El dia 11 de julio por la mañana salimos de Hvar hacia Korcula. En el ferry de Sucuraj a Drvenik tuvimos que esperar bastante,ya que el ferry se llenó y tuvieron que poner uno adicional. En Drvenik nos tocó esperar de nuevo pero el sistema esta bien montado,asi que mientras el coche se quedaba en la cola,nos fuimos a dar un paseo y a tomar un cafe con strudel.
Ese dia se nos hizo un poco pesado porque nos pasamos toda la mañana en la cola del ferry o en el ferry. Cuando llegamos a Korcula eran las 4 de la tarde y todavia nos quedaba por buscar sobe.
Aparcamos el coche al lado del puerto y nos recorrimos la calle que subía desde las murallas. Debía de estar bastante lleno porque algunos no querían reservarnos para una noche y otros nos pedian 45 euros,lo que nos parecia muy caro. Al final encontramos uno en un edicifico algo destartalado por 33 euros la noche. Era muy sencillo y algo viejo y no tenia plato de ducha,sino, como antiguamente,un desagüe en los azulejos del suelo del baño pero para una noche...
asi que una vez ubicados nos fuimos a ver la ciudad.

Después nos fuimos a cenar al paseo marítimo y probé la Pasticada.!demasiado contundente para mi!
En cambio mi marido se pidió un plato de pescado con gambas y patatas que estaba para chuparse los dedos.
Las vistas desde ese lado de la ciudad son preciosas pero a partir de las 8 empezó a soplar un aire frio y desagradable que nos obligo a acortar la sobremesa.
Nos fuimos al Bar Massimo a tomarnos algo subidos a la torre. Recomendable 100% y no es caro.

Al dia siguiente desayunamos tranquilamente,nos dimos un último paseo por korcula y un bañito antes de poner rumbo a Orebic. la gente se bañaba bajo la muralla y tambien a lo largo del paseo,pero el agua no estaba demasiado limpia,al menos en este ultimo lado.
De nuevo cogimos el ferry. De Korcula a Orebic hay cada poco tiempo y es muy rápido.
Dimos un paseo por el pueblo o mejor dicho por la costa que lo bordea y un nuevo chapuzón. las playitas estaban muy bien preparadas y la vistas aqui son inmejorables.
Es muy difícil decir que es lo que más me gusto de Croacia pero tengo que reconocer que el paisaje entre Orebic y Ston me impresionó muchisimo. Una vez que dejas Orebic y subes una colina te encuentras con un mirador con unas vistas impresionantes.
montañas e islas,es una pasada.
En el camino a Ston de repente estas entre montañas como bordeando la costa.es impresionante.
Comimos en Mali Ston un plato de marisco ,una ración de mejillones y un paté de marisco que estaba buenisimo.Probé por primera vez las ostras y aunque me gustaron,he descubierto que tampoco me perdía gran cosa,donde esten unos buenos mejillones..
Por la tarde fuimos a visitar Ston.Ya habiamos visto las murallas al pasar pero,con el estómago lleno,nos decidimos a recorrerlas. Están muy bien conservadas,aunque no conseguí entender el entramado,eran como dobles.muy raro.Pasamos un poco de calor.
El pueblo por lo demas no tiene nada.Hay unas salinas abandonadas que pueden visitarse, pero no debian tener mucho exito porque ahora su visita no esta explotada.
Eso si,vimos que los restaurantes tenian los precios mucho mas bajos que en Mali Ston.
Como ya era tarde y no queriamos llegar a Dubrovnik de noche,nos pusimos en camino otra vez. En este tramo habia mogollon de bahias y calitas,y siempre con la montaña detrás.nos pareció precioso