Llegó la fecha del viaje, el 29 de diciembre y mi vuelo con destino a Dubai salía a las 21:40. Había elegido este horario para hacer coincidir mi llegada a Bangkok por la noche y de esta manera poder descansar y adaptarme mejor. Ésta era la primera vez que iba a volar en un A380 y ciertamente me impresionó el avión, sin olvidar lo positivo que me pareció el espacio existente con el asiento delantero. El vuelo transcurrió con total normalidad, curioseando la ruta seguida, tomando las dos comidas (bastante aceptables) servidas y durmiendo algo.
A la llegada a Dubai, el desplazamiento en autobús desde el avión hasta la terminal se me hizo pesado. Me recordó al aeropuerto de Doha. A la llegada a la terminal, el trayecto hasta la puerta de embarque para el siguiente vuelo a Bangkok también me resultó pesado. Yo que suelo solicitar asistencia de silla de ruedas, fue una sucesión de desplazamientos por el aeropuerto en varios coches eléctricos, silla de ruedas y a pie. Tras un total de casi 4 horas de escala en Dubai, el vuelo salía a las 11:45 (ya del día 30 de diciembre) rumbo a Bangkok. Esta vez en un Boeing 777-300, que también estaba fenomenal. Como el anterior, transcurrió con total normalidad y llegamos al aeropuerto de Suvarnabhumi a las 20:50.
Como era sábado por la noche y los domingos no abren en Bangkok ni los bancos ni las oficinas de cambio, no me quedó más remedio que cambiar dinero en el aeropuerto, a un valor pésimo de 36'10 bahts por euro, creo recordar. Para coger un taxi hay que bajar un nivel en la terminal de llegadas. En mi viaje anterior, en 2012, había un stand en el que se informaba del hotel al que uno iba y te daban un recibo. Ahora hay que sacar un ticket de una máquina y con él dirigirse al taxi. Como iba con la asistencia y me acompañaba, me dejé llevar y no sé muy bien si el ticket lleva un número de taxi o de puesto en el que coger el taxi. El primer problema que se me presentó es que llevaba sólo el bono del hotel reservado por Central de Reservas, que lógicamente estaba en español y no incluía ninguna dirección escrita en tailandés. Menos mal que el chico que me acompañaba supo explicarle al taxista la dirección del hotel Mode Sathorn, porque si no, yo no sé cómo se lo habría explicado (supongo que a las malas dándole el número de teléfono del hotel). En resumen, más vale llevar impreso en thai el nombre y dirección del hotel, aunque luego existe la probabilidad no desdeñable de que el taxista de turno no sepa ni a dónde te tiene que llevar. El tiempo de trayecto debió de ser alrededor de 45 minutos y entre la cantidad que marcaba el taxímetro (que no tuve ni que insistir en que lo activasen), los peajes y los 50 bahts de tasa del aeropuerto, pagué alrededor de unos 420 bahts.
Según entré por la puerta del hotel e hice el check-in, me acomodé rápidamente en la habitación y subí al The Roof@38th Bar.
A la llegada a Dubai, el desplazamiento en autobús desde el avión hasta la terminal se me hizo pesado. Me recordó al aeropuerto de Doha. A la llegada a la terminal, el trayecto hasta la puerta de embarque para el siguiente vuelo a Bangkok también me resultó pesado. Yo que suelo solicitar asistencia de silla de ruedas, fue una sucesión de desplazamientos por el aeropuerto en varios coches eléctricos, silla de ruedas y a pie. Tras un total de casi 4 horas de escala en Dubai, el vuelo salía a las 11:45 (ya del día 30 de diciembre) rumbo a Bangkok. Esta vez en un Boeing 777-300, que también estaba fenomenal. Como el anterior, transcurrió con total normalidad y llegamos al aeropuerto de Suvarnabhumi a las 20:50.
Como era sábado por la noche y los domingos no abren en Bangkok ni los bancos ni las oficinas de cambio, no me quedó más remedio que cambiar dinero en el aeropuerto, a un valor pésimo de 36'10 bahts por euro, creo recordar. Para coger un taxi hay que bajar un nivel en la terminal de llegadas. En mi viaje anterior, en 2012, había un stand en el que se informaba del hotel al que uno iba y te daban un recibo. Ahora hay que sacar un ticket de una máquina y con él dirigirse al taxi. Como iba con la asistencia y me acompañaba, me dejé llevar y no sé muy bien si el ticket lleva un número de taxi o de puesto en el que coger el taxi. El primer problema que se me presentó es que llevaba sólo el bono del hotel reservado por Central de Reservas, que lógicamente estaba en español y no incluía ninguna dirección escrita en tailandés. Menos mal que el chico que me acompañaba supo explicarle al taxista la dirección del hotel Mode Sathorn, porque si no, yo no sé cómo se lo habría explicado (supongo que a las malas dándole el número de teléfono del hotel). En resumen, más vale llevar impreso en thai el nombre y dirección del hotel, aunque luego existe la probabilidad no desdeñable de que el taxista de turno no sepa ni a dónde te tiene que llevar. El tiempo de trayecto debió de ser alrededor de 45 minutos y entre la cantidad que marcaba el taxímetro (que no tuve ni que insistir en que lo activasen), los peajes y los 50 bahts de tasa del aeropuerto, pagué alrededor de unos 420 bahts.
Según entré por la puerta del hotel e hice el check-in, me acomodé rápidamente en la habitación y subí al The Roof@38th Bar.
www.modesathorn.com/

