En segundo lugar está el tema de las cuotas de servicio, propinas o como cada uno lo quiera llamar.
La política de la naviera Virgin Voyages siempre había encaminada a simplificar su oferta eliminando la necesidad de dar propina puesto que hasta el 7 de octubre de 2025 las propinas estaban incluidas en la tarifa del crucero. Sin embargo, a partir de esa fecha ya van por separado con el fin de dotarla de mayor transparencia. En román paladino, que como el resto de navieras las separa para dar la impresión de que el viaje es más económico pues nos subimos al carro también como estrategia de marketing.
Por tanto, en las nuevas reservas las propinas ya no están incluidas en la tarifa. En su lugar, hay que añadirlas por separado antes de zarpar o durante el crucero de manera que el importe es de 20 dólares por pasajero y noche si se paga antes de zarpar y de 22 dólares por pasajero y noche si se paga a bordo. Y eso es lo que efectué la misma semana del embarque, dejándolas ya pagadas. Aquí aparece otra derivada es que la manifiestamente mejorable aplicación para móvil de Virgin Voyages y me explico:
La semana antes del viaje entro en la aplicación para ver cómo va el tema del pago de las propinas y me encuentro que hay que introducir los datos de una tarjeta para que se hagan efectivas. Ya en su día tuve que meter los datos para hacer frente a los pagos que se pudieran hacer a bordo pero, bueno, decido dejarlo para el día siguiente cuando disponga de más tiempo. Al día siguiente vuelvo a entrar y me sale que las propinas ya están pagadas y no he hecho ninguna gestión al respecto. Contacto con mi agente de viajes y le traslado la cuestión, llegando al consenso de que las habrán cargado en la tarjeta que aporté previamente. De todas formas, me indica, llamará a Virgin para asegurarse.
[align=center]PAGO DE PROPINAS EN VIRGIN VOYAGES
La política de la naviera Virgin Voyages siempre había encaminada a simplificar su oferta eliminando la necesidad de dar propina puesto que hasta el 7 de octubre de 2025 las propinas estaban incluidas en la tarifa del crucero. Sin embargo, a partir de esa fecha ya van por separado con el fin de dotarla de mayor transparencia. En román paladino, que como el resto de navieras las separa para dar la impresión de que el viaje es más económico pues nos subimos al carro también como estrategia de marketing.
Por tanto, en las nuevas reservas las propinas ya no están incluidas en la tarifa. En su lugar, hay que añadirlas por separado antes de zarpar o durante el crucero de manera que el importe es de 20 dólares por pasajero y noche si se paga antes de zarpar y de 22 dólares por pasajero y noche si se paga a bordo. Y eso es lo que efectué la misma semana del embarque, dejándolas ya pagadas. Aquí aparece otra derivada es que la manifiestamente mejorable aplicación para móvil de Virgin Voyages y me explico:
La semana antes del viaje entro en la aplicación para ver cómo va el tema del pago de las propinas y me encuentro que hay que introducir los datos de una tarjeta para que se hagan efectivas. Ya en su día tuve que meter los datos para hacer frente a los pagos que se pudieran hacer a bordo pero, bueno, decido dejarlo para el día siguiente cuando disponga de más tiempo. Al día siguiente vuelvo a entrar y me sale que las propinas ya están pagadas y no he hecho ninguna gestión al respecto. Contacto con mi agente de viajes y le traslado la cuestión, llegando al consenso de que las habrán cargado en la tarjeta que aporté previamente. De todas formas, me indica, llamará a Virgin para asegurarse.

Dicha llamada es preceptiva porque le informan de que ha habido un error en la aplicación y no, no están pagadas. Efectivamente, accedo a la app mientras hablamos y otra vez aparece que faltan por abonar si se quieren prepagar antes del viaje, que es más económico. Ipso facto procede a ello y de nuevo aparece el mensaje de que ya están pagadas. “Fíate de la Virgen y no corras”, que dice nuestro refranero. Conclusión, que si no está uno pendiente y se piensa que ya está ese trámite hecho pues hubiéramos embarcado pensando que ya estaban prepagadas y a bordo nos hubieran calzado unos 15 euros más de demasía sin comerlo ni beberlo. ¡Tomo nota!, que diría el mítico Juncal a través del también mítico actor Francisco Rabal.
Por último y muy importante comenzar el viaje con mente abierta, sin prejuicios, pocas expectativas e intento de no andar comparando con experiencias previas. Esto es así porque Virgin Voyages se presenta como una naviera diferente con su propia idiosincrasia a fin de ofrecer unas vacaciones que se alejen de lo que se estila en la navegación marítima de recreo. Y esto tiene varias variables, que resumidamente indico a continuación:
- Cuando la naviera comenzó sus recorridos allá por el 2020 aquello se presentó como casi un Sodoma y Gomorra por el mar. Itinerarios para adultos con la fiesta por bandera por lo que la experiencia a bordo es un no parar en todas sus vertientes. Cuando uno está de vacaciones le apetece el buen ambiente y la diversión pero en sus justos términos por lo que lo que nos podríamos encontrar a bordo podría resultar demasiado “cañero” para lo que estamos acostumbrados.

- Venimos de navegar los años anteriores con una naviera, Royal Caribbean, que tiene a gala ofrecer a bordo de sus barcos lo mejorcito en cuanto a entretenimiento se refiere. En Virgin no nos vamos a encontrar nada por el estilo por lo que hay que asumir que esto es otro rollo y hay que disfrutar de la oferta diferente que tengan a bien ponernos a disposición.

- El tema del idioma. En Virgin el único idioma a bordo es en inglés y todo está en inglés, ya sea verbal o escrito, por lo que la experiencia a bordo dependerá tanto de los conocimientos propios como mucho de la buena voluntad del pasaje y del resto de pasajeros para poder integrarse en lo que se nos ofrezca. Haremos lo que podamos... En el diario voy a utilizar la nomenclatura en inglés de las cosas de manera que el viajero futuro las identifique a bordo. Creo que va a ser más práctico que irlo traduciendo porque al final no va a coincidir con lo que se lea allí y va a dar lugar a despistes.

Por tanto, con la mochila llena de ilusiones y con la esperanza de que sea una semana para disfrutar de unas merecidas vacaciones en un contexto diferente, comienza sin más demora el relato de todo lo que pasó y que merece ser contado.
Despliego el mapa, la bitácora abro,
la tinta fresca aguarda en el tintero;
se vuelve el viejo lienzo en un sendero
y el trazo de la pluma en un milagro.
Dejo la calma y el hogar sagrado,
cruzo el umbral que el porvenir ofrece,
mientras el alba lenta ya amanece
sobre el camino aún no caminado.
Comienza aquí la crónica del viento,
el rumbo incierto, el mar, la geografía,
el pulso de un extraño firmamento.
Guardo en la voz la mística alegría
de transformar el viaje en sentimiento
y hacer eterno el día cada día.
