Inicio un nuevo diario para contaros nuestra experiencia en el crucero Symphony of the Seas.
Embarcábamos el 14 de octubre en Barcelona, pero iniciamos el viaje el día anterior con un vuelo nocturno y nos alojamos en el Tryp Barcelona Aeropuerto, con bus gratuito de traslado al hotel.
El vuelo era con Vueling, salía de Coruña a las 22:15, pero al facturar las maletas ya nos dijeron que había retraso en el vuelo, así que nos tocaría esperar más de lo que nos gustaría a esas horas

Hora y media de retraso y volamos por fin. Había bastante viento ese día así que el avión se movió un poco en el despegue, pero llegamos sin novedades a Barcelona. Después de recoger las maletas llamamos al hotel para decir que íbamos a la parada de bus, contactan con el chófer y nos dicen que acaba de llegar a la parada y que esperará por nosotros, menos mal que algo sale bien. Llegamos al hotel y, como siempre, nos dan la bienvenida a la habitación y a dormir que ya toca.

Embarque 14-10-2018
Nos despertamos sobre las 9:00, sin despertador, habíamos llegado a las 2 de la mañana y dormiríamos lo que el cuerpo quisiera. Después de un desayuno estupendo, pedimos que nos llamen un taxi y nos vamos hacia el puerto, el Symphony nos espera
Llegamos un poco antes de las 11:30 (tenía hora de embarque a las 11:30) y ya hay gente dejando las maletas, entramos por la terminal B, como nos ponía el papel de embarque, también había gente que entraba por la C, según en qué zona del barco estuviera el camarote, coincidimos con un grupo que llegaba en ese momento, pero en los mostradores había mucho sitio y no tenemos que esperar para que nos atiendan, llevamos el papel de embarque, con código de barras, aunque también lo teníamos en el móvil, pero el chico que nos atiende lo del móvil no le va y se hace un poco lío, le digo que no se preocupe que también lo tengo impreso, nos pone un sello en el papel y ya nos vamos hacia el barquito, pasamos de la foto y ya estamos al lado del “bicho”


Entramos por la cubierta 5, nos escanean los códigos de barras y para dentro, ya tenía asociadas las fotos por lo que no tuvieron que hacerlas, todo muy rápido, las tarjetas Sea Pass estarían en el exterior del camarote, en la zona del nº de camarote.

No pudimos resistirnos a hacer alguna foto camino del Solarium, hasta las 13:00 h no podíamos ir a la habitación



Llevaba el bañador en la maleta de mano, así que probé los jacuzzis y la llamada piscina, pero que no es más que una bañera de diseño gigante, con unos 70-80 cm de profundidad y unas barras en el medio, lo que impedía nadar, lo cual no me gustó nada





El granizado en el jacuzzi sólo fue para la foto, lo tenía en una mesita


Ya casi es la una, así que voy a mirar cómo está el tema del camarote, hay una entrada por la zona del solárium de la planta 14, el camarote es el 14148, muy cerca, y ya veo que tiene la carpetita con las tarjetas (la mía tiene una pegatina con doble R, es decir, que tengo el pack Replenish) y empieza a haber maletas en la zona, así que nos vamos al camarote, amplio y bonito, la única pega es que la zona del armario de las perchas es muy pequeña y no se pueden meter las maletas, así que una va debajo de cama y otra debajo del escritorio. El baño pequeño pero con buen acomodo, quizá el lavabo se hacía demasiado escaso, pero la ducha era cómoda y con buena mampara. Hay una pastilla de jabón en el lavabo y otra en la ducha, donde también hay un dispensador de champú-acondicionador, lo que eché de menos fue el cordón retráctil para colgar prendas pequeñas de ropa o de baño y que sí están en otros barcos de Royal en los que hemos ido
En el escritorio encontramos nuestros pines de haber alcanzado la categoría de Emerald, también hay una caja de pañuelos y en un cajón de la cómoda el secador de pelo






Cuando íbamos a salir para dar una vuelta tropezamos con las maletas, así que la siguiente hora fue colocar toda la ropa en su sitio, siempre llevamos de más
Llegamos hasta el Bionic, ya que estamos pido un cóctel sin alcohol, un Shirley Temple, mientras esperamos, uno de los robots se para, parece que hay que limpiarle un sensor y vemos como limpian con mucho cuidado esa zona.



Y ya llega mi turno, ahí está el Shirley Temple, por cierto la bebida se prepara una vez que desaparece el nombre del panel.


Estaba bastante malo, no se parecía en nada a lo que yo pensaba
Y seguimos con la visita subiendo a la cubierta 6, hacia el Boardwalk, donde termina el Abbys y llegando hasta la zona del Aqua Theater








Y ya que estamos en la cubierta 6, nos dirigimos hacia proa, hacia el Vitaly Café y nuestro primer zumo, en este caso de naranja, zanahoria y manzana



A las 16:30 nos toca simulacro en el teatro, todo en inglés, con una película con subtítulos en español, muy original.
La salida del crucero es a las 18:00 y nos vamos hacia la cubierta 14 para ver salir el barco, el tiempo no es muy bueno, pero al menos no llueve, aunque el mar está picado y el barco tiene un ligero movimiento que durará un par de días




La noche llega pronto y a las 19:00 nos damos una vuelta por el barco. Por cierto, ¡qué ricos los nachos del Loco Fresch!











La verdad es que es un barco muy bonito, impresionante y lleno de buen gusto, excepto el comedor principal, no me gustó nada, muy oscuro, las mesas apiñadas, poco elegante, al menos esa es mi opinión, claro
Teníamos cena a las 21:00 h, en la cub 4 del restaurante principal, correspondiente al My Time. Este primer día fue muy bien, no esperamos nada y la comida bien, como siempre en Royal, en una hora ya habíamos terminado.
A las 22:30 teníamos reserva en el espectáculo de hielo, 1977, aunque no hicieron control de la tarjeta, así que no servía mucho haber reservado, creo yo
























Fue un espectáculo muy bonito, es increíble que estemos dentro de un crucero, las luces, la música, los cambios de vestuario, los decorados….. todo está a un gran nivel, los patinadores unos mejor que otros, pero es normal en este tipo de espectáculos
Después del espectáculo, aún llegamos a tiempo de ver el fin de fiesta de bienvenida, con la suelta de globos en la Royal Promenade


Aquí termina un intenso día, mañana llegamos a Palma de Mallorca, la previsión meteorológica no es muy buena, a ver qué hacemos.