Había hecho una reserva a través de la aplicación Eatigo para las 23:00 con un descuento de un 50%.
La noche estaba bien, por lo que pude cenar en el exterior y así ver una panorámica de parte del skyline de la ciudad. La carta del restaurante incluye prácticamente en su totalidad platos de comida occidental y sólo hay 3 ó 4 cosillas asiáticas. Yo pedí una sopa de cebolla francesa y otro plato de noodles con gambas. No estuvo mal, pero tampoco fue nada excepcional, como por otro lado ya me habían avisado. Estos platos con el descuento se quedaron en sólo 250 bahts, pero al añadir la bebida (no incluida en la oferta) y los impuestos, subió hasta 547 bahts. Tras finalizar la cena, me quedé por allí unos minutos haciendo fotos antes de regresar a la habitación.
La noche estaba bien, por lo que pude cenar en el exterior y así ver una panorámica de parte del skyline de la ciudad. La carta del restaurante incluye prácticamente en su totalidad platos de comida occidental y sólo hay 3 ó 4 cosillas asiáticas. Yo pedí una sopa de cebolla francesa y otro plato de noodles con gambas. No estuvo mal, pero tampoco fue nada excepcional, como por otro lado ya me habían avisado. Estos platos con el descuento se quedaron en sólo 250 bahts, pero al añadir la bebida (no incluida en la oferta) y los impuestos, subió hasta 547 bahts. Tras finalizar la cena, me quedé por allí unos minutos haciendo fotos antes de regresar a la habitación.

Respecto a la habitación, la reserva que tenía era de una habitación deluxe. Compartiendo fotos con otros foreros y revisando la página web del hotel, parece que me hicieron una actualización a la categoría executive, porque en las fotos se parecía bastante. Al entrar había un escalón en la zona de la cama y casi doy un traspiés nada más empezar el viaje. La habitación era bastante espaciosa, con una cama muy grande mirando a la ventana, silla giratoria, escritorio, TV con canales internacionales, conexión gratuita a Internet y un montón de luces que luego no sabía ni dónde apagar, hasta que descubrí que junto a la cama había un panel de control. Aparte, había un par de botellas de agua gratuitas y la posibilidad de prepararse té y café. A la entrada de la habitación se encontraba un vestidor con un armario considerablemente grande en el que habían dejado albornoz y zapatillas. El cuarto de baño me sorprendió positivamente por el tamaño del mismo. La zona de baño contaba con una bañera de frente a una ventana (que sin duda en una planta alta debe ofrecer muy buenas vistas mientras que está uno en remojo) y una ducha también bastante considerable y buena presión de agua. Entre los productos de baño, aparte de los champús, acondicionadores, gorros de ducha, había también kit dental, pañuelos de papel, etc... Y en la otra parte creo que el retrete era un TOTO.

