Hoy va a ser el último día completo del viaje. Pero no pasa nada porque las vacaciones han hecho mas que empezar y muy pronto podremos realizar mas viajes y ver nuevos lugares.
Para el día de hoy vamos a seguir viajando con nuestro coche de alquiler. Uno de los motivos por el que nos decantamos de cogerlo fue el poder llegar a sitios mas alejados sin depender del transporte público.
Por ejemplo el castillo de Chambord.

Como tenemos las entradas ya compradas y van sin hora, desayunamos y nos preparamos con calma, pero tampoco se nos hace muy tarde cuando estamos de camino al parking a coger el coche.
El viaje hasta el castillo se hace algo largo, ya que es 1h 15 aproximadamente desde Tours.
Hasta Blois es todo autopista, pero una vez llegas ahí, comienzas a pasar por una multitud de pueblos hasta que llegas a la zona del palacio.
Nosotros, que intentamos ser listos cuando nos dejan, al llegar nos pasamos el parking (ya que nos parece un poco caro 6€) y tratamos de acercarnos al pueblo y alrededores para buscar una plaza de parking. Sin embargo se nos hace misión imposible ya que en todos los posibles lugares para aparcar hay carteles de vado o han puesto piedras para no acceder.
Así que no nos queda mas remedio que pasar por el aro del parking.
Como es domingo, en la zona de alrededor del castillo han montado un mercadillo. Hay bastante gente e imaginamos que el castillo tendrá una afluencia bastante alta.
Pero antes de entrar, nos ponemos en los jardines de delante a hacernos unas cuantas fotos. Mientras estamos haciendo el reportaje, unos caballos con sus jinetes están como ensayando y practicando en los jardines laterales. En los próximos días hay carteles de que habrá una demostración de doma.
Ahora ya si entramos al castillo. Y lo primero que nos dicen es que tenemos que dejar el palo selfie en una taquilla. No se que ocurre en este país, pero parece ser que le tienen un temor enorme a estos artilugios. Así que antes de pasar por los tickets, vamos a dejarlo en un locker junto a los abrigos y la mochila. Al menos iremos mas ligeros durante la visita.

El castillo se compone de una estructura central, donde están las principales habitaciones. Rodeándolo hay también 4 torres, donde en una de ellas se encuentran las habitaciones del rey Francisco I.
Hay 3 plantas en la parte central, así que comenzamos a ver la primera. Destaca la escalera de doble dirección que hay. Lo que hace que si comienzan 2 personas a subir a la vez, no se cruzarán hasta llegar a la 3ª planta.


Después de recorrernos todo el castillo, subiendo hasta su azotea; pasamos a ver los jardines. Desde ellos tienes una buena visión, ya que te vas alejando del castillo y así puedes verlo en toda su inmensidad.


Se nos había hecho la hora de comer, y como ya habíamos visto todo en Chambord; cogimos el coche y nos dirigimos hacia Blois. Una pequeña ciudad, en la que ya había estado con mis padres de niño, pero de la cual no tenía casi recuerdos a excepción de su plaza central.
Antes de llegar a esta pequeña urbe, paramos en un supermercado a comprar algo de comida, y como hacía buen tiempo; comimos en las mesas que había en la puerta del super.

Con el estómago ya lleno, la modorra o sueño nos empezaba a pegar fuerte, así que cogimos un café en el mismo super y nos lo tomamos en el poco trayecto que tuvimos hasta Blois.
Tuvimos suerte a la hora de aparcar, ya que muy cerca del río pudimos aparcar y así nos acercamos dando un paseo hasta el centro.

Lo primero que vimos fue la casa donde había nacido Jean Eugène Robert-Houdin, el considerado padre de la magia moderna. Nos llevamos una buena sorpresa cuando de repente, vimos como las ventanas de la casa se abrían y comenzaba un pequeño espectáculo, ya que salían serpientes por todas ellas.


Proseguimos nuestro tour hasta llegar al castillo, pero no entramos porque no teníamos mucho tiempo. Justo al lado estaba la oficina de turismo, así que entramos para que nos recomendaran qué lugares visitar en la ciudad.

Así que seguimos el recorrido que nos marcaba el mapa. Fue todo un acierto, ya que encontramos lugares chulos como casas de estilo como en la zona de la Alsacia; unas escaleras pintadas muy similares a un grafiti o la catedral.



Tras esta visita rápida, volvimos a coger el coche para dirigirnos a nuestra última parada, que era Amboise. Pero antes de llegar e este pueblo donde fallecía Da Vinci, hicimos un alto en el camino para ver desde la otra orilla del Loira el castillo de Chaumont.

Finalmente llegamos a Amboise, y lo primero que nos encontramos fue multitud de gente, por lo que cambiamos de idea y dimos una vuelta muy corta. Además, como era un poco tarde, el castillo ya estaba cerrado así que en poco mas de 20 minutos ya nos estábamos yendo con el coche. Pero esta vez destino Tour, donde teníamos que llegar antes de las 18 horas para poder devolver el coche.
Hicimos una breve parada a limpiar un poco el coche y repostar gasolina, y llegábamos a tiempo para dejar el coche en el parking.
La devolución fue muy sencilla también, ya que todo se hace a través de la app y por lo tanto no tienes que quedar con el dueño ni nada.


Al llegar al hotel, tocaba comenzar a hacer de nuevo el equipaje, ya que mañana nos volvíamos de nuevo a París y además teníamos el viaje de vuelta a Zaragoza.
Como terminamos de recoger relativamente pronto, nos dio tiempo a dar una vuelta por Tours mientras íbamos decidiendo el lugar donde cenar. Teníamos mirado un sitio que tenía buena pinta ya que queríamos probar una fondue. Así que nos dirigimos a Pierre Fondue a tomar. Cada uno de nosotros pedimos una distinta; una que era la típica de aceite y luego otra al vino tinto.
Creo que elegimos bien el sitio, ya que nos terminamos todo el plato.

A todo esto, se nos habían hecho las 10 de la noche y el cansancio ya apremiaba. Así que nos retiramos al hotel a descansar.
GASTOS DEL DÍA:
- Peaje--> 6,80€
- Parking en Chambord--> 6€
- Entradas castillo de Chambord--> 38€
- Comida en supermercado Auchan--> 16,60€
- Cafés--> 3,20€
- Gasolina--> 45€
- Cena en Les Pierres Fondue--> 54€