hecha en la cual teníamos que visitar el
Todai-ji,
Nanomiya,
Bamboo Grove y
Okochi Sanso Garden.
De todos ellos solo visitamos el
Bamboo Grove y el
Nanomiya, el
Todai-ji estaba a reventar de Turistas y el
Okochi Sanso Garden, se nos hizo muy tarde, valía una pasta y no teníamos tiempo para ni tomar el té al que te invitaban.
Bamboo grovve es bonito y como en las fotos, pero en vez de estar vacío eso parecía la
Rambla de Barcelona, llegar allí a las 12:00 del Medio día no es buena idea.
Las Hordas Chinas no respetan nada, incluso nosotros turistas, junto a turistas Japoneses, Árabes, Europeos o Americanos, intentábamos hacer una linea imaginaria donde poder tirar fotos y que no saliera gente por delante (Además de reírnos mucho cada vez que bloqueábamos el paso y chillábamos "PHOTO LINE!"), hasta que llegaban, adivinar quien! (Los Chinos)
"Una linea? de que hablan estos turistas?" me lo paso por el forro de...." ahí se plantaban en medio, con todo el mundo diciéndoles en 100 idiomas que se apartaran, y uno tras otro ni caso... como ya he dicho y lo siento mucho por la comunidad China, unos impresentables.
Arashiyama es muy bonito, si, pero me gustó mucho mas el Bosque de
Takedera Temple, ya solo por la paz que transmite y por pequeños detalles que lo hacen mas único si puede, como por ejemplo este:
De ahí volvimos por los mismos pasos y nos fuimos a la estación, nos íbamos a comer a
Osaka!
Shinsekai nos esperaba!!
Teníamos muchas ganas de Osaka, muchos
DICEN, me decían que la Ciudad se parecía a
Blade Runner, y que era una pasada pasear por sus Barrios mas turísticos, ya tan solo llegar a
Shinsekai pudimos saber que eso era cierto (Lo de
Blade Runner no lo tengo tan claro), pero pasear por sus calles era un espectáculo continuo.
Una vez salimos del Metro y nos situamos dentro del Rectángulo de calles que forma
Shinsekai, empezamos a caminar hacia la calle central, la calle que había visto en algunas fotos y que parecía sacado de una película o un escenario de cartón y piedra.
Pues si, a la que vi que ya llegaba a la calle principal, aceleré el paso, sabía que me iba a dar un sincope cuando girara a la izquierda y pudiera ver por primera vez el Restaurante del Fugu y así fue...
Carteles de colores, Restaurantes cada uno a su rollo, la torre Tsutenkaku, uffff, que me dá el Sindrome!! la primera impresión de asombro, luego viene el momento fotos y el paseo por la calle, corta pero asombrosa hasta la Torre.
De allí media vuelta, teníamos hambre y ya ni nos acordábamos.
Después de comer otra vez hasta la Torre y a buscar el
Museo Tienda de Kinnikuman(Cerrado), un disgusto muy grande para mi corazón, y otra vez por la calle hasta el final, donde hay unas escaleras que suben al
Don Quijote, a la izquierda, estatuas de
kinnikuman (Disgusto bajando) para hacernos unas fotos frikis.
Después al Don Quijote, hasta que cayera la noche y pudiéramos ver el otro
Shinsekai.
Cuando salimos, ya nos dio un susto,
la Torre Tsutenkaku iluminada de Azul eléctrico, era el presagio de la transformación.
Y así era, todo igual que a la tarde pero con otros colores, otras luces, otro mundo con el mismo escenario, brutal!!!
Shinsekai es un recuerdo maravilloso que me llevo de
Osaka.
De aquí al
Metro, dos paradas y llegábamos al
Dotonbori, el otro Barrio luminoso de
Osaka, con su famoso
Glico Man y sus restaurantes de
Okonomiyaki al estilo Osaka.
En un primer momento había muchísima mas gente en este barrio que en
Shinsekai, las Galerías comerciales repletas de gente haciendo fotos por doquier, al
Glico Man y a las demás hipermega pantallas de anuncios que hay por la zona, una pasada de sitio.
Después encontramos un Restaurante de
Okonomiyakis cerca del
Glico-Man a nivel del canal y allí nos sentamos a comernos los
Okonomiyakis y a ver pasar los Barcos que navegan por debajo de los puentes y los carteles luminosos. una experiencia brutal la de
Osaka!!!!
De regreso a
Kyoto al habernos quedado a cenar en
Osaka, llegamos casi a las 12:00 de la Noche a la
Kyoto station y.... Oh! Sorpresa, ya no había Buses! tocaba patearnos un buen cacho hasta llegar a
Gion.
Llegamos al Hotel petados, pero maravillados, había sido un dia inolvidable.
Kyoto era un sueño hecho realidad y
Osaka.... puff
Osaka, que descubrimiento!