A la mañana siguiente, 31 de diciembre, una vez que amaneció, desde la cama podía contemplar una panorámica de los alrededores del hotel, un tanto limitada, ya que la habitación que me habían asignado no estaba en una planta alta. No recuerdo bien, pero creo que entre la planta 14 y 18. El desayuno buffet es a partir de las 6 de la mañana. El restaurante es bastante grande pero el buffet me decepcionó un poco porque había menos platos de lo que aparentaba en un principio. No es que estuviera mal tampoco. Yo me apañé los dos días con el pan (que eso sí era variado), mermeladas y bollería, en especial el bizcocho de plátano, que estaba delicioso para mi gusto.

Para ese día no tenía una idea muy clara de lo que visitar, ya que en este viaje sólo estaba de paso por Bangkok. Inicialmente mi plan era ir a algunos de los siguientes lugares:
Sri Mariamman
Wat Mahathat
Loha Prasat
Santuario Erawan
Parque Lumpini
Finalmente, por recomendaciones decidí ir al Wat Benchamabophit o Templo de Mármol. El trayecto en taxi, con taxímetro, me costó 103 bahts. Este templo, denominado así por estar cubierto por un revestimiento de mármol de Carrara, fue empezado a construir en el área de Dusit en 1899 por el rey Rama V. En el patio interior hay 52 imágenes en la galería que lo circunda. Otro de los edificios es un Pabellón del Agua y también hay varios puentes en diferentes estilos sobre un canal. No era ni media mañana y hacía ya un calor y una humedad considerable. Por otra parte había mucha gente, sobre todo chinos gritando, así que cogí otro taxi para ir a otro sitio.
Sri Mariamman
Wat Mahathat
Loha Prasat
Santuario Erawan
Parque Lumpini
Finalmente, por recomendaciones decidí ir al Wat Benchamabophit o Templo de Mármol. El trayecto en taxi, con taxímetro, me costó 103 bahts. Este templo, denominado así por estar cubierto por un revestimiento de mármol de Carrara, fue empezado a construir en el área de Dusit en 1899 por el rey Rama V. En el patio interior hay 52 imágenes en la galería que lo circunda. Otro de los edificios es un Pabellón del Agua y también hay varios puentes en diferentes estilos sobre un canal. No era ni media mañana y hacía ya un calor y una humedad considerable. Por otra parte había mucha gente, sobre todo chinos gritando, así que cogí otro taxi para ir a otro sitio.


Tenía dudas sobre si ir al Loha Prasat o hacia la zona del río (Museo Nacional, Wat Mahathat, mercado de los Amuletos) pero al final pensé en el santuario Erawan. Lo llevaba escrito en thai, así que en principio ningún problema. Cuando estaba cerca, entonces de pronto me dice que había mucho tráfico y que el santuario estaba a un km a pie del punto en el que nos encontrábamos en ese momento. Yo no sé si realmente había mucho tráfico o que en cuanto ven una mínima posibilidad de demorarse más de lo esperado en un recorrido ya no quieren hacerlo. ¿Cómo explicarle al taxista que con muletas no iba a caminar un km? Pues lógicamente no se enteraba de lo que le estaba diciendo. Plan B. Aunque no llevaba apuntado en thai el nombre del parque Lumpini, pensé que tampoco sería tan complicado que lo entendiera. Pues no, no lo entendía. Al final, le pasé la tarjeta con la dirección del hotel en thai, porque no iba a dar más vueltas en taxi por la ciudad ni hacer más intentos. Todavía tuvo que llamar por teléfono a alguien para "orientarse" y enterarse donde estaba el hotel. En Bangkok, pese a que me gusta lo que se puede ver y hacer allí, me produce irritación el tema de los desplazamientos en taxi, porque ir en BTS o metro, teniendo en cuenta las escaleras que hay en las estaciones no lo veo claro.
Total, que viendo que no iba a ir a más sitios y que todavía no me había adaptado al calor, según llegué al Mode Sathorn me metí en el Coffee Club.
www.coffeeclub.com.au/thailand/
Es ideal para tomar una bebida, un postre o una comida/cena en plan más informal. Yo me fui derecho a lo más "ligero" de la carta y me tomé un batidito de nada de frambuesas, mientras que hacía tiempo para la hora de la comida.
Total, que viendo que no iba a ir a más sitios y que todavía no me había adaptado al calor, según llegué al Mode Sathorn me metí en el Coffee Club.
www.coffeeclub.com.au/thailand/
Es ideal para tomar una bebida, un postre o una comida/cena en plan más informal. Yo me fui derecho a lo más "ligero" de la carta y me tomé un batidito de nada de frambuesas, mientras que hacía tiempo para la hora de la comida.

