Aun sin tener ninguna excursión programada para la mañana, nos seguimos levantando pronto, no hay manera de cambiar nuestro reloj interno, y, sorpresa, justo frente a nuestra habitación la imagen del volcán Arenal en todo su esplendor y totalmente despejado, que aunque ya no expulsa lava continúa con emanaciones de gases en su cráter y que se ven perfectamente.
Después de desayunar y de hacer un recorrido por las instalaciones del hotel pedimos un taxi para acercarnos al pueblo de la Fortuna, ya que estamos a unos 7 km.
Las poblaciones de Costa Rica no merecen mucho la pena, así que con una rápida vuelta, en la que aprovechamos para recargar internet para el móvil y para comprar en un supermercado para hacernos unos bocadillos para la comida, nos volvimos nuevamente al hotel para disfrutar de sus instalaciones.

Antes de las 15:00 nos pasaron a recoger para realizar la caminata al Parque Nacional del Volcán Arenal y sorpresa la únicas 4 personas de habla hispana que íbamos éramos nosotros y otra pareja que ya conocíamos de Tortuguero.

Llamar a esta excursión caminata es pasarse y mucho, te recogen en el hotel y te llevan en las furgonetas turísticas hasta el Parque Nacional y de aquí andando al punto más cercano que te dejan acceder del volcán, poco más de un km de distancia, en este cortito trayecto el guía te cuenta algo de la flora y fauna del lugar así como la historia de la última erupción, que la verdad es que fue un poquito decepcionante.

De aquí nos llevaron a nosotros a las aguas termales de Baldí y a la otra pareja a su hotel ya que ellos habían estado la noche anterior en Tabacón.
De Baldí que puedo decir, pues que con la luz de día sí que deben ser un enclave bonito, pero como al poco de llegar nosotros ya había oscurecido, ese punto a su favor desaparece, por lo que nos parecieron caras, te cobran por todo, oscuras, había algunas que estaban fuera de funcionamiento, entre ellas la del tobogán y, sobre todo las de que se encontraban en la parte más alta, con una temperatura inaguantable, 45º.
Nos vendrían a recoger a las 20:30 pero como las cenas solo era en turnos de las horas en punto decidimos entrar en el turno de las 19:00, así que con escasos 90 minutos tuvimos bastante de aguas termales y más dado que por la mañana también habíamos tenido nuestra ración.
La cena tipo bufet no estuvo mal pero lo normalito que puedan servir en un hotel.
A las 20:30 muy puntuales nos vinieron a recoger para trasladarlos a nuestro hotel que no estaba a una gran distancia.