Día 17.- Viernes 13-09-19
Ajaccio-Filitosa 1,3 h.-Olmeto + 0,3-Propriano + 0,3 h.-(Saint Lucille de Tallano-Levie) + 0,5 h.-Sartene +0,5 h- Plage D’Argent + 0,5-Bonifacio +1,5 h. Total 5 h.
HOTEL BEST WESTERN DU ROY D’ARAGON
A las 10 h. llegamos a la reserva arqueológica de Filitosa, cuya entrada nos costó € 9.- p/p y que no vale para nada la pena, hay muy poca cosa, mal mantenida.

Fuimos hacia Olmeto pasando por Porto Pollo, playa bastante grande y luego playa Tenutella, también hermosa, de arena.
A las 11:50 llegamos a Olmeto, típico pueblito antiguo enclavado en la montaña, con subidas y bajadas, caminamos un rato, nada interesante que ver.
Luego fuimos a Propriano, ciudad balnearia muy linda, seguimos de largo y llegamos a Sartene, se dice que es la ciudad Corsa por excelencia, merece mucho la pena verla.
A las 13:15 seguimos queriendo ir a la playa D’Argent pero para ello había que meterse en un camino de tierra en muy mal estado así que desistimos y seguimos derecho a Bonifacio.
El Best Western está muy bien ubicado sobre la calle del puerto, pero no se puede circular por esa calle con el auto, por lo cual tuvimos que dejar el auto en un parking free a 100 m. y bajar con las valijas caminando al hotel. El estacionamiento del hotel está a 5 min. caminando, el hotel está muy bien, sin lujos, aunque fue uno de los más caros, sin desayuno, pero tiene cafetera en la habitación.
Bonifacio es muy lindo y lujoso., salimos a caminar, subimos a la fortaleza de Alfonso V, rey de Aragón, se paga € 3,50 para hacer la fortaleza y la escalinata, merece mucho la pena hacer todo porque tiene unas vistas excepcionales. La escalinata del Rey de Aragón (L’Escalier du Roy d’Aragon tiene 185 escalones el doble de altos que un escalón común. Se puede hacer sin problema yendo con tranquilidad ya que uno va parando para mirar los impresionantes paisajes en derredor.
La subida al bastión es bastante empinada.



Contiguo al hotel hay dos supermercados bien completos donde compramos agua, facturas, etc.
Por la noche cenamos frente al hotel, en un resto llamado L’Escale, pésimo, malísimo y carísimo. Fue la primera vez que comimos realmente mal.