Semejante minucia me costó 228 bahts y me quedé pensando que ojalá el menú del mediodía en el Blue Elephant no fuese excesivamente amplio.
Para ir a este restaurante hay que cruzar al otro lado de la carretera por la pasarela de la estación BTS Surasak, donde pude comprobar lo de las escaleras que mencionaba anteriormente.
Para ir a este restaurante hay que cruzar al otro lado de la carretera por la pasarela de la estación BTS Surasak, donde pude comprobar lo de las escaleras que mencionaba anteriormente.

Por ser víspera de Año Nuevo, ese día ofrecían en el Blue Elephant sólo un menú, con diferentes precios dependiendo de si incluía sopa o no. Elegí la opción con sopa, que costaba 1280 bahts sin impuestos. Creía que el menú sería de elegir un entrante entre varios y lo mismo para el plato principal, pero no, incluía todos los platos mencionados. Con la bebida (zumo de coco) y los impuestos, el precio total se fue a unos 1800 baths. Salí casi rodando. Como ejemplo de lo que incluía el menú (diferente según el día de la semana):
www.blueelephant.com/bangkok/
Foie gras con puré de patatas dulce acompañado de salsa de tamarindo y salsa picante estilo Noreste.
www.blueelephant.com/bangkok/
Foie gras con puré de patatas dulce acompañado de salsa de tamarindo y salsa picante estilo Noreste.

Ensalada de pechuga de pato

Sopa Tom Yam de gambas

Arroz con agua de coco
Snow fish con aderezo de marisco picante

Degustación de postres caseros.

Tras echar una siesta reparadora, llegaba el turno por la noche de la cena en el Ruen Urai.
www.ruen-urai.com/
El transporte en taxi con taxímetro fue de 60 bahts. La cena consistía en otro menú y viendo como había sido el del Blue Elephant, me esperaba un montón de platos. El precio base era de 1800 bahts e incluía platillos como los siguientes:
- Tung Tong
- Ancas de rana fritas con ajo y pimienta
- Ensalada picante de salmón al grill
- Gambas al grill
- Sopa picante de ternera
- Arroz glutinoso negro
- Vieiras con berros salteados
- Dorada con hierbas aromáticas
- Surtido de postres
www.ruen-urai.com/
El transporte en taxi con taxímetro fue de 60 bahts. La cena consistía en otro menú y viendo como había sido el del Blue Elephant, me esperaba un montón de platos. El precio base era de 1800 bahts e incluía platillos como los siguientes:
- Tung Tong
- Ancas de rana fritas con ajo y pimienta
- Ensalada picante de salmón al grill
- Gambas al grill
- Sopa picante de ternera
- Arroz glutinoso negro
- Vieiras con berros salteados
- Dorada con hierbas aromáticas
- Surtido de postres







La cena estuvo deliciosa pero acabé como para tener una indigestión por tanta comida ingerida durante todo el día. Lo único es que estuve en un salón pequeño en el que había un grupo de 4 chinos jóvenes que me fastidiaron parcialmente la cena, porque estuvieron todo el tiempo entre gritos y risotadas. Pagué en total 2120 baths.
En cuanto al restaurante en sí, una preciosidad. Una casa o palacete de madera con varios patios repletos de vegetación.
En cuanto al restaurante en sí, una preciosidad. Una casa o palacete de madera con varios patios repletos de vegetación.

La vuelta al hotel fue la única mala experiencia con taxis en cuanto al precio. Por vago, tuve la ocurrencia de pedir taxi en el hotel Rose (al que pertenece el restaurante Ruen Urai) en vez de salir a la calle principal a buscarlo. Me encontré con un taxi con el precio para hacer el trayecto hasta el Mode Sathorn ya establecido y varias veces por encima de lo que me había costado a la ida. Me dio coraje y debería haber pasado olímpicamente de este taxi.
Con esto acababa mi corta estancia en Bangkok. Visto el transcurso del día, parecía que sólo había ido a esta ciudad para comer.
Con esto acababa mi corta estancia en Bangkok. Visto el transcurso del día, parecía que sólo había ido a esta ciudad para comer.