
A unos 109 kms. de Hamburgo.
Aunque parezca que casi el único atractivo que tiene la ciudad es la Markt, la plaza principal, no dejeis de visitarla. Me ha parecido una de las plazas mas bonitas de Europa, a la altura de la de Praga, Bruselas, Brujas, o en otro estilo, S. Marcos en Venecia. Una primorosa plaza medieval con los símbolos de poder civil ( Ayuntamiento ), religioso ( Catedral ), amén de estatuas ( Roldán ) y otros edificios de diversos estilos.
Aparco en el parking de la estación y cruzando el puente ( se vé un molino ) se llega al centro histórico. Veo enseguida las estatuas metálicas de un grupo de cerdos, muy simpáticas, y se llega a la trasera de la plaza. Una vez allí no sabes a donde mirar, hay belleza a donde quiera que observes.
Rathaus, medieval y muy ornamentado, con estatuas, tiene un balcón renacentista en el centro


enfrente la estatua de Roldán, a un lado la Catedral, impresionante, con dos torres altísimas, aunque necesitada de una limpieza. Por fin una iglesia como dios manda, esto es, de piedra, mas parecida a lo que nosotros entendemos por una catedral gótica. Bonita fachada, con estatuas y mosaicos, y trabajadas puertas metálicas

interior interesante, aunque algo sombrío - es verdad que el día estaba nublado - , alguna buena vidriera, el púlpito, el organo, algo de colorido...

Desde la plaza parte la conocida Bottcherstrasse, estrecha calle de ladrillo rojo, con el panel dorado en la entrada.
En esta calle hay un par de museos de pintura, uno el Paula Modersohn Becker ( 10 € ), dedicado a dicha artista, a caballo entre los siglos XIX y XX, con estilo expresionista, sombrío y triste que no me gustó, reconozco que entré sobre todo por curiosidad. Algún cuadro de otros pintores, pero nada destacable.
Caminando por donde van los tranvías, no se tarda en llegar a Schnoor, un barrio con estrechas calles y rincones encantadores, lleno, como no podía ser de otra manera, de tiendas y cafeterías, no merece la pena llevar el plano, sólo son media docena de callejuelas, que se recorren con placer.

Y volviendo a la plaza, por la misma calle de los tranvías, pero en sentido contrario, alcanzamos una pequeña plaza, con la Gewerbehaus, cámara de comercio, con una bonita fachada.
