De nuevo nos levantamos sin prisa. A las 11 horas estamos desayunando de nuevo en Leitaria Baiana. Nos ha gustado mucho el sitio.
Los camareros son muy amables y la comida está muy buena. Preguntamos por la mejor forma de ir al Barrio de Belem y me confirman que hay que ir en el tranvía 15. Acudimos a la Plaza Figueroa, donde justo está llegando el tranvía 15. Aunque hay una cola enorme, nos subimos y conseguimos asiento. Pasamos cada uno su tarjeta Viva Viagem por el lector. En la siguiente parada, en la Plaza del Comercio, el tranvía se llena hasta arriba. De hecho, hay gente que se queda fuera y el revisor les avisa de que tengan cuidado con las carteras, pues ha visto a un carterista habitual.
En la siguiente parada, por fin, el revisor ya no admite a más gente. Menos mal… Había leído que lo mejor era ir directamente a la Torre de Belem, ya que la mayor parte de la gente se paraba primero en el Monasterio de los Jerónimos, y así nos ahorraríamos cola, por lo que pasamos el Monasterio de los Jerónimos y el Monumento de los Descubridores y vamos a ritmo ágil, adelantando a un montón de gente, hasta llegar a la Torre de Belem.

Pese a la gente que hemos adelantado, pone que hay entre 1 hora y media y 2 horas de cola…

Después de 40 minutos de cola, al sol, solo hemos avanzado 20 metros.


Atravesamos el pasadizo que hay para llegar hasta el Monasterio de los Jerónimos y vemos una cola bastante grande, con el sol dando de pleno…
Muy recomendable este sitio. Al salir, pasamos delante de la famosa pastelería Pastéis de Belem, donde de nuevo hay una cola enorme, por lo que pasamos de largo.
Sacamos la entrada combinada para ambos, por 10€ por cabeza. La visita merece muchísimo la pena, me ha encantado e impresionado.

Es mucho más de lo que me esperaba. Dedicamos más o menos 1 hora para visitar ambos museos. Luego ya decidimos abandonar el Barrio de Belem y dirigirnos hacia la Plaza del Comercio. A las 16 horas cogemos de nuevo el tranvía 15, justo enfrente de la pastelería Pastéis de Belem, en la primera parada (la más alejada de la Torre de Belém). Nos bajamos en la parada de Cais do Sodre, 30 minutos después, para ir dando un paseo. Casualmente nos encontramos enfrente el Mercado da Ribeira, muy similar al mercado San Miguel en Madrid o a la Boquería en Barcelona.

Está lleno de gente y disfrutamos dando un paseo entre los distintos puestos.
Hay cosas muy apetecibles, aunque no las probamos, porque seguimos llenos. De aquí vamos caminando hasta la playa de ayer, la que está situada junto a la Plaza del Comercio.Es una caminata bonita y disfrutamos de los rayos del sol. Nos tiramos en la playa casi una hora! La playa en sí no es nada espectacular, pero todo lo que le rodea, le da un ambiente que me encanta.
Luego vamos dando un paseo tranquilamente hasta la pensión para coger algo de ropa de abrigo. Paramos por el camino en la Estación de Rossio para saber dónde tenemos que coger mañana el tren a Sintra y así ir directamente sin perder tiempo, ya que mañana sí que toca madrugar. Busco sitio para ir a cenar en TripAdvisor y me decido por ir a Super Mario. Cuando llegamos resulta que está cerrado por vacaciones… Una pena! Pero no ha ido mal del todo, porque me he comprado unas gafas de sol en una tienda que está al lado, jijiji.
A la hora de traer la cuenta, nos han cobrado 0,5€ por las aceitunas que nos pusieron de pincho y que no hemos tocado. Cuando se lo digo al camarero, se lo piensa y me dice que entonces ese dinero es a cambio del huevo extra… GASTOS DEL DÍA
- Desayuno Leitaria Baiana: 8,8€.
- Aguas x 5: 1,83€.
- Monumento de los Descubridores: 10€.
- Comida Pao Pao Queijo Queijo: 13,9€.
- Museo de los Coches: 20€.
- Gafas sol: 14,9€.
- Cena Verde Minho: 11,7€.
TOTAL: 81,13€.