El despertador sonó a las 5.15h, aun era de noche, pero la emoción de ir a otro país hizo que no nos costara mucho madrugar, preparamos cuatro cosas y nos fuimos a la estación, la teníamos a 5 min caminando y a esa hora sólo estaban en la calle los que volvían de pegarse una buena fiesta o los que iban a trabajar en domingo.
El autocar llegó con 20 min de retraso, pero los conductores eran dos españoles muy simpáticos
Yo ya había estado en esta ciudad hace unos años, me acordaba bastante, así que buscamos un Starbucks que había a 2 min. de la estación de buses nos tomamos un buen café y a comenzar la aventura!!
Primero fuimos a ver el gran Jet d’Eau a lo lejos para hacer unas cuantas fotos, el monumento Brunswick y la estatua en recuerdo a la Emperatriz Sisi.

Desde aquí cruzamos por el puente du Mont-Blanc para ver el famoso reloj de flores y llegar hasta el famoso chorro de agua para verlo de cerca y refrescarnos un poco, a pesar de ser abril, vamos en manga corta y hacia mucho calor.

Una vez vistos los alrededores del lago, vamos caminando hasta la plaza Bourg-de-Four Square

y seguimos hasta la famosa Catedral de San Pedro de Ginebra.

Eran las 12h y algo y comenzábamos a tener hambre, pero los precios de la zona eran intocables
Fuimos a ver el banco mas largo del mundo, no tiene nada especial, pero ya que estábamos allí nos pareció curioso.
Paseamos un poco por el parque de la universidad de Ginebra y como por allí no había sitios para comer, fuimos de nuevo al punto de partida, donde nos había dejado el autobús y comimos en el Burger King (15€/pers.) no es la mejor opción, pero el hambre y el precio ganaron.
Allí mismo está una de las estaciones centrales, decidimos coger un ticket de transporte publico de 1h por 3€ aprox. la idea para esa tarde era ver las naciones unidas y quedaban bastante lejos.
Ésta es una opción muy recomendada si no quieres gastarte mucho en transporte, el lago y el centro histórico está bastante cerca todo y en una mañana tranquilamente lo puedes ver paseando.
El tranvía nos dejó en la misma puerta de las naciones unidas, justo delante de la famosa silla de tres patas.

Aprovechando que estábamos allí, nos acercamos al museo Ariadna, que es gratuito y se ve rápido.
Aun nos quedaban 3h para coger el autobús de vuelta y teníamos tiempo para usar el transporte, cogimos el tranvía que nos dejó en la puerta del Jardín Botánico (gratuito también) es una opción muy muy recomendable en la época de primavera, es precioso.

Lo vimos tranquilamente, no había casi nadie, en general hemos tenido mucha suerte con las grandes multitudes, todo estaba tranquilo.
Cogimos de nuevo el tranvía y de vuelta a la estación central de Ginebra, el rato que nos quedaba hasta coger el bus, lo pasamos en un puesto de helados tranquilamente, ha ultima hora se puso a llover, incluso lo agradecimos por el calor.
El autocar llegó puntual, vuelta a Lyon en 2h20 min lloviendo todo el camino. Al pasar la frontera de Francia, nos paró la policía e iban pidiendo DNI o Pasaporte, es importante llevarlo.
En Lyon también llovía, creo que había hecho mal día, fue un acierto irnos fuera. Pasamos por la pizzería de nuevo, con la lluvia no nos apetecía buscar otras opciones. Las pedimos para llevar y cenamos en el hotel viendo una película, hasta que nos quedamos dormidos, fue un día intenso, pero bien aprovechado.