DIA 9 KYOTO (FUSHIMI-INARI, KIBUNE, GION, HANAMIKOJI-DORI, YASAKA JINJA SHRINE, MAYUNAMA PARK Y NINEZAKA)
Llegabamos a nuestro ultimo dia en
Kyoto, hoy tocaba de nuevo un buen madrugon, había que llegar a
Fushimi-Inari antes que nadie y así poder respirar la calma que desprende este camino lleno de
Toriis hasta su Templo arriba de la montaña.
Hoy ya veíamos que el calor iba a ser alto, el cielo estaba despejado y el Sol, a las 7:00 de la Mañana ya comenzaba a apretar de lo lindo, del Tren a la entrada del Santuario hay poco recorrido con una pequeña calle de Souvenirs y de puestecitos de comida (a la hora que fuimos todo cerrado).
Al llegar yo me esperaba ya, desde un principio los
Torii hasta arriba, pero lo que realmente había abajo no me lo esperaba y el conjunto de Templos que hay allí es muy bonito, con un color rojizo que te hace empezar a detectar, el color de los famosos 1000
Torii del camino al Templo de arriba.
En ese momento se convertía en mi segundo Templo favorito.
Subes unas escaleras por detrás del Recinto y allí estaban, ellos, los
Torii y nosotros solos.
El camino es genial , en silencio, entre cientos de Torii que te hacen sacar la cámara de fotos y hacer miles de fotos de todas las posiciones posibles, (no vaya a ser que se me quede una esquina por fotografiar).
Mientras mas subes menos
Toriishay y cada vez estábamos mas cansados, no llegamos a subir hasta el final, pero con lo visto, estábamos mas que satisfechos.
A mitad de camino volvimos a bajar, pero lo hicimos por los caminos laterales, los cuales también me habían dicho que valían la pena.
Al llegar abajo, después de 2 Horas perdidos por el recinto, las Hordas ya habían hecho acto de presencia y se veía claramente que era imposible hacerse una simple foto solos en el camino de los
Torii.
Nosotros ya teníamos las nuestras y nos íbamos con una sonrisa de lado a lado, primero por las fotos, y después porque el Santuario de
Fushimi-Inari es maravilloso.
Tren y hacia las Montañas! nos vamos a comer a
Kibune!.
Y que sorpresas mas buenas cuando llegamos a
Kibune, primero porque vas en un Tren en que los asientos van mirando hacia las ventanas, de esta manera podíamos ir viendo el paisaje que nos iba a acompañar hasta arriba (mentira, íbamos todos roncando).
De segundo porque cuando llegas arriba a la estación, tienes que esperar a que venga un Bus que te acerque al "Pueblo" de
Kibune, se puede hacer andando el recorrido por una carretera serpenteante por la Montaña muy bonita que sigue el recorrido del rio, pero lo vimos peligroso por la cercanía de los coches y no había casi arcenes.
Al llegar arriba, tercera sorpresa, y la que ni nos lo pensamos y nos metimos de cabeza, había hambre y allí estaba lleno de Restaurantes que habían plantado unas tarimas sobre el rio para comer al estilo Japonés, 3200JPY por cabeza (24€), y sobre el río se estaba fresco, te quitabas el calor y la humedad de golpe, y aunque la comida se basaba todo en especialidades de Kibune (Pescado sobretodo), comimos bastante bien y pudimos descansar y maravillarnos sobre ese momento que nos dejaban las tarimas sobre el río.
Unos metros mas arriba, nos encontrábamos ya en la entrada al Templo de Kibuneguchi, Con una escalera de entrada muy fotogenica y aunque no deja de subir y bajar gente, al final pudimos sacar unas buenas fotos de ese rincón tan bonito.
Un poco mas abajo se encuentra un desvío por encima del río donde empieza el
trekking por la Montaña que te lleva hasta el Templo de
Kurama y del Templo de
Kurama al
Onsen de Kurama (Tatoo friendly), Algunos del grupo lo hicieron (yo no) y consideran a este día, el mejor de todo el Viaje, por lo que parece el Trekking y el Onsen valen muchísimo la pena.
Los demás del grupo volvimos a Gion, tocaba hacer una visita por sus calles e ir en busca de las Maikos y Geishas! y no tardamos mucho en encontrarlas, rodeadas de "paparazzis turistas" en Hanamikoji-dori y saliendo a toda mecha de un local a otro.
Después de dar una buena vuelta y enamorarnos todavía mas de
Kyoto, y después de cenar en un Restaurante Coreano que estaba increíble, tocaba visitar el Santuario que teníamos delante del Hotel y que habíamos dejado para la ultima Noche, el
Yasaka Jinja Shrine el cual de noche gana muchísimo con sus farolillos iluminados y mucho menos turismo.
Por la puerta de atrás del Santuario te encuentras el
Maruyama Koen (Koen significa parque en Japonés), el cuál los
DICEN decían que íbamos a encontrarnos un Árbol en el que se basaba la película de Avatar y su Árbol Madre, además de puestecitos de comida y gente que se ponía a comer debajo del Árbol...
Nosotros no vimos nada, por no ver, estaba tan poco iluminado el parque que no veíamos ni a 100 metros, por supuesto no había nada de puestecitos y no vimos ni el árbol... quiero suponer dos cosas, o que solo lo hacen de día o que solo lo hacen en Primavera con la flor de Cerezo.
Por una puerta lateral nos escapamos hacia
Nene no-michi (Una de las calles mas bonitas de
Kyoto) para llegar a
Ninenzaka una vez mas, esta vez con una diferencia, la
Pagoda Yasaka hasta las 21:00 está iluminada, y era las 20:45h, así que íbamos a hacer la foto perfecta.
Cada vez que íbamos a
Ninenzaka y te sentabas en medio de la calle solo, contemplando esa escena, se retroalimentaba la frase que me retumbaba en la cabeza
"Tenemos que volver!"
Nos fuimos a dormir con mucha pena, era nuestra ultima noche en
Kyoto, y aunque teníamos muchas ganas de ir a
Hiroshima,
Kyoto nos dejaba marcados.